Un megafondo de Franklin Templeton se queda pillado en los bonos... por seguir el manual

La lógica dice que los tipos deberían subir en este entorno de fortaleza económica

  • Y seguirla está hundiendo al fondo de Michael Hasenstab
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Anuncio de tv de Franklin Templeton InvestmentsFranklin Templeton

Los tiempos excepcionales que vivimos en el mercado de deuda -rentabilidades negativas, curva de tipos invertida, etc.- están provocando que la mayoría de los fondos de renta fija se estén poniendo las botas, que la mayoría de analistas hayan quedado en ridículo y que los gestores que han seguido el manual estén sufriendo duras pérdidas. Es el caso de Michael Hasenstab, que gestiona 115.000 millones nada menos en Franklin Templeton, incluyendo su famoso fondo Templeton Global Bond Fund.

Las compras de activos por parte de los bancos centrales y los tipos negativos, así como la desconfianza en el futuro de la economía y en los activos de riesgo, han provocado que muchísimos bonos de diferentes Estados -el español está ya casi en el 0%- ofrezcan rentabilidad negativa; es decir, que los inversores no solo no cobren intereses, sino que paguen a los Gobiernos por prestarles dinero.

Se supone que prefieren sacrificar una pequeña pérdida a cambio de seguridad. En EEUU, los Treasuries no están en negativo porque los tipos de la Fed se encuentran todavía en el rango 2%-2,25%, aunque ya ha dado la vuelta a su política y ha empezado a bajarlos. Y todo indica que seguirá haciéndolo.

Aunque suene contraintuitivo, eso es maravilloso para los fondos tradicionales de renta fija: el precio de los bonos se mueve al revés que su rentabilidad, por lo que si esta cae a territorio negativo, los precios suben y los fondos que tienen los bonos en cartera ganan. Por el contrario, los asesores y banqueros privados que llevan años diciendo que ya no había recorrido en la deuda pública de alta calidad y recomendaban alternativas como bonos emergentes o 'high yield'.

Y está amargando la vida a los gestores que han seguido el manual de economía de toda la vida, que indica que, al menos en Estados Unidos, los tipos deberían subir en vez de bajar: la fortaleza económica (el país está en pleno empleo), alimentada por una política monetaria muy estimulativa y el déficit público provocado por las rebajas fiscales, debería generar presiones inflacionistas y forzar a la Fed a subir tipos. Y los bonos deberían anticiparlo, al menos en los plazos más largos.

LA MAYOR POSICIÓN EN CONTRA DEL BONO NORTEAMERICANO

Siguiendo esta lógica Hasenstab se puso corto (bajista) en deuda pública de EEUU mediante swaps (un tipo de derivado que se utiliza para especular sobre el nivel futuro de los tipos de interés). Esta posición era pequeña cuando la abrió hace dos años, pero no ha dejado de ampliarla en ese período. De esta forma, la de Frnaklin Templeton es la mayor apuesta contra la deuda de EEUU de todos los fondos de inversión.

Y, dado que lo que ha ocurrido es todo lo contrario de lo que dicen los libros de texto, su fondo ha sufrido pérdidas constantemente que culminaron con una caída del 4,8% solo en el mes de julio, lo cual es muchísimo para un fondo de renta fija.

Curiosamente, el quebranto no fue mayor porque compensaron las ganancias obtenidas en bonos de países emergentes como... Argentina. Obviamente, esto no va a ser así en agosto con el desplome de la deuda y la divisa de ese país tras las elecciones primarias que anuncian una victoria del peronismo, con lo que los partícipes de este fondo deben prepararse para un sufrimiento mucho mayor en su próximo extracto mensual.

Otras firmas, como Guggenheim Partners, coinciden con la visión de Hasenstab: "Según casi cualquier medida económica, la Reserva Federal debería estar considerando otra subida de tipos en anticipación de un potencial sobrecalentamiento de la economía". Pero todo apunta a que el próximo movimiento será una nueva bajada, alimentada además por las insistentes presiones de Donald Trump.

Desde Franklin Templeton piden paciencia a los partícipes y están convencidos de que, a largo plazo, la estrategia acabará ganando dinero. Pero como decía Keynes, el mercado -o la Fed- puede mantener su irracionalidad más tiempo del que a los inversores les dure su solvencia.