¿Qué esperar de los mercados hasta final de año? Aberdeen muestra un "modesto optimismo"

Dicen que los inversores "seguirán cuestionando el excepcionalismo estadounidense"

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La errática política comercial de Donald Trump sigue acaparando las miradas de unos mercados que afrontan el segundo semestre de 2025 con la misma incertidumbre con la que cerraron el primero. Así, en un entorno plagado de riesgos económicos y geopolíticos, ¿qué esperar hasta final de año? En Aberdeen muestran un "modesto optimismo".

"Frente a un contexto de elevada incertidumbre económica y geopolítica el dato más destacado es un modesto optimismo, a pesar de que somos conscientes de que los mercados pueden acostumbrarse al riesgo geopolítico en ausencia de una interrupción significativa del suministro mundial de petróleo", dicen en la gestora.

De hecho, sin perder de vista los aranceles, y con la 'Gran Ley Hermosa' del presidente como elemento crítico de su agenda, creen que los mercados seguirán cuestionando el excepcionalismo estadounidense. "Esto se debe a que el liderazgo y dinamismo económico, en tecnología y rentabilidad de las inversiones se ve amenazado ante un menor crecimiento potencial, una inflación sigilosa y la incertidumbre política".

En este sentido, esperan que la tasa arancelaria media ponderada de EEUU vuelva a situarse en torno al 12% a medida que se vayan alcanzando nuevos acuerdos. Con todo, estiman que "el impacto arancelario podría acabar provocando una modesta estanflación en la economía estadounidense, aunque vemos una ralentización y no una recesión".

En el marco de esta tendencia, la postura de Aberdeen ha pasado a ser más negativa con respecto al dólar estadounidense, tras el cambio de patrón de la "sonrisa del dólar". "La evolución de la divisa ha ido variando al alejarse de la tendencia de un mayor crecimiento de la economía estadounidense y acercarse a una de menor crecimiento relativo".

"De cara a la segunda mitad del año, existen considerables riesgos económicos y geopolíticos que hay que tener en cuenta, como el conflicto en Oriente Medio, el riesgo de eventos en torno al plazo de los aranceles estadounidenses y el impacto económico más amplio de los aranceles, así como la posible agitación del mercado de bonos en un entorno de expansión fiscal estadounidense y mundial", subraya Peter Branner, director de inversiones de la firma.

Además, Branner apunta que "nuestra tesis general es que estos riesgos no afecten a un entorno macroeconómico que, por ahora, favorece las estrategias de riesgo y un alejamiento de los activos estadounidenses". En esta misma línea, piensan que ahora el oro puede ser una cobertura útil ante unos riesgos geopolíticos aún elevados.

RENTA VARIABLE Y DEFENSA

"Nuestra opinión sigue siendo moderadamente positiva sobre la renta variable, tanto en los mercados desarrollados como en los emergentes, teniendo en cuenta que a pesar del contexto de ralentización sigue habiendo crecimiento positivo y que se esperan recortes de tipos", señalan en Aberdeen.

Dicho esto, en la gestora dejan claro que la convicción en torno a esta perspectiva positiva es modesta, especialmente tras el repunte registrado desde la pausa inicial por los aranceles del 'Día de la liberación', y dado que las revisiones de beneficios en los mercados desarrollados en particular han sido negativas.

Por otro lado, remarcan que se avecina un aumento notable del gasto europeo en defensa. Los miembros de la OTAN se están uniendo para aumentar el gasto en defensa del 2% del PIB hasta un 5% a medio plazo. "Aunque los multiplicadores de crecimiento del gasto en defensa son bajos, supondrán un ligero empuje para las economías europeas".

"En los mercados de renta variable, el sector europeo de defensa ya ha registrado un rendimiento más alto, superando incluso a las siete grandes empresas tecnológicas en los últimos tres años. Las elevadas expectativas de ventas y beneficios se han incorporado a las valoraciones actuales", aseveran en la firma.

