Desde la robustez generada por las inversiones en Estados Unidos y la desinflación en Reino Unido hasta el apoyo fiscal en Europa, pasando por la normalización de la política monetaria en Japón o la economía a dos velocidades de China, el impulso económico es cada vez "más desigual" entre las distintas regiones. Esto, unido al enfriamiento de la inflación (si nada acaba con ello, como el conflicto de Irán), permite a los bancos centrales tener margen para "actuar con mayor cautela".
Es la visión de los analistas de Vanguard, quienes destacan que estas dinámicas apuntan a unas perspectivas globales más medidas y selectivas, en lugar de a un repunte sincronizado y generalizado.
Entonces, ¿qué esperar de las principales economías mundiales como EEUU, la eurozona, Reino Unido, China y Japón?
ESTADOS UNIDOS: MENOS URGENCIA DE LA FED
En el caso de EEUU, las previsiones de la gestora anticipan un crecimiento sólido en el futuro, y dado que el tipo de interés de los fondos federales está actualmente alineado con una serie de estimaciones neutrales, "esperamos que la Reserva Federal (Fed) se muestre más cauta a la hora de relajar la política monetaria".
"El impulso económico estadounidense sigue sustentado por las sólidas inversiones de capital, que han desempeñado un papel fundamental para el crecimiento durante el último año. Esperamos que la inversión empresarial continúe siendo uno de los motores principales de crecimiento en 2026. Una parte significativa de este impulso procede de la rápida expansión del gasto relacionado con la IA, que, en nuestra opinión, aún se encuentra en sus primeras fases".
Además, señalan que los últimos datos han proporcionado indicios positivos de que la desinflación continúa. "Es probable que a principios de año se sigan notando algunos efectos moderados derivados de los aranceles, y esperamos que la inflación subyacente alcance un máximo ligeramente superior al 3% antes de moderarse durante el transcurso del año".
REINO UNIDO: TONO MODERADO
Respecto a Reino Unido, en Vanguard estiman que el crecimiento de los ingresos reales se va a moderar aún más en 2026, en un contexto de debilitamiento del mercado laboral. "No esperamos un impulso significativo a las inversiones relacionadas con la IA, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos. Nuestra previsión de crecimiento del PIB del Reino Unido para 2026 es del 1%".
Del mismo modo, creen que la inflación de Reino Unido caerá bruscamente en 2026. "Se espera que el paquete presupuestario destinado a reducir directamente la factura energética de los hogares disminuya la inflación en 0,2 puntos porcentuales este año. Seguimos creyendo que la inflación general descenderá hasta el 2,2% a finales de 2026".
Con este telón de fondo, y tras el tono moderado de la reunión del Banco de Inglaterra (BoE) a principios de febrero, los expertos de la firma abogan por una bajada de los tipos en marzo. "Esperamos que el BoE reduzca su tipo de interés oficial dos veces en 2026, y es probable que el próximo recorte se produzca en marzo. Seguimos anticipando que el tipo bancario cerrará 2026 en un 3,25%".
EUROZONA: DINÁMICAS OPUESTAS
Las perspectivas de crecimiento de la eurozona para 2026 estarán marcadas, tal y como explican en Vanguard, por dos dinámicas opuestas. La primera es el efecto negativo derivado del aumento de los aranceles estadounidenses, y la segunda es una política fiscal más laxa, impulsada por el paquete de infraestructuras de Alemania y el aumento del gasto en defensa en toda la Unión Europea (UE).
"Según nuestras estimaciones, la relajación fiscal de Alemania impulsará el PIB alemán 0,5 puntos porcentuales en 2026 y el PIB de la eurozona 0,2 puntos. La industria alemana lleva varios años en constante declive, pero por fin se observan indicios de que la caída ha tocado fondo. El ritmo de pedidos nuevos se ha acelerado, impulsado en parte por los sectores relacionados con la defensa".
Así, consideran que la eurozona va a mostrar un crecimiento del 1,2% en 2026, aunque los riesgos se inclinan ahora al alza dado el repunte de la actividad alemana.
Un escenario que llevará al Banco Central Europeo (BCE) a mantener los tipos en el 2% a lo largo de 2026. "Esa es nuestra valoración del tipo neutral, es decir, el tipo que no estimularía ni restringiría la actividad económica. Sin embargo, consideramos que los riesgos se inclinan hacia una mayor relajación, dada la robustez del euro, la moderación del crecimiento salarial y la perspectiva de que las exportaciones chinas de bajo coste se redirijan hacia Europa".
JAPÓN: SUBIDAS DE TIPOS
La economía japonesa sigue avanzando a buen ritmo hacia la normalización. "Esperamos que el consumo privado se mantenga estable, respaldado por el fuerte crecimiento de los salarios, los efectos positivos de la bajada del IRPF y la posibilidad de un paquete de estímulos fiscales. Los beneficios empresariales siguen siendo sólidos", dicen en Vanguard.
La inflación subyacente, por su parte, continuará aumentando moderadamente, pero es probable que el crecimiento salarial se ralentice en 2026 en comparación con 2025.
En este sentido, los estrategas de la gestora defienden que el Banco de Japón (BoJ) mantendrá su compromiso con una normalización gradual de la política monetaria. "Es importante destacar que el BoJ ha subrayado que las fluctuaciones de los tipos de cambio están ejerciendo una mayor influencia sobre los precios internos. Esta evolución refleja un cambio estructural en el comportamiento de las empresas, que han ajustado los salarios y los precios en respuesta a las presiones externas sobre los costes".
Y dado que la mejora de la dinámica de la inflación se basa en los aumentos salariales estructurales vinculados a la persistente escasez de mano de obra, en Vanguard se decantan por dos subidas de tipos de 0,25 puntos porcentuales para finales de 2026, lo que elevaría el tipo de interés oficial al 1,25%.
CHINA: ECONOMÍA A DOS VELOCIDADES
La economía china cerró 2025 con un tono más moderado, marcado por un crecimiento del PIB real que se redujo hasta el 4,5% interanual en el cuarto trimestre, el ritmo más lento desde finales de 2022. No obstante, el crecimiento anual alcanzó el objetivo del Gobierno de "alrededor del 5%".
"Esperamos que el crecimiento del PIB anual se ralentice hasta el 4,5% en 2026 mientras se prolongue la economía china a dos velocidades, con un rendimiento externo resistente acompañado de una débil demanda interna. No obstante, ante la elevada incertidumbre del comercio mundial, es probable que la demanda externa deje de ser el motor de crecimiento que fue en 2025".
El Banco Popular de China ha mantenido estables los tipos de interés y la liquidez, haciendo hincapié en que cualquier tipo de relajación adicional será selectiva. "El crecimiento del crédito se está moderando, lo que refleja la recuperación de la anticipación fiscal anterior y la menor demanda de los hogares. Para facilitar la expansión fiscal, se espera solo una leve reducción de los tipos de interés oficiales de 20 puntos básicos, hasta el 1,2%, a finales de este año. Un punto básico es la centésima parte de un punto porcentual", concluyen en Vanguard.












