BlackRock confía en el resurgir de Europa y ve oportunidades a corto y largo plazo

Una agenda cada vez "más favorable" al crecimiento justifica la inversión en el Viejo Continente

np   eviden lidera el avance europeo en defensa con su software innovador de procesamiento del lenguaje en el proyecto atlas

Tras varios años renqueante y con serias dificultades, el optimismo en torno a la agenda de reformas de Europa ha impulsado las acciones del Viejo Continente este año, generando esperanzas de un posible renacimiento económico. Y todo ello se traduce en diversas oportunidades de inversión a corto y largo plazo.

De hecho, tal y como explican en BlackRock, el pasado mes de febrero, tras conocerse el aumento del gasto público, mejoraron su perspectiva sobre las acciones europeas, pasando de una posición de 'infraponderar' a una 'neutral'. Sin embargo, creen que se necesitan más medidas políticas para justificar una posición de 'sobreponderar' en el índice general.

"Por ello, consideramos que invertir en Europa sigue centrándose, por ahora, principalmente en encontrar oportunidades selectivas impulsadas por una agenda cada vez más favorable al crecimiento. También buscamos sectores e industrias preparados para beneficiarse de factores clave como la fragmentación geopolítica y el futuro de las finanzas", señalan desde la gestora.

OPORTUNIDADES A CORTO PLAZO

Así, y en este contexto, los estrategas de la firma ven oportunidades a corto plazo en defensa, energía, infraestructuras y finanzas, con una amplia superposición entre estos temas.

-Defensa. Los presupuestos de defensa están aumentando en toda Europa. En junio, los aliados de la OTAN se comprometieron a destinar el 3,5% del PIB a defensa básica y el 1,5% a iniciativas relacionadas con la seguridad para 2035.

Además, el plan REARM Europe, dotado con 800.000 millones de euros, tiene como objetivo impulsar la inversión en infraestructuras, logística, ciberseguridad y fabricación avanzada. A pesar de ello, en BlackRock mantienen una postura selectiva por el momento, dado el auge tanto de los beneficios como de las valoraciones en el sector aeroespacial y de defensa.

"Vemos riesgo de que la ejecución a corto plazo de los planes de defensa de la UE resulte decepcionante. No obstante, a medio plazo, creemos que los elevados planes de gasto público mantendrán la prima de la que disfruta este sector frente a la renta variable europea en general".

Con todo, entre los sectores, en la firma destacan oportunidades en la tecnología de defensa, no solo en empresas de IA y software, sino también en servicios de TI y hardware como semiconductores que permiten el desarrollo de tecnologías avanzadas.

"Creemos que muchas empresas privadas del sector de la tecnología de defensa podrían lanzar ofertas públicas iniciales en los próximos años, lo que permitiría a los inversores acceder a este tema a través de los mercados públicos".

-Energía. "Consideramos que el enfoque político en la energía es un importante factor positivo a corto plazo para las empresas de servicios públicos europeas, especialmente para aquellas con una exposición considerable a los operadores de redes eléctricas", indican estos expertos.

Es más, la Unión Europea (UE) ha firmado un acuerdo energético con EEUU, comprometiéndose a comprar 750.000 millones de dólares en productos energéticos estadounidenses, incluyendo gas natural licuado y tecnología nuclear.

"Los esfuerzos por mejorar la seguridad energética de la región podrían impulsar a corto plazo a los productores de energías renovables con ventajas competitivas, redes, baterías y fabricantes de equipos eléctricos como turbinas de gas. Pasarán algunos años antes de que la energía nuclear se convierta en una alternativa viable a gran escala y antes de que la relocalización industrial a gran escala se materialice por completo".

-Finanzas. En este sector, en BlackRock anticipan que los bancos, aseguradoras y gestores de activos de la UE canalizarán el creciente gasto público en infraestructura y defensa.

"Además, son rentables, están bien capitalizados y, en nuestra opinión, han superado el pico de regulación, aunque la política de competencia de la UE y el sentimiento nacional aún impiden cierta consolidación transfronteriza en el sector. Prevemos tipos de interés oficiales positivos y curvas de rendimiento más pronunciadas que antes de la pandemia, lo que respalda los márgenes de interés netos de los bancos", comentan.

