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Cómo incluir tus fondos de inversión en la declaración de la renta 2018

Los fondos de inversión se han convertido en una alternativa para miles de ahorradores españoles que ven como la rentabilidad de los depósitos. A su favor, la posibilidad de conseguir más beneficios y una fiscalidad también superior. Os explicamos cómo incluirlos en la declaración de la renta 2018 y cómo tributan en el IRPF.

Depósitos, planes de pensiones y fondos de inversión siguen siendo las inversiones más habituales que debemos consignar en la declaración de la renta junto con las cuentas corrientes y su exiguo rendimiento. En esta ocasión queremos centrarnos en los fondos de inversión, su fiscalidad y la forma en la que debemos incluirlos en el IRPF.

Como tributan los fondos de inversión

Fiscalidad básica de los fondos

Las ganancias obtenidas a través de fondos de inversión en 2018 se integran en las conocidas como rentas del ahorro junto con los beneficios de muchas de nuestras inversiones, como los ya mencionados depósitos o también de bonos y en general, casi todos nuestros activos financieros. Todas ellas se sumarán para tributar en tres tramos diferenciados que son los siguientes:

  • Las ganancias hasta 6.000 euros tributarán al 19%.
  • Las ganancias entre 6.000 y 24.000 euros tributarán al 21%.
  • Las ganancias superiores a los 24.000 euros tributarán al 23%.

Además, la forma en la que tributan los fondos de inversión tiene ciertas ventajas.  Entre las ventajas fiscales de los fondos de inversión figura la posibilidad de retrasar el pago de impuestos mediante la contratación de otro fondo. Dicho de otra forma, el traspaso está exento de tributar siempre y cuando las ganancias de la inversión se destinen a la adquisición de otro fondo. Esto lo que permite es realizar un balanceo de nuestra cartera de inversión sin tener que pasar por la caja de Hacienda. Para que lo entiendas mejor, puedes ir reduciendo el riesgo de tu cartera para que se adapte a cada etapa de tu vida sin pagar  impuestos por ello.

Esta ventaja es algo que no poseen otros activos como, por ejemplo, depósitos, acciones en el formato de inversión directa o los activos de renta fija. Esta fiscalidad diferida permite ahorrar cuanto menos el 19% del dinero ganado que tendríamos que pagar a Hacienda en cada operación. Esto es algo que no sucede con las acciones, por ejemplo. Cada vez que vendes una acción tienes que pagar impuestos por el beneficio.

Compensar pérdidas y ganancias patrimoniales

Como ocurre con las acciones y el resto de activos que generan pérdidas y ganancias patrimoniales éstas pueden compensarse en la declaración de la renta. Esto permite pagar impuestos sólo por el dinero que ganamos al que se le restarían las pérdidas que hayamos sufrido.

Puedes incluso compensar pérdidas y ganancias patrimoniales de hasta cuatro años anteriores y arrastrar las pérdidas de 2018 con tus fondos hasta los cuatro siguientes. De hecho, esta posibilidad de restar las minusvalías a las plusvalías es una de las mejores fórmulas para pagar menos impuestos en la renta.

Cuándo hay que poner la información de tus fondos en la renta 2018

Antes de decirte cómo y dónde poner tus fondos de inversión hay otra pregunta clave: ¿Cuándo hay que incluir esta información en el IRPF? La respuesta es clara: sólo cuando exista un traspaso de fondos o un reembolso. En otras palabras, cuando vendas tus participaciones, bien para cambiar de fondo o para recuperar el dinero. Hasta entonces no hay ni ganancia ni pérdida y, por lo tanto, no hay nada que declarar. En esto el funcionamiento de los fondos es el mismo que el de las acciones.

Cómo incluir los fondos en la declaración de la renta

¿En qué casilla de la renta 2018 se ponen los fondos de inversión? Como ya sabes, los fondos forman parte de las rentas del ahorro y más concretamente de las ganancias y pérdidas patrimoniales. Esto quiere decir que al hacer la renta 2018 tendrás que acudir al a partado G y más concretamnete al G2 de “Ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales”.

En la casilla 310 es donde empezarás a poner los datos. En la 312 es donde debes incluir ya las transmisiones realizadas.

Si tu fondo ha repartido dividendos, también tendrás que pagar impuestos por ello. Si son dinerarios, computarán como rendimiento de capital mobiliario en la casilla 029.

También en la casilla 037 podrás ver los gastos fiscalmente deducibles de tus inversiones. En el caso de los fondos, lo más habitual es que la propia gestora los haya restado a los datos de rentabilidad que te da.

Por último, si tienes que compensar pérdidas y ganancias patrimoniales, la casilla 0378 de la renta 218 es el lugar para hacerlo.

Imagen – Shutterstock

 

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