Bolsamania

La evolución de las pruebas de colisión de Euro NCAP (vídeo)

Este vídeo nos demuestra porqué todos los conductores del mundo deberíamos agradecer y aplaudir el trabajo de los controles de Euro NCAP en pro de la seguridad de las grandes marcas de coches y sus usuarios.

Se trata tan sólo de 54 segundos que ilustran hasta dónde ha llegado el nivel de seguridad de los automóviles desde que Euro NCAP comenzara a realizar sus propias pruebas de choque independientes en 1997, hace ya 20 años.  Los resultados han sorprendido tanto a consumidores como a expertos.

En el detalle gráfico de la cámara lenta, podemos ver con todo detalle lo que sucede cuando un Honda Jazz de 2017, equipado con las últimas tecnologías en seguridad, y un Rover de 20 años de edad con protección rudimentaria para los ocupantes, colisionan frontalmente contra un bloque de aluminio a 65 km/h. A ambos coches se les arruga el capó mientras los ocupantes salen lanzados hacia delante. Sin embargo, un examen detenido de ambos choques deja bastante claro a los espectadores cuál de los dos coches prefiere:

65km/h es velocidad a la que se producen miles de accidentes cada año.  En el caso del viejo Rover, la vital “jaula de seguridad” destinada a proteger a los pasajeros falla estrepitosamente. El habitáculo se comprime violentamente como se aprecia en estas impresionantes imágenes. El volante se desplaza y el airbag que lleva incorporado se abre en el lugar equivocado, por lo que la cabeza del conductor golpea en el tablero de instrumentos y sus piernas se aplastan con fuerza en el salpicadero. Terrorífico.

 

Los resultados en el vaso del Honda, 20 años más moderno, son bien diferentes. La jaula de seguridad es eficiente y cuenta con tensores de carga en los cinturones de seguridad, airbags múltiples y asientos de alta tecnología. Su sofisticada estructura de carrocería, desarrollada y refinada tras de años de investigación y pruebas de choque, se derrumba en la parte delantera, según lo previsto, absorbiendo el potencial impacto letal. Esto deja la jaula de seguridad vital intacta.

Un análisis posterior de los maniquíes (los famosos crash test dummies) de ambos vehículos revela que el “conductor” del Rover habría sufrido serias lesiones en la cabeza, el abdomen y las piernas. Para empeorar las cosas, la puerta del conductor se queda atascada y por lo que se necesitaría la actuación de los bomberos para rescatar los cuerpos.

Fotos y vídeo: Euro NCAP