¿Qué va a marcar el ritmo del mercado en el segundo semestre? Esto cree Lombard Odier

Mantienen una 'sobreponderación' en renta variable a través de los mercados emergentes

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"El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, junto con una caída sostenida de los precios del petróleo, podría favorecer una nueva etapa de optimismo en los mercados". Es la visión de los analistas de Lombard Odier, para los que las salidas a bolsa, la geopolítica y la Reserva Federal (Fed) van a marcar el ritmo en el segundo semestre.

Y es que, aunque desde principios de año los mercados financieros han pasado de una preocupación a otra, ninguna ha logrado frenar el repunte bursátil. "Tras cinco meses de inquietudes geopolíticas, temores ante una posible crisis inflacionaria y la preocupación por una posible burbuja de IA, la última preocupación es la reciente oleada de ofertas públicas de venta (OPV)".

Es más, SpaceX acaba de protagonizar el mayor salto al parqué de la historia y los gigantes de la IA, Anthropic y OpenAI, planean sus propias salidas a bolsa. Pero con el S&P 500 subiendo un 8% y el Nasdaq un 11,5% en lo que va de 2026, ¿indican estas OPV un punto de inflexión?

"Un repunte en las OPV suele interpretarse como un signo de euforia en los mercados financieros y, en ocasiones, ha coincidido con picos en las valoraciones bursátiles. Esto ocurrió especialmente antes del estallido de la burbuja puntocom a principios de la década de 2000 y, en menor medida, en 2021, antes del difícil año bursátil de 2022. Sin embargo, las numerosas OPV desde principios de año se producen tras cuatro años de sequía", valoran desde la firma.

Por ello, a los estrategas de Lombard Odier no les sorprende que las OPV se produzcan en un contexto de elevado optimismo de mercado. "Pero dicho optimismo, por definición, no dura. De hecho, más allá de las ganancias a corto plazo inmediatamente después de la salida a bolsa, alrededor de la mitad de las acciones recién cotizadas se negocian por debajo de su precio de oferta inicial en los siguientes 12 meses".

Con todo, aseguran que la inclusión en los índices bursátiles de referencia es un arma de doble filo para los inversores. "Por un lado, garantiza la demanda de inversores pasivos que simplemente replican la composición de un índice de referencia, y dicha demanda es positiva para el rendimiento de las acciones de nueva emisión. Por otro lado, si los resultados son decepcionantes y las valoraciones disminuyen, la rápida inclusión en los índices de referencia propaga el bajo rendimiento de estos nuevos componentes al resto del índice".

Una segunda fuente de preocupación es que la recompra de acciones por parte de las empresas se encuentra en su nivel más bajo desde 2021. "La combinación de un elevado volumen de acciones de nueva emisión y pocas acciones retiradas del mercado plantea la posibilidad de un exceso temporal de oferta si la demanda de los inversores no se mantiene al ritmo", dicen en la gestora.

No obstante, estiman que la recompra de acciones por parte de las empresas debería equilibrarse en general con la emisión total de nuevas acciones en 2026, incluso después de que expiren los periodos de restricción de venta posteriores a la salida a bolsa.

LA FED TIENE LA CLAVE

En este contexto, en Lombard Odier creen que para que el mercado bursátil se vea afectado, probablemente se necesitaría un endurecimiento de las condiciones financieras, impulsado especialmente por el aumento de los tipos de interés, como catalizador.

"Mientras las crecientes expectativas de inflación no lleven a la Fed a endurecer la política monetaria, se mantienen las condiciones para que el sólido crecimiento de los beneficios empresariales siga impulsando los mercados bursátiles", señalan.

Así, estos expertos consideran que, al menos, una reapertura parcial del estrecho de Ormuz, como indica el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán, es esencial para que continúen las ganancias en las bolsas, ya que impediría que la Fed subiera las tasas.

"Una recuperación del 50% en los flujos a través del Estrecho para mediados del verano sigue siendo nuestro escenario base", afirman. "Los precios del crudo Brent ya han caído por debajo de los 90 dólares por barril. Prevemos nuevas caídas en los precios del petróleo durante el verano y posteriormente, lo que aliviaría las expectativas de inflación y de tipos de interés".

'SOBREPONDERAN' LA RENTA VARIABLE

Por todo ello, y en ausencia de una recesión en EEUU, impagos corporativos provocados por un ciclo de subida de tipos de interés por parte de los bancos centrales, correcciones importantes en el mercado inmobiliario o inestabilidad en el sistema financiero, para Lombard Odier la mejor estrategia para los inversores suele ser mantener una asignación de cartera acorde con su tolerancia al riesgo y sus objetivos a largo plazo.

"La actual resiliencia del mercado de valores se basa en un sólido contexto económico y un robusto crecimiento de los beneficios empresariales. Fuera de las recesiones, los beneficios de las empresas generalmente tienden a crecer. Orientamos nuestra asignación táctica a renta variable hacia los mercados donde el equilibrio entre riesgos y beneficios resulta más atractivo".

Además, en la firma mantienen una 'sobreponderación' en renta variable a través de los mercados emergentes que, con un crecimiento de las ganancias que se espera supere al de sus pares desarrollados, presentan una valoraciones "significativamente más atractivas".

"Dentro de nuestra exposición a la renta variable, hemos ajustado la estrategia sectorial para reflejar una visión más neutral sobre las acciones tecnológicas globales, tras el sólido desempeño en lo que va de año, y a medida que las revisiones al alza de las ganancias se desvanecen en algunas áreas. Ahora hemos añadido el sector financiero a nuestra lista de sectores preferidos, junto con la salud y los servicios públicos. El sector financiero tiene una valoración atractiva, y las expectativas de ganancias parecen conservadoras", concluyen en Lombard Odier.

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