Sin perder de vista la política comercial de Donald Trump, los inversores encaran un segundo semestre en el que la incertidumbre seguirá siendo la nota dominante en las bolsas. Y aunque existen oportunidades de inversión en varios sectores, el análisis riguroso y la selección de activos serán la clave para obtener una rentabilidad ajustada al riesgo.
Así, desde Columbia Threadneedle Investments anticipan tres posibles escenarios que condicionarán la evolución de los beneficios empresariales y el comportamiento de los mercados en los próximos seis meses.
1. El más favorable. En renta variable, este contexto se caracterizaría por una ronda de negociaciones de acuerdos comerciales a corto plazo, de la que se derivarían unos aranceles más bajos, con un impacto positivo para las economías y los beneficios empresariales hasta final del año.
En renta fija, la vuelta a las condiciones previas al mes de enero en el comercio global beneficiaría al crédito, aunque la deuda pública seguirá bajo presión en EEUU. "Los tipos de interés podrían aumentar reflejando un posible endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed)", indican desde la gestora.
2. Incertidumbre prolongada. Un proceso largo de negociaciones arancelarias podría arrojar mayor inestabilidad sobre la economía y un persistente estado de incertidumbre global. "De momento no hay evidencia de datos que apunten a una debilidad sustancial en la economía estadounidense", agregan en la firma.
En lo que respecta a la renta fija, conversaciones interminables de acuerdos comerciales con múltiples países podría crear un entorno más favorable para la renta fija de forma general. "La selección de crédito será importante para identificar ganadores y perdedores".
3. Recesión. En este marco, la contracción económica estaría marcada por una escalada de los aranceles, que intensificaría el riesgo de recesión debido a subidas de los costes, la inflación y los tipos de interés. "Esto plantearía dificultades a los mercados de renta variable", subrayan en Columbia Threadneedle.
Para la renta fija, sería un detonante probable de recortes de tipos significativos por parte de la Fed, lo cual podría complicar la situación en los mercados de deuda corporativa.
De estos tres escenarios, el de incertidumbre prolongada es el más favorable para la renta fija estadounidense. Ante ello, Columbia Threadneedle apuesta por una combinación de deuda soberana de alta calidad y activos titulizados como vía para diversificar y proteger las carteras.
POTENCIAL RENOVADO DE EUROPA
Con todo, y a pesar de un entorno marcado por las dudas macroeconómicas y las tensiones arancelarias, la firma mantiene una visión constructiva sobre la renta variable global.
En concreto, desde Columbia Threadneedle apuntan a Europa como una región con potencial renovado y con gran atractivo para los inversores en renta variable, impulsada por la decisión de Alemania de flexibilizar sus normas fiscales y aumentar el gasto en sectores estratégicos como defensa y energía.
La gestora considera que esta medida, además, puede animar a que otros países hagan lo mismo. "Esta dinámica, sumada a la capacidad de los bancos centrales europeos para reducir tipos de interés, podría generar un entorno más favorable para la inversión en el continente".
"Es importante mantenerse invertidos, puesto que perderse días clave del mercado ha demostrado históricamente tener un impacto significativo en la rentabilidad de las carteras de inversión a largo plazo. También es fundamental mantenerse diversificados, siendo esencial a la hora de navegar en un contexto de volatilidad bursátil como el actual", enfatiza Nicolas Janvier, CFA, jefe de renta variable norteamérica de Columbia Threadneedle.
GESTIONAR EL RIESGO
Pero, ¿qué esperar de los mercados de renta fija? Columbia Threadneedle sigue apuntando a la incertidumbre política y comercial como el principal condicionante.
De hecho, la gestora señala que la volatilidad en torno a los aranceles y la falta de claridad regulatoria están ralentizando las decisiones de inversión empresarial. Esto, a su vez, refuerza la necesidad de una gestión activa y selectiva en la construcción de carteras.
Es más, en la firma estiman que el mercado laboral estadounidense será el principal termómetro para la política monetaria de la Fed. Si bien la tasa de paro se mantiene estable, cualquier señal de deterioro podría activar recortes de tipos.
Con este telón de fondo, los 'Valores respaldados por hipotecas' (MBS siglas en inglés), se perfilarían como activos con alto potencial de rentabilidad ajustada al riesgo en EEUU.
"Nuestra ponderación más fuerte para renta fija estadounidense siguen siendo los MBS. Se trata de una apuesta por la valoración, pues los MBS ofrecen actualmente un diferencial superior a los bonos corporativos investment grade, sirviendo además para reducir el nivel de riesgo de la cartera", dice Gene Tannuzzo, CFA, director global de renta fija de la firma.
"Creemos que los catalizadores para la rentabilidad superior de este sector serán unos menores rendimientos de los Treasury Bonds estadounidenses y la volatilidad de los tipos de interés", concluyen en Columbia Threadneedle.











