"El atractivo de los mercados emergentes sigue intacto". Así de claro lo tienen los analistas de J. Safra Sarasin Sustainable AM que posan su optimismo en las fuertes entradas de capital, especialmente en renta variable y deuda en moneda local, apoyadas por la debilidad del dólar, el ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA) y los altos precios de las materias primas.
De hecho, tal y como explica Mali Chivakul, estratega de mercados emergentes en la firma, los inversores minoristas han destinado más fondos tanto a ETFs de mercados emergentes globales (sin distinción por países) como a fondos centrados en países y regiones concretas.
"A excepción de China, todas las regiones han registrado un repunte significativo de las entradas en enero y febrero. Aunque resulta más difícil de cuantificar, es probable que los flujos no canalizados a través de ETFs hayan seguido un patrón simila"”.
Así, impulsado por estos flujos y por un entorno favorable, el índice MSCI EM ha superado a todos sus homólogos, con una subida del 13% en lo que va de año. Mientras que el MSCI China apenas ha avanzado en torno al 2%, el comportamiento del índice ha estado dominado por el fuerte repunte de Corea y Taiwán (44% y 22%, respectivamente).
La deuda emergente también ha mostrado un buen comportamiento, liderada por los bonos en moneda local, con rentabilidades totales cercanas al 3%. "La deuda soberana en divisa fuerte ha avanzado un 2%, mientras que la deuda corporativa en divisa fuerte ha subido un 1,4%. La apreciación de las divisas emergentes explica en gran medida el sólido comportamiento de los bonos en moneda local", señala Chivakul.
Y la principal razón ha sido la debilidad del dólar estadounidense, que se intensificó tras las tensiones geopolíticas en torno a Groenlandia a mediados de enero. "En la deuda en divisa fuerte, la caída de los tipos en Estados Unidos, las mejoras en las calificaciones crediticias (principalmente soberanas) y la solidez de los balances corporativos han dado lugar a avances estables".
UN BUEN COMPORTAMIENTO ¿DURADERO?
Con todo, la gran pregunta que se hacen ahora los inversores es si este buen comportamiento puede mantenerse. Uno de los principales motores del rendimiento y de los flujos hacia los mercados emergentes es el dólar estadounidense. "Nuestra visión central es que el dólar seguirá débil este año. No obstante, podría apreciarse si la Administración estadounidense se vuelve menos imprevisible o si las elecciones de mitad de mandato desembocan en un mayor equilibrio de poderes que limite la capacidad de acción del Gobierno", dicen en la gestora.
De momento, para Chivakul la evidencia no apunta hacia una mayor moderación de la Administración. Aunque la decisión del Tribunal Supremo de invalidar el uso por parte del presidente de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para imponer aranceles demuestra que los contrapesos institucionales siguen funcionando en Estados Unidos, los intentos de recurrir a otras vías para recaudar aranceles han vuelto a incrementar la incertidumbre en materia de política económica.
"En renta variable, las valoraciones de los mercados emergentes han repuntado desde los mínimos del año pasado, pero siguen siendo relativamente atractivas en comparación con las bolsas globales. El PER a 12 meses del índice MSCI EM se sitúa actualmente en 17,7 veces, por encima de su media de los últimos diez años (13 veces), aunque el múltiplo relativo frente al MSCI World continúa ligeramente por debajo de su promedio histórico".
En la deuda en divisa fuerte, los diferenciales de crédito han seguido estrechándose desde niveles ya ajustados, lo que deja a esta clase de activo más expuesta a episodios de aversión al riesgo. Pero el elevado carry ayuda a compensar eventuales repuntes moderados de los diferenciales.
Los mercados emergentes ricos en recursos naturales también se han beneficiado del aumento de los precios de las materias primas. Los elevados precios del oro, la plata y el cobre han respaldado a mercados como Chile, Perú y Sudáfrica, así como a mercados frontera como Uzbekistán.
"Se espera que esta tendencia continúe, impulsada por el aumento de la inversión en capital fijo en diversas regiones del mundo", apostillan en J. Safra Sarasin Sustainable AM.
Además, otros factores que respaldan el buen comportamiento de los mercados emergentes son el ciclo de inversión en IA y los enormes recursos necesarios para su implementación.
"Corea y Taiwán, los dos mercados que más claramente se han beneficiado del ciclo de inversión en IA, dependen en gran medida de su capacidad para producir semiconductores, esenciales para la potencia de cálculo y componentes clave de los centros de datos. Aunque se ha observado un aumento en las cancelaciones de proyectos de centros de datos, la demanda de chips sigue siendo elevada", concluye Chivakul.











