Los mercados se acercan a 2026 impulsados por el extraordinario auge de unos pocos actores en inteligencia artificial (IA). Esto, tras un 2025 en el cual el crecimiento económico global se ha sincronizado con la evolución de la innovación tecnológica, convirtiéndola tanto en motor de avance como en posible punto de presión. Por ello, y teniendo claro que la IA seguirá siendo la gran protagonista durante los próximos doce meses, ¿qué esperar de la renta variable?
"Sin el beneficio de la perspectiva histórica, resulta difícil determinar si los mercados están en una burbuja. Sin embargo, lo que sí está claro es que esta concentración creciente ha dejado a los inversores más expuestos a oscilaciones abruptas y dramáticas", afirman David Souccar, director de inversiones, Grant Bughman, director del equipo de gestión de la cartera de clientes, y Alexandra Russo, gestora de cartera de clientes en Quality Growth (boutique de Vontobel).
Es más, los analistas advierten que un giro en la narrativa de la IA podría desencadenar una corrección significativa en los mercados de renta variable, erosionar la confianza del consumidor y potencialmente llevar a la economía global a una recesión.
Así, consideran que este entorno frágil exige un enfoque que busque participar en el potencial a largo plazo de la IA, pero que también evite la sobreexposición a un grupo reducido de ganadores impredecibles.
De este modo, y ante el riesgo de una reducción en el gasto en IA, estiman que los inversores deberían optar por un enfoque más predecible, identificando empresas cuyo éxito no dependa exclusivamente de la IA, y en la gestora identifican oportunidades potenciales en tres áreas clave.
1. Gigantes de la nube. Las tres grandes compañías de nube pública -Amazon, Microsoft y Alphabet- se están beneficiando del aumento en la demanda computacional impulsada por las cargas de trabajo de IA generativa, como reflejan sus resultados trimestrales recientes.
"Consideramos que estos negocios son más atractivos que el grupo emergente de 'neoclouds', que se centran principalmente en el alquiler de GPU de bajo margen y presentan una alta concentración de clientes entre los principales laboratorios de IA".
2. Infraestructura esencial. "En el sector de semiconductores, adoptamos el mismo enfoque selectivo y de bajo riesgo. En lugar de intentar identificar qué diseñador de chips de IA será el ganador, nos centramos en los ‘picks and shovels’ imprescindibles que abastecen a toda la industria", señalan Souccar, Bughman y Russo.
En este sentido, matizan que TSMC encaja en este perfil, ya que es fundamental para la funcionalidad y el escalado de los sistemas de IA, opera con altas barreras de entrada y mantiene fuentes de ingresos diversificadas que mitigan el riesgo de una desaceleración en el gasto en IA.
3. Software con altas barreras de entrada. En el ámbito del software y la analítica de datos, en la firma estiman que las compañías con sólidas barreras de entrada y propietarios de datos difíciles de replicar están especialmente bien posicionadas.
"Creemos que el discurso emergente sobre el 'vibe coding' como factor disruptivo en las empresas de software está muy exagerado, especialmente cuando se trata de necesidades empresariales complejas. Las ganancias netas de productividad derivadas de la IA se han sobrevalorado, considerando los desafíos de integración de bases de código, seguridad y eficiencia".
IMPLICACIONES DE UNA CORRECCIÓN
Hasta ahora, la inversión en IA se ha financiado principalmente mediante flujos de caja corporativos y capital riesgo. No obstante, a medida que los hiperescaladores buscan mantener un crecimiento exponencial en el tamaño de los modelos, la construcción de centros de datos y el suministro de chips, la financiación mediante deuda ha comenzado a ganar protagonismo nuevamente.
Y con los principales índices de renta variable estadounidenses cada vez más concentrados en líderes de IA, para los estrategas de Vontobel una corrección significativa podría propagarse por la economía no a través de despidos o proyectos fallidos de IA, sino por el efecto negativo de riqueza derivado de la caída de los precios de los activos.
"Esta dinámica sería similar a la que siguió a la burbuja puntocom en el año 2000, cuando el descenso en el valor de la renta variable afectó de manera desproporcionada a los hogares de mayores ingresos y, en consecuencia, al gasto total de los consumidores", valoran.
Por este motivo, y dada la incertidumbre que rodea a la IA y su papel entrelazado en los mercados de renta variable globales y en la economía en general, en la gestora ven esencial identificar oportunidades que sean, en gran medida, independientes de la evolución de esta tecnología.
"En nuestra opinión, los inversores deberían centrarse en dos categorías clave: crecimiento sólido de doble dígito capaz de rivalizar con el crecimiento impulsado por la IA, y crecimiento moderado, con características defensivas destacadas".
OPORTUNIDADES MÁS ALLÁ DE LA IA
A pesar de la intensa atención sobre la IA, para los expertos de Vontobel resulta especialmente llamativo que las acciones de valor fuera de EEUU hayan igualado el rendimiento del Nasdaq 100, considerado a menudo como el referente de las empresas tecnológicas de alto crecimiento.
Desde esta perspectiva, identifican oportunidades significativas en Europa entre empresas de crecimiento de alta calidad, especialmente aquellas con sólidos fundamentales y modelos de negocio resilientes.
"Galderma, una de las principales compañías de dermatología, destaca como un caso especialmente relevante. Galderma opera en mercados únicos y resilientes, como la salud de la piel y la estética inyectable, que en gran medida son independientes de las tendencias macroeconómicas generales", aseguran Souccar, Bughman y Russo.
L'Oréal es otro ejemplo de una empresa europea con un crecimiento estructural independiente de la inteligencia artificial. "La compañía se beneficia de una diversificación tanto geográfica como de categorías, ofreciendo productos en un amplio espectro de precios y aprovechando la expansión sostenida del mercado de la belleza".
Pero, además, los mercados emergentes también han tenido un destacado repunte este año, lo que lleva a Vontobel a poner el foco en empresas con un crecimiento atractivo y previsible a largo plazo en diversos sectores de China, India y Brasil.
"Nongfu Spring, el mayor productor de agua embotellada de China, es un claro ejemplo. La empresa se beneficia de un considerable poder de fijación de precios, fortaleza de marca, escala y ventajas en distribución, lo que se refleja en su creciente cuota de mercado y en sus impresionantes retornos sobre el capital", comentan.
Bharti Airtel, uno de los principales proveedores de telecomunicaciones de la India, es otro caso destacado de crecimiento estructural. "Está bien posicionada para lograr un atractivo crecimiento en sus beneficios, impulsado por factores estructurales como el aumento del consumo de datos, la expansión de los servicios digitales y el crecimiento del ingreso promedio por usuario (ARPU)".
En Brasil, la empresa de gestión de agua y residuos Sabesp "presenta una trayectoria de crecimiento igualmente sólida, impulsada por su proceso de privatización, iniciativas de eficiencia y esfuerzos para mejorar el saneamiento hídrico en el estado de São Paulo", añaden desde la firma.
Con todo, y aunque el potencial de la IA sigue siendo convincente para Vontobel, su dominio en el mercado y la dependencia de financiación externa generan vulnerabilidades que no pueden pasarse por alto.
"Buscando oportunidades en áreas de crecimiento previsible y resiliencia –tanto dentro como fuera del ecosistema de IA– consideramos que los inversores pueden navegar mejor las incertidumbres de esta era transformadora. Como en cualquier periodo de innovación acelerada, un enfoque mesurado y diversificado será clave para soportar la volatilidad potencial y aprovechar las oportunidades a largo plazo", concluyen Souccar, Bughman y Russo.












