Un 47% de los fondos españoles le pasa a los clientes la factura del análisis con MiFID II

De 184 fondos antes de MiFID II, se ha pasado a un total de 780 fondos que ya lo hacen

  • En Reino Unido, la tendencia es la contraria: es la gestora quien asume este coste
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Directiva europea MiFID II para los mercados financieros

Un 47% de los fondos españoles le pasa a los clientes la factura del análisis con MiFID II. Esta práctica es contraria a la que están realizando las gestoras británicas, quienes están asumiendo este coste con la nueva normativa europea. La CNMV siempre se ha mostrado "neutral" en este terreno, ya que ambos modelos están permitidos. Desde 2018, los pagos por análisis de inversiones y por compraventa de valores tienen que estar separados, para garantizar la mayor calidad en cada uno de estos servicios.

En 2017, un año antes de que entrase en vigor la directiva europea MiFID II, solo 184 fondos registrados en España soportaban el coste del análisis financiero. Según la CNMV, a día de hoy esta cifra se ha elevado hasta los 780 fondos, lo que supone un 47% del total, recordó su presidente, Sebastián Albella, en la clausura de la asamblea general de Inverco.

En Reino Unido, que tiene la Retail Distribution Review (RDR) desde diciembre de 2012, una MiFID II local por anticipado, son las gestoras quienes han asumido el coste del análisis y no lo cargan a los fondos y, por tanto, a los partícipes. “En Reino Unido, la tendencia es contraria, ya que la mayoría de gestoras están asumiendo el coste del análisis frente a su propio balance, pero también están logrando que el coste del análisis disminuya”, explicaba hace un año en este mismo foro José María Marcos, director general de Entidades de la CNMV.

La transposición de MiFID II en España dice que para imputar el coste del análisis al fondo deben cumplirse varios requisitos: que el análisis adquirido constituya un pensamiento original para la gestión, que ofrezca un valor añadido y que esté ligado a la política de inversión del fondo.

Con la directiva europea, el término ‘unbundling’ ha ganado protagonismo. MiFID II obliga a que se separen los pagos por análisis de valores y por ejecución de los mismos mediante transacciones de compraventa. Así se garantiza la mayor calidad de cada uno de estos dos servicios, esenciales en el mundo de la gestión de los fondos.

Aunque a priori trasladar a los partícipes el coste del análisis a través de los fondos redundaría en mayores gastos para ellos, distintos gestores han salido al paso de esta práctica ‘a la española’. "Sí se ha trasladado al inversor final el ahorro de costes totales", porque "el coste de ejecución para los inversores institucionales se ha reducido a un tercio y el coste de análisis es infinitamente inferior", aseguró Iciar Puell, gestora de Bankia Fondos, en el último Foro MedCap.