Los inversores afrontan la segunda mitad de 2026 rodeados de riesgos potenciales como el actual conflicto entre EEUU e Irán, la volatilidad de los mercados energéticos o una inflación persistente. Sin embargo, a pesar de este escenario, los estrategas de Natixis se muestran optimistas con la inteligencia artificial (IA) y creen que será el "principal motor" que impulse el comportamiento del mercado durante los próximos meses.
Así se desprende de la 'Encuesta a Estrategas 2026' de la firma, un análisis que recoge la visión de 33 estrategas, gestores de carteras, analistas y economistas de las distintas afiliadas de Natixis Investment Managers y de Natixis Corporate & Investment Banking sobre las perspectivas del segundo semestre.
Y es que, como afirma Jack Janasiewicz, gestor de carteras de Natixis Investment Managers Solutions, los expertos "ven claras oportunidades y se mantienen optimistas de cara a la segunda mitad del año", señalando especialmente "la IA, la renta variable estadounidense y una rentabilidad superior esperada de las empresas de gran capitalización frente a las de pequeña capitalización".
No obstante, en Natixis siguen mostrándose cautelosos respecto a la IA dada la naturaleza disruptiva de la tecnología, ya que el (79%) cree que la volatilidad generada por los temores en torno a la IA ha llegado para quedarse y podría extenderse a múltiples sectores. El riesgo de concentración también es motivo de preocupación, dado que el (85%) lo califica como un riesgo medio o alto, debido a que tan solo seis o siete empresas de IA están generando un nivel desproporcionado de rentabilidad en el mercado.
INFLACIÓN Y RIESGO GEOPOLÍTICO
Por otro lado, en la firma ponen el foco en la inflación, que se mantiene persistente de cara al segundo semestre, impulsada por el repunte de los costes energéticos relacionado con el conflicto en Oriente Medio. En términos generales, el (97%) de los estrategas sitúa la inflación entre los principales riesgos (70% medio y 27% alto).
En este sentido, en Natixis no ven la guerra de Irán como un incidente aislado. De hecho, el 70% de los analistas afirma que una escalada o reescalada podría representar un riesgo fundamental, el (64%) estima que podría surgir un nuevo conflicto geopolítico y dos tercios (67%) remarcah que es la confirmación de un reajuste del orden mundial.
Mirando más a largo plazo, las consecuencias podrían no ser del todo negativas. Más de dos tercios (67%) creen que la guerra servirá, en última instancia, como catalizador para aumentar la inversión en energías renovables y no esperan que los precios de la energía vuelvan a los niveles extremos vistos a principios de año. El (82%) considera que los precios del petróleo ya han tocado techo; ninguno espera que los precios regresen a los mínimos observados a principios de año.
"Si bien los temores de recesión se han mitigado, la inflación sigue siendo un riesgo persistente junto con las continuas tensiones geopolíticas", expone Janasiewicz. "Sin embargo, a pesar de estos vientos en contra, nuestros estrategas ven claras oportunidades y se mantienen optimistas de cara a la segunda mitad del año (...) En última instancia, los inversores deben mirar más allá del ruido a corto plazo y posicionarse para capturar estas oportunidades".
OPORTUNIDADES EN EL SEGUNDO SEMESTRE
A este respecto, y si bien la primera mitad del año ha estado marcada por la disrupción geopolítica y el cambio económico, en Natixis se mantienen fieles a las temáticas que han impulsado los mercados durante los dos últimos años: dos tercios (67%) esperan que la renta variable estadounidense obtenga una rentabilidad superior, más de tres cuartas partes (76%) prevé que las empresas de gran capitalización superarán a las de pequeña capitalización, y el 82% prefiere el estilo de inversión de crecimiento (growth) frente al de valor (value).
Así, los estrategas se decantan por la tecnología como la principal fuente de rentabilidad del mercado. Tanto en EEUU como en Asia, casi dos tercios (61%) esperan que el sector de las Tecnologías de la Información (TI) sea el que registre el mejor comportamiento, quedando todos los demás sectores rezagados con un 10% o menos.
Europa está más equilibrada: el sector financiero fue el más destacado (27%), seguido de la defensa (24%) y la tecnología (18%), lo que sugiere que los inversores recurren a la diversificación como vía para ayudar a sortear un entorno de tipos de interés más altos.
En contraste con otras regiones, los estrategas de Natixis identifican que los principales motores de rentabilidad en América Latina son los materiales básicos (33%) y la energía (27%), lo que refleja la demanda mundial de materias primas y recursos naturales de la región, junto con un (12%) que busca el liderazgo en el sector industrial.
LA IA COMO TEMÁTICA DE INVERSIÓN A LARGO PLAZO
La visión a largo plazo de los estrategas de Natixis sobre la IA está cambiando, a medida que la tecnología se adopta de forma más generalizada y se integra más profundamente en las empresas. En general, el (97%) cree que la IA proporcionará beneficios de segundo y tercer orden a medida que la narrativa de la IA se expanda más allá de las empresas que desarrollan el código, fabrican los microchips y construyen la infraestructura necesaria para respaldarla. Casi nueve de cada diez (88%) anticipa que los aumentos de productividad derivados de la IA se traducirán en mayores beneficios corporativos.
Los expertos ven cada vez más la IA como una inversión a más largo plazo, y solo el (45%) espera ver un retorno de la inversión respecto al gasto de capital (Capex) en IA durante el próximo año. Con todo, existen algunos beneficios más inmediatos, ya que más de la mitad (52%) de los estrategas de Natixis subrayan que es probable que las salidas a bolsa (OPV) en el sector de la IA aumenten la liquidez en el capital privado (private equity).
VALORES REFUGIO
En renta fija, los inversores se están replanteando la seguridad, y casi la mitad (48%) de los estrategas creen que los bonos del Tesoro ya no son el valor refugio que solían ser, mientras que el 55% afirma que el crédito con grado de inversión (investment-grade) podría estar mejor posicionado para desempeñar ese papel.
En activos alternativos, dos tercios (67%) de los estrategas creen que una cartera diversificada con activos alternativos en una proporción 60:20:20 obtendrá una rentabilidad superior a la asignación tradicional 60:40 en el segundo semestre del año. Las infraestructuras se posicionan como las claras favoritas en Europa, y tres de cada diez (30%) analistas esperan que ofrezcan las mayores rentabilidades.
Ante la incertidumbre geopolítica, los temores inflacionistas y la volatilidad del mercado, los inversores podrían verse impulsados a recurrir a la liquidez (cash) al percibirla como una alternativa más segura que los mercados de renta variable y renta fija.
No obstante, en Natixis advierten de que la liquidez deja a los inversores expuestos al riesgo de inflación (67%), y podría no ofrecer rentabilidades suficientes para alcanzar sus objetivos a largo plazo (52%), lo que significa que podrían dejar pasar rentabilidades más atractivas en otras áreas del mercado (45%).











