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¿Quién debe hacer la declaración de la renta?

Cumplir con Hacienda y hacer la declaración de la renta es una obligación de todo contribuyente. Pero llegado el momento, lo primero que debes preguntarte es quienes están obligados a declarar el IRPF. Y es que existen varias excepciones por las que es posible no tener que realizar este trámite sin inculplir la ley y exponerse a posteriores sanciones. Al final, casi todo dependerá de los ingresos y su procedencia. ¡Vamos a verlo!

Lo primero que hay que tener claro es que en principio todas las personas que obtengan algún tipo de renta o pensión contributiva están obligadas a presentar la declaración de la renta. Dicho esto, el artículo 96 la Ley de IRPF y el artículo 6 del Reglamento de IRPF prevén los diferentes casos por los que una persona puede estar exenta de declarar el IRPF, aunque para quienes no quieran acudir a la ley, el Manual de la Renta que cada año publica la Agencia Tributaria también lo explica de forma bastante clara.

Quienes deben hacer la declaración de la renta

En cualquier caso, desde Impuestosrenta vamos a tratar de aclarar quien debe hacer la declaración de la renta y quien puede pasar sin ella. La obligatoriedad o no de declarar dependerá de los ingresos de cada contribuyente y su procedencia, ya que existen diferentes ingresos exentos de tributar o, dicho de otra forma, que no será necesario incluir en el IRPF. Además, dependiendo del tipo de rentas, se aplicarán unos u otros límites a la cuantía que se puede ingresar sin estar obligado a hacer la renta.

Según explica la Agencia Tributaria sobre la renta 2016, están obligados a declarar a Hacienda todos las personas con derecho a deducciones por inversión en vivienda, cuenta ahorro-empresa doble imposición internacional o que hayan realizado aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad, planes de pensiones, planes de previsión asegurados o mutualidades de previsión social, planes de previsión social empresarial y seguros de dependencia que reduzcan la base imponible, cuando ejerciten tal derecho durante el pasado año. A estos hay que añadir quienes hayan disfrutado de las deducciones por maternidad y nacimiento o adopción de forma anticipada y que, lógicamente, deberán incluirlas en su declaración de impuestos.

Esto no quiere decir que deban presentar sí o sí el IRPF, sólo que si quieren disfrutar de esas deducciones deberán hacer la renta.

Ingresos mínimos en el IRPF

Esta es la principal fuente de exenciones al hacer la renta, el motivo por el que más personas no están obligadas a hacer el IRPF. En el apartado de ingresos, hay que diferenciar en primer lugar la procedencia de los mismos y en segundo lugar las cantidades que se han  cobrado.

En el apartado de ingresos, hay que diferenciar en primer lugar la procedencia de los mismos y en segundo las cantidades que se han  cobrado.

En el caso de los rendimientos íntegros del trabajo, es decir, el salario o pensión que se hayan percibido, estarán exentos de declarar quienes no superen las siguientes cantidades:

  • Ingresos de 22.000 euros con carácter general
  • Ingresos de 12.000 euros cuando exista más de un pagador y se haya cobrado más de 1.500 euros del segundo y posteriores pagadores. Hasta 2015 esta cifra era de 11.200 euros.
  • Ingresos de 12.000 euros cuando se trate de pensionistas cuyos únicos rendimientos consistan en las prestaciones pasivas que figuran el el artículo 17.2a de la Ley de IRPF y provengan de  dos o más pagadores, además de haber sufrido la retención de IRPF a través del modelo 146. Además, en este caso, no podrán aumentar el número de pagadores de prestaciones pasivas a lo largo del año y el importe de las prestaciones no podrá diferir en más de 300 euros anuales de lo comunicado inicialmente.
  • Ingresos de 12.000 euros para pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas.
    Ingresos de 12.000 euros cuando el pagador de los rendimientos del trabajo no esté obligado a retener.
  • Ingresos de 12.000 euros cuando se perciban rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.

Quienes están obligados a declarar en el IRPF

Como puedes ver, los 22.000 euros marcan la barrera entre tener que hacer la renta o estar exento para la mayoría de contribuyentes, aunque hay determinados supuestos donde el límite se reduce a los 12.000 euros. En otras palabras, nunca te fíes de que cobrando menos de 22.000 euros brutos al año no tendrás que hacer la declaración de la renta.

El caso de los autónomos

La situación de los trabajadores autónomos merece especial atención ya que el mero hecho de ser trabajador por cuenta propia hace que prácticamente estés obligado a presentar la declaración de la renta. Bastará con que el rendimiento de tu actividad económica supere los 1.000 euros para tener que hacer el IRPF. La cantidad es tan baja que la mayoría deberá pasar por el trámite. Es más, si no ganas ese dinero con tu actividad económica habitual es que quizás deberías pensar en dejarlo.

Al margen de estar obligado a hacer el IRPF, el autónomo cuenta con el handicap adicional de que el borrador no le servirá. El motivo es que Hacienda no puede calcular cuáles han sido los gastos de la actividad y sólo conoce los ingresos vía declaraciones de IVA y retenciones que le hayan practicado, como es lógico. La traducción es que podrá ver sus datos fiscales, pero éstos no se trasladarán al borrador ni a renta web y deberá rellenarlos por su cuenta.

Además, su declaración será algo diferente a la del resto un trabajador por cuenta ajena. Aquí puedes ver las diferencias y cómo enfrentarte a ella con éxito.