-Crédito público y privado. "Vemos un punto de entrada atractivo en el crédito europeo dada la ventaja de rendimiento frente a EEUU", indican en BlackRock.

Esto se ve respaldado por la emisión impulsada por políticas como los préstamos SAFE, la mejora de la rentabilidad bancaria, la flexibilización de la regulación, un entorno macroeconómico generalmente estable y la relativa alta calidad de los índices de crédito europeos.

"También nos gusta el crédito privado, ya que ofrece una vía de financiación para empresas demasiado pequeñas para acceder a los mercados de crédito públicos".

OPORTUNIDADES A LARGO PLAZO

Del mismo modo, en BlackRock observan áreas donde las reformas actuales pueden impulsar las oportunidades de inversión en el futuro, en particular, las vinculadas a la transición energética y al auge de la inteligencia artificial (IA). "En ambos ámbitos, Europa deberá encontrar un equilibrio entre la cooperación y la competencia con EEUU y China para garantizar su competitividad", advierten desde la gestora.

-Energía. En materia energética, el deseo de Europa de descarbonizar y garantizar la seguridad del suministro convierte la transición a fuentes con bajas emisiones de carbono en un imperativo plurianual. En este sentido, los recientes cambios en las políticas europeas favorecen la integración de la energía nuclear con las renovables.

"Vemos oportunidades en los productores de equipos y maquinaria -las herramientas esenciales para el desarrollo de la industria-, como las empresas de extracción de uranio y del ciclo del combustible, los fabricantes de componentes y equipos nucleares y los proveedores de servicios especializados de ingeniería, adquisición y construcción".

-Minerales críticos. La Ley de Materias Primas Críticas de la UE (CRM, por sus siglas en inglés) tiene como objetivo diversificar el acceso del bloque a materiales clave no solo para la transición hacia una economía baja en carbono, sino también para sus ambiciones en defensa y transformación digital.

"En el caso de las tecnologías limpias, Europa está cooperando selectivamente con China, dada su posición dominante en este campo. Algunas empresas automovilísticas europeas, por ejemplo, ya están creando empresas conjuntas con firmas chinas para integrar sus tecnologías limpias, especialmente baterías, en vehículos eléctricos y drones", afirman.

-Inteligencia artificial (IA). "Creemos que Europa deberá apoyar su incipiente sector de IA para evitar depender permanentemente de otros países, especialmente de EEUU y Asia". No obstante, en BlackRock prevén una amplia cooperación con EEUU, ya que Europa opta por modelos de IA desarrollados en el país norteamericano en lugar de los chinos.

El impulso hacia una energía más barata y el desarrollo de la IA están creando oportunidades a largo plazo en la infraestructura europea, tanto en el mercado público como en el privado; por ejemplo, en los centros de datos europeos, los inmuebles para albergarlos y la energía para alimentarlos.

"Algunos de estos sectores pueden beneficiarse de inmediato, ya que la priorización de la IA por parte del gobierno impulsa la demanda actual. Los fabricantes de equipos eléctricos, los propietarios de activos de redes eléctricas y los proveedores de equipos expuestos al desarrollo de la IA también podrían beneficiarse. Sin embargo, también vemos la necesidad de reducir la burocracia y agilizar los procesos de permisos y licencias para los proyectos de infraestructura europeos".

-Mercados privados. "Dentro de los mercados privados, nos interesa el capital privado en fabricación avanzada y automatización, así como los fondos de infraestructura centrados en la modernización industrial, los sistemas energéticos y la logística", subrayan estos analistas. Igualmente, aseguran que el capital privado, en general, es esencial para financiar el crecimiento económico e impulsar la innovación en toda Europa en los próximos años.

En definitiva, "si los inversores confían en que Europa puede y va a impulsar reformas, no solo bajo presión económica y política, sino también en tiempos normales, esto podría abrir una nueva era para los mercados financieros europeos", concluyen en BlackRock.

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