Bolsamania

Mercedes quiere confirmar en China que está entre los grandes

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Solemos hablar de las expectativas que se han creado en torno a Red Bull y Ferrari tras el comienzo de la temporada de Fórmula 1 y se nos olvidan otros equipos. A Lotus lo tenemos bien vigilado, ya que desde el primer momento han estado en la mayoría de las quinielas en el plano técnico. No ha sucedido lo mismo, no obstante, con Mercedes. Y en parte es injusto, ya que la escudería alemana ha sido la gran revelación de este inicio y ahora podría dar un golpe en la mesa en el próximo Gran Premio de China. De hecho, ya lo dio el año pasado con la victoria de Nico Rosberg, aunque en ese caso -y teniendo en cuenta el resto del curso deportivo- fue un espejismo.

El que tiene más ganas de que llegue la carrera no es otro que Lewis Hamilton. El británico consiguió un meritorio tercer puesto en Malaisia y ahora no se cierra puertas: “Mis dos primeras carreras con mi nuevo equipo han sido una gran experiencia y todo el mundo me ha hecho sentir muy bienvenido. Hemos tenido un comienzo mejor del esperado y haber terminado en quinta y tercera posición hasta ahora es muy positivo. Sé que hay mucho más por venir así que vamos a seguir trabajando duro e impulsando el desarrollo del monoplaza”. Tampoco podemos obviar que su posición se debió, en gran parte, a la actitud honorable y profesional de Nico Rosberg, muy diferente de la de Vettel en Red Bull. En este sentido, el piloto germano de Mercedes también se mostró ilusionado. “Viajo a China la próxima semana con muy buenos recuerdos de haber ganado mi primera carrera de Fórmula 1 en Shanghai el año pasado, y después de haber liderado la carrera allí durante los últimos tres años. Me gusta mucho la pista y tengo un sentimiento positivo en cuanto a ir allí con el monoplaza que tenemos en este momento”, dijo.

Y es que como ya he dicho en escritos anteriores la escudería teutona es ahora la alternativa a Red Bull, Ferrari y Lotus. Muchos esperaban que ese puesto fuera ocupado por McLaren, pero el equipo británico, por el momento, no levanta cabeza. Sea como fuere, el jefe de Mercedes, Ross Brawn, no quiere lanzar las campanas al vuelo y opta por la prudencia: “Nuestra temporada ha empezado bien, quizá mejor de lo que esperábamos, sin embargo, somos conscientes de que todavía hay una brecha que cerrar y que hay que mantener el ritmo de desarrollo”.