Un ejemplo concreto para saber si debes hacer la declaración

Para aclarar esta parte referida a los ingresos del trabajo y los límites, pongamos un ejemplo sobre lo que más dudas suscita: cuando existe un segundo pagador. Supongamos que Juan ha ganado 13.000 euros en 2016 de la siguiente forma: 7.000 de su primera empresa, 3.000 del paro y otros 3.000 de su segunda empresa tras volver a encontrar trabajo ¿Estaría obligado a declarar? La respuesta es afirmativa, ya que ha tenido tres pagadores (sí, el paro se considera un pagador más a efectos de IRPF) y habría obtenido más de 1.500 en total del segundo y siguientes pagadores. En concreto, sus ganancias de estos pagadores asciende a 6.000 euros. De esta forma, en lugar de aplicar el límite de 22.000 euros, deberá aplicar el de 12.000 euros y por lo tanto presentar su declaración.

Sin embargo, veamos qué ocurre si alteramos las cifras que percibió Juan de cada uno de sus pagadores. En este caso, imaginemos que su empresa le pagó 12.000 euros hasta diciembre y que sólo cobró 1.000 euros por un mes de paro. En este caso Juan no estaría obligado a tributar, ya que el dinero percibido de los segundos pagadores no supera los 1.500 euros.

Y por último, imaginemos que Juan ganó 11.000 euros de su empresa hasta noviembre, 1.000 por el paro ese mes y 1.000 euros más en diciembre de otra empresa. ¿Tendría que hacer la declaración de la renta? Sí, porque en este caso la suma los segundos pagadores supera los 1.500 euros para todo el año. Y es que el límite de 1.500 euros se aplica de forma conjunta y no para cada uno de los pagadores.

Ingresos por inversiones y obligación de declarar en la renta

A la hora de determinar quien debe declarar, la Agencia Tributaria también tiene en cuenta el dinero de nuestras inversiones, que si bien no tributa como rendimiento del trabajo, lo hace como rendimientos del ahorro.  En este sentido, también se librarán de Hacienda quienes sólo hayan obtenido ingresos a través de rendimientos íntegros de capital mobiliario, entendidos como dividendos no exentos, intereses de cuentas corrientes, acciones… así como las ganancias patrimoniales con un límite de 1.600 euros al año. Si sólo has ganado 500 euros en bolsa, tranquilo, no tendrás que declarar, siempre que esta sea tu única fuente de ingresos.

Del mismo modo, los ingresos por actividades económicas (autónomos) y rentas por alquileres que no superen los 1.000 euros anuales una vez sumados a los rendimientos del trabajo también permitirán al contribuyente eludir su cita con Hacienda.

El siguiente cuadro de la Agencia Tributaria resume la situación (pulsar para hacer más grande):

Obligados a presentar la declaración de la renta

¿Hago o no hago la renta?

Esta es la pregunta del millón, la más importe y la más común ¿Qué hacer si no estoy obligado a presentar el IRPF? ¿Hago o no hago la renta? Por fortuna hoy en día la respuesta es más sencilla que hace años: aprovecha los recursos que Hacienda pone a tu disposición para averiguar qué te conviene más. Y es que esta es una decisión que no se puede tomar sin datos concretos.

En primer lugar, solicita el borrador de la renta y tus datos fiscales a través de renta web, así sabrás qué opina Hacienda sobre tus ingresos y cuál es el resultado de tu declaración para la Agencia Tributaria. A fin de cuentas, debes tener claro que el borrador de IRPF sólo es la interpretación que la AEAT hace de cómo debería ser tu renta con los datos que tiene a su disposición, que no tienen por qué ser todos ni ser cierto o estar bien aplicados.

A continuación, usa el programa Renta Web de la AEAR para hacer tu propia simulación -verás que es más sencillo de lo que piensas- y repasa el resultado. ¿Sale a pagar? En ese caso no la presentes ¿Te devuelve Hacienda? Presénta tu IRPF y recupera el dinero que te han ‘quitado’ vía retenciones de IRPF.

Otra forma de anticipar el resultado es fijarte en tus retenciones de IRPF. A fin de cuentas, la renta no es sino el resultado de lo que te hayan retenido a lo largo del año. Si te retuvieron de más, hacienda te devolverá y si te han retenido de menos, abonarás tú la diferencia. Si tu situación no ha cambiado mucho, mira cuál fue ti tipo medio el año pasado y compáralo con las retenciones.

Dudas más frecuentes sobre la obligación de hacer la renta

¿Si la presento una vez, la presento siempre?

El hecho de pedir el borrador de la renta no hace que después estés obligado a presentar el IRPF. Del mismo modo, hacer la declaración un año tampoco implica que debas presentarla el siguiente ejercicio. Hacienda considera que cada año es diferente y hacer declarado un año no te obliga a tener que presentar la renta el año  siguiente.

He pedido el borrador ¿Tengo que presentar la renta?

Nada más lejos de la realidad. El borrador de la renta es una herramienta útil, pero una herramienta al fin y al cabo. El hecho de solicitar el borrador no te obliga a presentar el IRPF, algo que también se aplica al programa Renta Web, el antiguo PADRE. Sólo cumplic con los criterios anteriores hacen que estés o no obligado a cumplir el IRPF.

He estado en paro todo el año ¿debo declarar?

Ya te hemos enseñado que el paro cuenta como un pagador más al hacer la declaración de la renta. De hecho, no se diferencia en nada de un sueldo al uso a efectos de Hacienda. Esto quiere decir que deberás atenerte a las mismas normas que el resto de contribuyentes y a los mismos mínimos para declarar. Lo que ocurre es que dada la cuantía del paro, si has estado desempleado todo el año no llegarás al mínimo obligatorio para trabajar. La cosa cambia si has estado empleado y parado. En ese caso es muy posible que debas rendir cuentas a Hacienda sí o sí.

¿Te ha quedado claro? ¡Espero que sí! Pero sino, sólo tienes que plantearnos tus dudas y trataremos de responderlas.

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