Con 2025 dando sus últimos 'coletazos', llega el momento de centrar la atención en el nuevo año. Y eso es precisamente lo que han hecho los analistas de Columbia Threadneedle Investments, quienes han desgranado sus perspectivas macroeconómicas y de mercado para los próximos doce meses. Un periodo para el que prevén un escenario de crecimiento global moderado y en el que la renta fija y la inteligencia artificial (IA) tendrán la llave del triunfo de los inversores.
Y es que los estrategas de la firma mantienen una visión constructiva para la renta variable y pronostican un mayor abanico de oportunidades para la inversión selectiva y diversificada, apoyada por una política monetaria más relajada, el impulso de la IA y la expansión fiscal en Europa, junto con las reformas estructurales en Japón.
Además, en el caso de Estados Unidos, la gestora prevé que los beneficios empresariales vuelvan a ser un motor esencial del mercado, con un crecimiento robusto y ganancias de un dígito alto.
"Las compañías estadounidenses han demostrado una notable capacidad para adaptarse a aranceles más altos y a un entorno más exigente, y esa resiliencia será un pilar fundamental en 2026", señala Nicolas Janvier, director de renta variable norteamericana en la firma.
De hecho, anticipa que la tendencia a la baja de los tipos de interés y la ampliación de inventarios deberían favorecer a sectores que han atravesado años más complejos, mientras que Europa y Japón podrán avanzar al ritmo de EEUU, con un conjunto más amplio de sectores -incluidos defensa y financiero- capaces de generar valor.
Con todo, y a pesar de los riesgos a medio plazo, como la fragmentación política o el elevado endeudamiento público, en Columbia Threadneedle ven poco probable una corrección significativa en los valores ligados a la IA, gracias a la combinación de tipos más bajos y un crecimiento de beneficios previsto de cara a 2026.
FOCOS DE OPORTUNIDAD EN RENTA FIJA
La renta fija tampoco se quedará atrás y desde la gestora proyectan que el próximo año será favorable para esta clase de activos, aunque no estará exento de riesgos.
En este sentido, hacen referencia a que, si bien la Reserva Federal (Fed) ha iniciado en 2025 un ciclo de recortes preventivos, el mercado descuenta una bajada de tipos mucho más profunda -de hasta 175 puntos básicos entre 2025 y 2026-, una expectativa que podría no cumplirse y que abre oportunidades para los inversores.
Es más, en su última reunión de política monetaria, el llamado diagrama de puntos, o 'dot plot', de la Fed reflejó una previsión de una bajada más de 25 puntos básicos en 2026 y otra adicional en 2027.
No obstante, este encuentro también ha puesto de manifiesto las divergencias en el seno del banco central estadounidense con las previsiones para 2026, ya que siete miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) no esperan recortes de tipos el año que viene -y tres de ellos abogan por subidas-, cuatro esperan un descenso, otros cuatro ven dos adicionales y cuatro más proyectan al menos tres bajadas de los tipos de interés en los próximos doce meses.
Así, en su escenario base, Columbia Threadneedle sitúa los rendimientos del Tesoro a 10 años en torno al 4% y el crédito con grado de inversión cerca del 5%, lo que configura una propuesta de valor atractiva en un entorno de inflación moderándose hacia el 3%.
A partir de este punto, la firma identifica focos claros de oportunidad: préstamos al consumo; valores respaldados por hipotecas de agencias como alternativa más interesante al crédito corporativo; necesidades de financiación derivadas del despliegue de infraestructuras de IA y los bonos de mercados como Japón, Francia o Australia, además de oportunidades selectivas en deuda emergente.
Del mismo modo, Columbia Threadneedle observa recorrido en los préstamos apalancados como extensión del universo high yield.
"En un entorno marcado por la dispersión crediticia, el posible enfriamiento del mercado laboral y el impacto retardado de los aranceles, apostamos por duración, rentabilidad y una diversificación disciplinada como claves para capear la volatilidad y capturar oportunidades en renta fija", valora Roman Gaiser, de renta fija para EMEA en la gestora.
CRECIMIENTO GLOBAL MODERADO… PERO RESISTENTE
Desde el punto de vista macro, para Columbia Threadneedle, 2026 será un año de crecimiento global moderado pero resistente -entre el 2,5% y el 3%- impulsado por el consumo, la inversión tecnológica y políticas fiscales más expansivas, aunque condicionado por el impacto persistente de los aranceles sobre los precios y las cadenas de suministro.
Las economías desarrolladas crecerán en torno al 1,5%, frente al 4% previsto para los países emergentes, favorecidos por un dólar más débil y condiciones financieras más flexibles. "A escala global, la inflación mostrará un panorama fragmentado y seguirá moderándose hasta el 2,9% en el G20, aunque persistirán riesgos derivados de las tensiones comerciales y los costes energéticos".
En EEUU, tal y como afirman en la gestora, la inversión en IA seguirá sosteniendo la actividad pese a un mercado laboral menos dinámico y una inflación cercana al 3%, mientras que Europa se verá beneficiada de mejores condiciones de financiación y estímulos en infraestructuras, con una inflación próxima al 2% y un crecimiento cercano al 1%.
En lo que respecta a Asia, mostrará un ritmo desigual, con China desacelerando hacia el 4,4% e India consolidándose como el principal motor regional.
"2026 será un año de resiliencia con riesgos, donde la gestión activa y la diversificación serán esenciales para capturar oportunidades. En este contexto, los inversores deben pensar en tres dimensiones: entre clases de activos (renta variable, renta fija y alternativos); regiones (EEUU, Europa y mercados emergentes); y temáticas (como la IA, resiliencia fiscal o transición energética, etc.)", concluye Ruben García Páez, director general para Iberia y Latam de Columbia Threadneedle.












