M&G Investments cree que 2026 estará marcado por un comportamiento polarizado en los mercados, propiciado por el entorno geopolítico y los procesos de euforia y dudas derivados del desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Con todo, la gestora anticipa que las oportunidades de inversión relacionadas con esta tecnología se van a ampliar para abarcar a un número cada vez mayor de empresas que se beneficiarán de sus avances.
"Los mercados están cada vez más polarizados", afirma Fabiana Fedeli, directora de inversiones, renta variable, multiactivos y sostenibilidad de la gestora, para quien los movimientos repentinos y considerables en las bolsas se están convirtiendo cada vez más en la nueva norma.
"La fluctuación de los inversores entre la expectación y la incertidumbre probablemente sea una respuesta al nuevo panorama geopolítico y económico en el que vivimos: políticas exteriores e interiores más volátiles, junto con un aumento de la deuda pública de los países desarrollados, en contraste con la continua resiliencia del crecimiento de las ganancias corporativas en muchas áreas del mercado, ya sea impulsada por políticas (como la desregulación estadounidense o el aumento del gasto en defensa europeo) o por importantes avances tecnológicos", explica.
Por ello, Fedeli indica que las estrategias multiactivo de M&G Investments se mantienen relativamente neutrales entre renta fija y renta variable. Así, en el caso de esta última reconocen la volatilidad de las valoraciones en algunas áreas del mercado y el aumento de la valoración a nivel de índice, "pero también somos conscientes de que dichas valoraciones están sesgadas por la concentración del índice y, a un nivel más granular, aún hay valor en el mercado".
"Vemos tanto vientos en contra como de cola en el mercado, que afectarán a cada empresa de forma diferente. Por lo tanto, creemos que la selectividad y la diversificación son la mejor fórmula para construir una cartera resiliente".
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En este sentido, la exposición de la gestora a los mercados de renta variable se caracteriza por una preferencia por Asia y Europa frente a Estados Unidos. "En varias de nuestras carteras, mantenemos una exposición separada a la tecnología a nivel global, para reflejar la fuerza de los cambios que observamos en este ámbito".
En renta fija, ven valor en el extremo largo de la curva de rendimiento y, en Estados Unidos y el Reino Unido, la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) y el Banco de Inglaterra (BoE) recorten aún más los tipos de interés, aunque son conscientes de la volatilidad que pueden generar los acontecimientos geopolíticos, las preocupaciones sobre la deuda y las dudas sobre la independencia de la Fed.
"Mantenemos una preferencia por los bonos gubernamentales sobre el crédito, dadas sus valoraciones relativas. Mantenemos bonos gubernamentales a largo plazo de mercados desarrollados y emergentes", asegura Fedeli.
Además, en M&G Investments aconsejan un enfoque activo en IA. "2026 bien podría ser un momento decisivo para las empresas que cotizan con valoraciones infladas y que no pueden alcanzar el crecimiento futuro de las ganancias que descuentan las valoraciones actuales. Aún existen varias empresas donde el verdadero potencial de crecimiento impulsado por la IA se subestima. La selectividad es clave".
"Al mismo tiempo, prevemos que las oportunidades de inversión relacionadas con la IA se amplíen para abarcar a un número cada vez mayor de beneficiarios y proveedores de IA, que se verán respaldados por las ventajas financieras asociadas con el uso de la tecnología disponible gracias a las inversiones de capital en IA de otros", remarca Fedeli.
IMPACTO DE LOS RIESGOS GEOPOLÍTICOS
Por otro lado, e igual de importante, en la gestora ponen el foco en la geopolítica tras los acontecimientos en Venezuela y el aumento de la retórica estadounidense sobre Colombia, Groenlandia y México.
"La geopolítica tiende a afectar a los mercados de riesgo solo si impacta las ganancias de las empresas a gran escala. Pensemos en el conflicto en Oriente Medio de los últimos dos años; si bien fue trágico desde una perspectiva humanitaria, no tuvo impacto en las ganancias del mercado en general ni, por lo tanto, en los mercados de riesgo globales".
De hecho, los mercados de bonos gubernamentales tienden a verse más afectados y es probable que se vuelvan más volátiles como resultado del aumento del riesgo geopolítico.
"En el caso particular de una escalada de la agresión estadounidense a otros países, el resultado podría ser binario. Si los acontecimientos se limitan a Venezuela, incluso con algunas amenazas fuertes sobre Colombia y Groenlandia, es poco probable que los mercados de riesgo se vean afectados, mientras persista la tendencia positiva de las ganancias", señala Fedeli.
Sin embargo, es innegable que existen riesgos de cola. "Dados los diferentes frentes que se encuentran actualmente en juego, incluyendo Groenlandia, el Mar de China Meridional y Taiwán, un 'accidente' que pudiera derivar en un amplio conflicto militar nos colocaría en una situación completamente diferente. En tal escenario, aparte del oro, no se nos ocurren muchos otros refugios seguros".
Y si bien esta experta considera que se puede argumentar estructuralmente a largo plazo para invertir en oro, prepararse ahora para tal escenario podría implicar perder inversiones más lucrativas. "Dado el posible coste de oportunidad, no creo que este sea el momento de prepararse para un escenario catastrófico".
"La polarización fue la característica definitoria de los mercados en 2025 y, al entrar en 2026, es probable que el nuevo año sea igual de complejo. La renta variable y los bonos ya están enviando señales contradictorias, impulsadas por las tensiones geopolíticas, la presión del presidente Trump sobre la Fed, las preocupaciones sobre el crédito privado y el revuelo en torno a las próximas elecciones intermedias en Estados Unidos", concluye Fedeli.












