Los coches eléctricos más rápidos de la historia: del Rimac Nevera al Yangwang U9X
Durante años, la industria automovilística vinculó la velocidad extrema al rugido de los motores de combustión. Sin embargo, la llegada de los vehículos eléctricos ha transformado por completo ese paradigma. Lo que comenzó como una alternativa ecológica enfocada en la eficiencia se ha convertido en un terreno fértil para el desarrollo de hiperdeportivos capaces de rivalizar —y superar— a los más legendarios supercoches de gasolina.
Hoy, hablar de récords de velocidad ya no significa mencionar únicamente a Bugatti, Koenigsegg o Hennessey. El protagonismo está en marcas como Rimac o BYD, que con su división de lujo Yangwang han demostrado que la electrificación no es solo futuro, sino presente.
A continuación, un recorrido por los coches eléctricos más rápidos de la historia.
Rimac Nevera: el pionero europeo de los hiperdeportivos eléctricos
El Rimac Nevera, desarrollado en Croacia, fue uno de los primeros modelos en demostrar que un coche eléctrico podía alcanzar cifras de aceleración y velocidad dignas de los más prestigiosos V12 o W16. Con sus 1.914 CV y tracción a las cuatro ruedas mediante cuatro motores eléctricos, este hiperdeportivo logró un 0 a 100 km/h en menos de 2 segundosy alcanzó velocidades máximas en torno a los 412 km/h en pruebas controladas.
El Nevera no solo impresionó por su potencia, sino también por la tecnología aplicada a la gestión de la batería y el chasis, convirtiéndose en un icono de la transición hacia el hiperdeportivo eléctrico.
Tesla Roadster (segunda generación): promesas que siguen en el aire
El Tesla Roadster, aún en fase de desarrollo para su segunda generación, fue presentado como un coche capaz de superar los 400 km/h y alcanzar el 0 a 100 km/h en apenas 1,9 segundos. Aunque todavía no ha llegado a producción, su anuncio marcó un antes y un después, generando expectativas sobre lo que una marca centrada en producción masiva podría lograr en el segmento de los hiperdeportivos.
Si bien no ostenta récords oficiales, merece mención por haber encendido la chispa de la conversación sobre la velocidad eléctrica a gran escala.
Pininfarina Battista: diseño italiano y poder eléctrico
El Battista, creado por Automobili Pininfarina, comparte gran parte de la tecnología del Rimac Nevera, ya que ambos proyectos están vinculados. Con una potencia superior a los 1.900 CV, este modelo italiano se posicionó como uno de los eléctricos más bellos y radicales del mundo. Ha sido capaz de registrar velocidades por encima de los 350 km/h y se distingue por un diseño que fusiona elegancia y brutalidad.
Lotus Evija: el rugido silencioso de la tradición británica
La histórica marca Lotus también entró en la arena de los hiperdeportivos eléctricos con el Evija, un coche limitado a 130 unidades que desarrolla más de 2.000 CV. Aunque su velocidad máxima ronda los 320 km/h, se ha ganado un puesto en esta lista por su ambición tecnológica y por representar el cambio de rumbo de una firma tradicionalmente asociada a la ligereza y los motores térmicos.
Yangwang U9X: el nuevo rey absoluto
El gran protagonista de 2025 es sin duda el BYD Yangwang U9X, la versión más radical del hipercoche eléctrico de BYD. Este modelo no solo rompió la barrera psicológica de los 470 km/h en pruebas previas, sino que ahora ha registrado 496,22 km/h, convirtiéndose en el coche de producción más rápido del mundo.
Impulsado por cuatro motores eléctricos de 755 CV cada uno, alcanza una potencia total de 3.000 caballos, gestionados por un sistema eléctrico de 1.200 V. Gracias a esta ingeniería, el U9X ha superado incluso a marcas legendarias del motor de combustión.
Aunque su récord aún no cuenta con la homologación del Guinness World Records —al tratarse de una sola pasada en una dirección—, lo logrado por el hiperdeportivo chino supone un antes y un después en la historia del automóvil.
El futuro de la velocidad es eléctrico
La evolución de los hiperdeportivos eléctricos demuestra que no se trata únicamente de eficiencia ni sostenibilidad: la electricidad ha abierto un nuevo horizonte de prestaciones imposibles para los motores tradicionales. Alcanzar los 500 km/h ya no parece un sueño lejano, y la próxima gran batalla estará en ver quién se convierte en el primer fabricante en hacerlo de manera oficial.
Con marcas emergentes como Yangwang y pioneros como Rimac, el tablero de juego ha cambiado. El rugido de los motores de combustión está dejando paso al silencio atronador de la velocidad eléctrica.

