"El despertar de Europa ofrece muchas oportunidades". En Nordea AM no titubean a la hora de resaltar el atractivo que presenta el Viejo Continente gracias a las inversiones históricas para reforzar su autosuficiencia y competitividad, especialmente en los sectores energético, reindustrialización, defensa y ciberseguridad. Y en este contexto hay nombres propios a la vanguardia de esta transformación.
"La autonomía estratégica ya no es una aspiración para Europa; es esencial. Un orden mundial fracturado ha expuesto las dependencias de Europa respecto al apoyo militar de EEUU, la fuerza manufacturera asiática y la energía rusa", afirma Hilde Jenssen, Head de Fundamental Equities y co-gestora de la estrategia Empower Europe de la firma.
De hecho, para esta experta la transición hacia una mayor autosuficiencia es una necesidad para Europa, pero la autonomía por sí sola no generará rendimientos. "Europa también debe recuperar su ventaja competitiva en innovación, productividad y eficiencia del capital".
Es más, incluso en medio de los desafíos políticos actuales, desde Nordea AM consideran que el Viejo Continente sigue siendo lo suficientemente fuerte como para mantenerse independiente y competir con otras potencias globales.
Sin ir más lejos, el plan de inversión de Alemania forma parte de un esfuerzo europeo más amplio denominado Readiness 2030, que incluye aumentos significativos en el gasto en varios países y una movilización total de hasta 800.000 millones de euros para la seguridad europea.
"El capital privado también está fluyendo hacia sectores clave que crean un impulso significativo, en particular entre las empresas medianas y pequeñas que se encuentran en el corazón de esta transformación", subraya Jenssen.
Por ello, en Nordea AM creen que este cambio ha creado una "ventana de oportunidad única" para que los inversores capturen la primera etapa de la estrategia de crecimiento a largo plazo de Europa a través de tres temas principales.
1. RESILIENCIA ENERGÉTICA
Europa está acelerando la inversión en infraestructura crítica y sistemas energéticos para reducir la dependencia externa y fortalecer la estabilidad a largo plazo. Un esfuerzo que se apoya en el plan REPowerEU de 300.000 millones de euros. "Construir una red energética robusta e interconectada es fundamental para que Europa logre la seguridad energética y mantenga la competitividad económica", dice Jenssen.
Así, el fabricante italiano de cables y telecomunicaciones Prysmian desempeña un papel fundamental en la modernización de la infraestructura que sustenta la seguridad energética de Europa.
Del mismo modo, la empresa francesa de mediana capitalización Nexans es importante a la hora de garantizar la resiliencia energética del Viejo Continente. "Como líder en un mercado de nicho, Nexans proporciona los cables submarinos que permiten la electrificación y conexión entre diferentes países y fuentes".
2. REINDUSTRIALIZACIÓN
Europa también está reconstruyendo su base industrial con un enfoque renovado en la automatización, la robótica y el control operativo. La inversión significativa en maquinaria, I+D e inteligencia industrial será vital para restaurar la competitividad, y la UE ha asignado unos 100.000 millones de euros en incentivos de reindustrialización hasta 2030.
"Danieli, el fabricante italiano de equipos e instalaciones para la industria metalúrgica está a la vanguardia del retorno de la producción de acero a Europa. La empresa mantiene una sólida ventaja competitiva gracias a la inversión continua en tecnologías del acero y en innovación de procesos", señalan desde la gestora.
La multinacional alemana Siemens es otro actor clave que impulsa la transformación industrial de Europa. "Como líder en electrificación, automatización y digitalización, Siemens está ayudando a reducir la dependencia de proveedores tecnológicos extranjeros. Con el 60% de sus ingresos provenientes de áreas de crecimiento estructural y flujos de efectivo constantes, Siemens representa una historia de crecimiento sólido a largo plazo".
3. DEFENSA Y CIBERSEGURIDAD
Si bien la OTAN sigue siendo indispensable, los acontecimientos recientes han puesto de relieve los riesgos de depender excesivamente de socios externos. En respuesta, el plan EU Readiness 2030 tiene como objetivo reforzar las capacidades de defensa mediante la inversión en tecnologías de doble uso civil y militar, ciberseguridad y equipamiento moderno.
"Con la recomendación de la OTAN de destinar un gasto en defensa del 3–5% del PIB, equivalente a 350.000 millones de euros anuales en toda Europa, la autonomía estratégica se ha convertido en una prioridad principal", explica Jenssen.
La empresa sueca de mediana capitalización Invisio, proveedor de confianza de la OTAN y las fuerzas de la UE, ofrece equipos de comunicación de alta tecnología para operaciones seguras. "Con una sólida ingeniería y un potencial de crecimiento a través de nuevas líneas de productos, Invisio se beneficiará aún más a medida que el Fondo Europeo de Defensa asigne 8.000 millones de euros a tecnologías de próxima generación para 2027".
El grupo noruego de tecnología avanzada Kongsberg es otro innovador europeo. Con la próxima escisión de su negocio marítimo, la compañía se centrará por completo en soluciones tecnológicas y de defensa.












