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El coche de aire comprimido, una apuesta de futuro

 Aire comprimido

Quizás estemos asistiendo a una revolución “verde” en el mundo del automóvil. Un coche de energía limpia podría hacer su aparición en nuestras carreteras en los próximos meses. ¿Su originalidad? Este coche se “mueve” gracias al aire comprimido almacenado en un depósito de fibra de carbono integrado en el chasis.

Cero contaminación para el aire comprimido

Desarrollados desde 1996 por la firma francesa MDI, los motores de aire comprimido están calificados como “cero contaminación” por sus creadores. Estos nuevos modelos de coche utilizarían para los trayectos en ciudad únicamente las reservas de aire comprimido, mientras que una ayuda energética (gasolina, gasóleo, aceites vegetales, etc.) permitiría una extensión de la autonomía para trayectos más largos. El consumo del vehículo no superaría los 2 litros cada 100 km.

Otras ventajas ecológicas: estos vehículos emitirían no sólo 3 veces menos de CO2 que un motor convencional con la misma potencia, sino además: cero NOx (óxido de azote), y de 3 a 4000 veces menos de HC (hidrocarburos) no quemados.

Un coche revolucionario

Hoy en día, el coche de aire comprimido se declina en 3 modelos (MiniCats, CityCats, y OneCats) con un concepto de transporte en desarrollo (MultiCats). Su precio, su velocidad punta o su autonomía dependerán también del modelo elegido.

Verdadero “peso pluma” con sus 320 kg, el OneCats se anuncia como el menos caro de la gama, y su precio varía entre los 3500 (modelo base) y los 5000 euros (modelo normal), mientras que el MiniCats y el CityCats costarían respectivamente 9200 euros y 11900 euros.

El OneCats podría circular hasta los 110 km/h mientras que el MiniCats y el CityCats podrían alcanzar velocidades cercanas a los 150 km/h. La autonomía en “cero contaminación), sin ayuda energética, de estos vehículos estaría comprendida entre los 100 y los 200 km (100 km para el OneCats, 150 para el MiniCats, y 200 para el CityCats).

Se podrían cargar de aire comprimido en tres minutos en una estación especializada o alimentarse a través de una toma de compresor de aire. Sin embargo, esta segunda solución necesitaría unas 4 horas de recarga.