El mercado vuelve a mirar con incertidumbre al estrecho de Ormuz. Y es que el presidente de EEUU, Donald Trump, ha amenazado con bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir de esta vía clave para el suministro energético tras el fracaso de las negociaciones de paz con Irán. Ante este escenario, en Tikehau Capital abogan por mantener una "postura prudente" y refuerzan su posición en bancos europeos.
"En marzo, aumentamos selectivamente nuestra exposición a determinados valores europeos del sector defensa, cuyo comportamiento en mercado había quedado rezagado respecto a lo que el contexto geopolítico podría haber anticipado. En nuestra opinión, el incremento de los presupuestos militares está impulsando una tendencia positiva duradera para el sector, acompañada de nuevas oportunidades de exportación. También reforzamos nuestra posición en bancos europeos ante la expectativa de un rebote y ajustamos nuestra exposición a industriales", explica Raphaël Thuin, director de estrategias de mercados de capitales de la gestora.
Así, tras el rebote del 8 de abril, en la firma apostaron por incrementar "moderadamente el perfil de riesgo del fondo para alinearlo con el momentum en curso. También implementamos rotaciones en cartera: aumentando la exposición a sectores que habían corregido (en particular algunos industriales) y tomando beneficios en valores que habían tenido un comportamiento superior en marzo. Por último, mantenemos nuestra convicción en el sector tecnológico, cuyas valoraciones se han normalizado en los últimos meses".
"Ya habíamos reducido de forma significativa nuestra exposición al riesgo de crédito y a la volatilidad a finales de 2025, tomando beneficios en AT1 tras su mejor comportamiento frente a los bonos corporativos. La exposición a sectores sensibles a los precios de la energía, como automoción y transporte, sigue siendo marginal. No se ha llevado a cabo una reasignación significativa: la asignación sigue siendo altamente selectiva, con una beta limitada y una sensibilidad a tipos de interés inferior a la de los índices, en el actual entorno de volatilidad persistente", añade Thuin.
¿ES SOSTENIBLE EL REBOTE?
Durante las últimas semanas, el alto al fuego de dos semanas entre EEUU e Irán ha sido el principal catalizador del mercado, reforzado además por el tono positivo adoptado por las autoridades estadounidenses. De hecho, los inversores recibieron este renovado optimismo con entusiasmo, ya que los activos de riesgo recuperaron una parte significativa de las pérdidas acumuladas desde finales de febrero.
No obstante, tal y como señalan en Tikehau Capital, "el optimismo sigue siendo condicional. Los inversores parecen estar sopesando la perspectiva de una desescalada creíble frente a un escepticismo persistente. Las incertidumbres relacionadas con el estrecho de Ormuz y la durabilidad de la tregua siguen siendo palpables, especialmente en los mercados energéticos y a lo largo de la curva de tipos".
En consecuencia, la energía solo ha recuperado en torno a un 10–15%, y los tipos han revertido aproximadamente entre un 15–25% de su movimiento inicial, con el mercado todavía descontando más de dos subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) este año, en un contexto de preocupación por la persistencia de las presiones inflacionistas.
Además, "aunque los niveles de valoración se normalizaron en cierta medida durante el conflicto, el ajuste fue contenido: las primas de riesgo de crédito se ampliaron solo ligeramente, mientras que los múltiplos de valoración de la renta variable permanecen elevados, enmascarando una importante dispersión sectorial. Parte del escenario negativo ya se ha incorporado en precios, pero un escenario adverso no parece aún plenamente reflejado. Esto refuerza la necesidad de mantener un enfoque prudente y selectivo", concluye Thuin.