MERCADOS EMERGENTES

Dentro de esta región, anticipan que el crecimiento económico chino siga ralentizándose y que la inflación se mantenga baja en los próximos años, ya que los obstáculos arancelarios se suman a los retos existentes del desapalancamiento inmobiliario en curso y la escasa confianza de los consumidores.

También ven probable que el crecimiento general de los mercados emergentes se enfríe ligeramente y que la inflación siga moderándose hasta volver a tasas coherentes con los objetivos, en parte debido a la corriente descendente de la política arancelaria estadounidense.

"Tenemos un punto de vista favorable con la deuda emergente. La posibilidad de que los bancos centrales de los mercados emergentes sigan recortando los tipos de interés, incluso por encima de los precios actuales del mercado, y la tendencia estructural a la baja del dólar favorecen la rentabilidad. El carry en deuda de mercados emergentes también nos parece atractivo", destacan en Aberdeen.

DURACIÓN

Con este telón de fondo, en la gestora se muestran positivos en duración, vía la deuda pública mundial. "El extremo corto de las curvas de bonos está descontando muy pocos recortes de tipos de los bancos centrales, al menos más allá de 2025".

"Por ejemplo, la ralentización del crecimiento en EEUU, el choque puntual sobre el nivel de precios de los aranceles y una nueva presidencia de la Reserva Federal (Fed) más pesimista, probablemente provocarán más de los dos recortes de tipos previstos para 2026", agregan.

Sin embargo, estiman que el extremo más largo de las curvas de tipos seguirá bajo presión, "por lo que la sección de 10 a 30 años de las curvas de tipos puede permanecer empinada o incluso empinarse aún más".

INFRAESTRUCTURAS Y MERCADOS PRIVADOS

En cuanto a las infraestructuras, en Aberdeen han mejorado su opinión, ya positiva, sobre ellas centrándose en la calidad de las operaciones, aunque reconocen que los aranceles y la actual volatilidad del mercado energético pueden dificultar la actividad en algunos subsectores.

No obstante, "el entorno general de captación de capital es consistente a medida que bajan los tipos de interés, y que el capital de las infraestructuras mundiales es alto. También se mantienen los factores estructurales que apoyan este sector. Entre ellos cabe citar la deuda (los ajustados balances del sector público exigen una afluencia de capital privado), la digitalización (el crecimiento de la inteligencia artificial y el intercambio de datos está incrementando la necesidad de centros de datos) y las infraestructuras energéticas".

Asimismo, mantienen una opinión moderadamente positiva sobre el sector inmobiliario directo mundial. "Tras la profunda recesión posterior a la pandemia, el actual ciclo de rendimientos inmobiliarios se posiciona al alza, aunque gradualmente dadas las incertidumbres económicas y geopolíticas".

Es más, en Europa, el sector inmobiliario industrial, así como el relacionado con la defensa, debería recibir el impulso del aumento del gasto, mientras que los centros de datos se incluyen cada vez más en las referencias de los inversores. "La escasa oferta también respalda nuestra opinión positiva sobre esta clase de activos".

Por último, en la gestora han rebajado hasta neutral su opinión sobre el crédito privado, un activo que abarca un amplio abanico de mercados, con distintos motores. "Las rentabilidades siguen siendo atractivas en áreas como la deuda de infraestructuras, donde hay factores positivos desde el gasto público y el valor de las operaciones complejas o los niveles intermedios, así como en la financiación de fondos, donde los fundamentales de las subáreas y las operaciones de calidad son saludables".

Pero son más cautos con la deuda corporativa privada y la deuda inmobiliaria comercial, "dado el posible repunte del ciclo de impagos a medida que se debilita el crecimiento económico, la competencia de los prestamistas bancarios en medio de una posible relajación regulatoria y la naturaleza relativamente poco probada del ciclo de crédito privado", concluyen en Aberdeen.

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