Tres factores de riesgo en el mercado crediticio que Generali Investment aconseja vigilar

Los analistas destacan que la incertidumbre macro se traduce en mayores costes de capital

ep archivo   billetes y monedas a 3 de septiembre de 2025 en madrid espana
Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

La incertidumbre macroeconómica derivada del impacto de los aranceles de EEUU y las tensiones geopolíticas no solo está pasando factura a las bolsas mundiales. Su efecto también se deja sentir en el mercado crediticio en forma de mayores costes de capital. Sin embargo, los inversores parecen ignorar unos riesgos que desde Generali Investment aconsejan no subestimar.

"Un conflicto persistente entre las diferentes clases de acreedores perjudica al propio mercado crediticio: la incertidumbre resultante se traduce en mayores costes de capital y, en última instancia, penaliza a los operadores del mercado privado, que a su vez dependen del crédito para respaldar sus actividades", explica Mauro Ratto, cofundador y codirector de inversiones de Plenisfer Investments (parte de Generali Investments).

En este sentido, el estratega pone el foco en que el deterioro de este ecosistema se verá influido en gran medida por la evolución del ciclo macroeconómico y "cualquier posible desaceleración podría actuar como catalizador de una fase más prolongada de tensión financiera".

Así, y con este telón de fondo, en la gestora hacen referencia a tres factores que el mercado no debe infravalorar si quiere preservar el capital ante escenarios volátiles:

1. El primero es la correlación entre la menor frecuencia de impagos y la creciente prevalencia de operaciones no convencionales de gestión de pasivos corporativos. "Entre ellas se encuentran las operaciones de 'uptiering', cada vez más comunes en Estados Unidos y ahora también en Europa".

"A través de estas operaciones, una empresa con dificultades financieras firma un nuevo acuerdo de financiación con uno o varios 'prestamistas de último recurso' -generalmente fondos de deuda privados- que, aprovechando las protecciones contractuales limitadas o prácticamente inexistentes sobre la deuda existente (bonos y, a menudo, también préstamos bancarios), proporcionan nueva deuda garantizada que ocupa el primer lugar en la estructura de capital, es decir, con prioridad de reembolso sobre los acreedores existentes", subraya Ratto.

No obstante, la creciente relevancia de este tipo de operaciones también debe evaluarse teniendo en cuenta el aumento del volumen de la deuda privada, estimado actualmente en unos 2 billones de dólares, ya que la gran disponibilidad de capital para invertir en el mercado aumenta exponencialmente el riesgo de deterioro de la calidad crediticia y de los criterios de concesión de préstamos.

De hecho, el analista cita como ejemplo la reciente quiebra del fabricante de piezas de automóviles First Brands que muestra cómo, en el contexto actual del mercado, "una empresa con una gobernanza, una financiación y unas garantías cuestionables puede aplicar políticas de endeudamiento agresivas y, ante una crisis de liquidez, posponer su quiebra durante un largo periodo mediante maniobras financieras opacas, que incluyen partidas fuera de balance por valor de varios miles de millones de dólares".

"Solo un análisis minucioso de los folletos y los convenios de protección crediticia, junto con una evaluación de la calidad de la gestión y la propiedad, permite a los inversores cuantificar adecuadamente los riesgos asociados, que actualmente se subestiman en gran medida", agregan desde la gestora.

2. Por otra parte, a medida que aumentan las operaciones no convencionales de gestión de la responsabilidad corporativa, también lo hacen los litigios relacionados. "La creciente conciencia de que la subordinación no está garantizada podría desencadenar una crisis de confianza en estas operaciones y sus vehículos, similar a la que se vivió durante la crisis de las hipotecas subprime".

Este es otro factor que el mercado no debe minusvalorar, ya que el efecto contagio podría extender rápidamente la crisis al segmento de los bonos de alto rendimiento.

3. El tercer riesgo en el crédito de alto rendimiento se refiere al fenómeno creciente de las emisiones destinadas a distribuir dividendos a los accionistas, las denominadas "recapitalizaciones de dividendos".

"Estas operaciones han cobrado mayor importancia en 2025, alcanzando a principios de verano el 8% de las emisiones europeas de alto rendimiento y aproximadamente el 5% en Estados Unidos. Al mismo tiempo, se han reducido las adquisiciones apalancadas y las salidas a bolsa de empresas respaldadas por capital privado", asegura Ratto.

La consecuencia para los fondos es una menor capacidad para devolver el capital a sus inversores, una dificultad que se mitiga mediante operaciones de recapitalización de dividendos. "Estas transacciones permiten a los fondos distribuir efectivo sin perder el control de las empresas, aunque a costa de aumentar el apalancamiento global y los riesgos asociados a la sostenibilidad de la deuda y los flujos de caja futuros".

Por ello, ahora más que nunca, desde la gestora creen que el apalancamiento financiero, la calidad de los convenios y las cláusulas contractuales en las operaciones de crédito revisten una importancia fundamental.

"La finalidad de la deuda y, sobre todo, la presencia de un equipo directivo de alta calidad, transparente y capaz de mantener la confianza del mercado de capitales, son factores decisivos para construir carteras de crédito sólidas y resistentes", concluye Ratto.

Noticias Relacionadas
contador