¿Es hora de invertir en mercados emergentes? Schroders ve oportunidades... y riesgos

Estos países representan el 41% del PIB mundial y suponen el 21% del peso de los índices globales

emergentesmercados701

¿Es buen momento para invertir en renta variable de mercados emergentes? Es la 'pregunta del millón' en un contexto de tensión comercial entre Estados Unidos y China. Pero teniendo en cuenta que estos países representan el 41% del PIB mundial y suponen el 21% del peso de los índices globales, ignorar a China, India, Taiwán o Corea de Sur no resulta fácil.

Al menos así lo cree Tom Wilson, director de renta variable de mercados emergentes de Schroders, para quien "invertir en acciones de mercados emergentes proporciona acceso a oportunidades en países que representan más del 40% del PIB nominal mundial. Esto es difícil de ignorar".

Además, considera que los mercados emergentes ofrecen ventajas de diversificación dentro de una cartera global. Todo ello, sin olvidar al dólar estadounidense. "Una decisión clave con respecto a la gestión de cualquier asignación a los mercados emergentes es la perspectiva sobre el dólar estadounidense".

Y es que la apreciación del dólar ha sido un lastre persistente para los mercados emergentes durante más de una década, hasta principios de 2025, al tiempo que ha respaldado el crecimiento, los flujos de inversión y las valoraciones en Estados Unidos.

En este sentido, el experto añade que "el impulso de las divisas puede persistir durante periodos prolongados y mucho más allá de lo que podría considerarse su valor razonable, especialmente en el caso del dólar, debido a la tesis del excepcionalismo estadounidense".

"El dólar ya se ha depreciado notablemente este año, pero hay razones para pensar que podríamos continuar en un ciclo de depreciación del dólar que podría prolongarse durante algún tiempo. Esto debería suponer un fuerte impulso para la rentabilidad de los mercados emergentes", remarca Wilson.

CHINA Y SUS RETOS ESTRUCTURALES

Al hablar de mercados emergentes, China es uno de los primeros países que se viene a la mente. "La proporción de la inversión en el PIB se mantiene por encima del 40%. Si bien esto puede sostenerse a corto plazo gracias al nivel de ahorro interno, los controles de capital y la capacidad del Estado para influir en los resultados económicos, es probable que represente una asignación ineficiente del capital significativa y persistente".

Asimismo, no se puede pasar por alto que la geopolítica es un obstáculo y un riesgo adicional tanto para la economía como para los mercados, principalmente por el impacto de los aranceles de Estados Unidos.

"Todo parece negativo, pero esto no tiene en cuenta hasta qué punto China se ha convertido en una potencia industrial, y una que se basa en mucho más que unos costes laborales unitarios competitivos. China tiene un dominio de escala y potentes efectos de red a través de los clústeres de la cadena de suministro. Las empresas chinas también han realizado importantes inversiones en I+D para mejorar la calidad de sus productos", señala Wilson.

China también domina ciertas industrias, incluida la cadena de suministro de energías renovables. En gran parte, como consecuencia de una política industrial paciente y planificada. Esto ha llevado al gigante asiático a asegurarse el suministro de las materias primas necesarias, incluido el control actual del 90% de la capacidad de procesamiento de tierras raras.

Igualmente, "las empresas chinas han demostrado ser muy innovadoras, tanto en hardware y software como en la evolución de nuevos modelos de negocio. La intensidad competitiva sigue siendo un factor de riesgo clave en este mercado, pero este contexto debería proporcionar un amplio e interesante conjunto de oportunidades ascendentes de forma continua".

TAIWÁN, COREA DEL SUR Y LA TECNOLOGÍA

Otros dos mercados emergentes que tienen mucho que decir son Corea del Sur y Taiwán, sobre todo, gracias a la tecnología. En el caso de Seúl, se enfrenta a dificultades estructurales, como un elevado apalancamiento, una demografía desfavorable, la rigidez del mercado laboral y una creciente amenaza competitiva por parte de las empresas chinas.

"El mercado de valores es barato y las valoraciones podrían encontrar apoyo en un mayor impulso a la reforma de la gobernanza, que parece tener un mayor impulso bajo el nuevo presidente. La tecnología representa alrededor del 40% del mercado, y este segmento está dominado por Samsung Electronics y SK Hynix", comenta el analista.

En el ámbito de las memorias NAND y DRAM de gama baja, estas empresas se enfrentan al reto del aumento de la capacidad china. Sin embargo, ambas empresas están presentes en productos de memoria de gama alta, incluida la memoria de alto ancho de banda (HBM por sus siglas en inglés), que es esencial para apoyar el rápido crecimiento de la infraestructura y la inversión en inteligencia artificial.

"Corea también está presente en otras industrias en las que las cuestiones de seguridad del suministro proporcionarán protección frente a la competencia china, como la construcción naval, la energía nuclear, la defensa y la electrificación".

Respecto a Taiwán, tiene sus propios obstáculos económicos, entre ellos el reto demográfico. No obstante, las cuentas externas y la situación fiscal son notablemente sólidas. El mercado es tecnológico en un 80%. La mitad del mercado corresponde a TSMC, que domina los chips lógicos de nodo de vanguardia y disfruta de amplias ventajas competitivas y poder de fijación de precios.

"Consideramos que la tecnología es una oportunidad estructural continua, aunque se trata de un sector que puede experimentar ciclos significativos y en el que la innovación y la intensidad competitiva exigen un profundo conocimiento y atención por parte de los inversores. El hardware tecnológico representa más del 20% del índice de referencia de los mercados emergentes", dicen en Schroders.

SIN OLVIDAR A INDIA

India es otro de los mercados que no se puede obviar al referirse a los emergentes. Aunque históricamente, la inversión se ha visto limitada por la burocracia, el proteccionismo, la rigidez del mercado laboral y la falta de cualificación, ahora la digitalización, la creciente urbanización, el aumento de la intermediación financiera o las fuertes rentabilidades de la inversión del sector público, pueden apoyar la inversión del sector privado y el crecimiento de la productividad a medio plazo.

"El problema del mercado indio son las valoraciones, que suelen ser elevadas, por lo que encontrar buenos puntos de entrada a lo largo del tiempo es clave para la creación de valor a largo plazo para los inversores", expresa Wilson.

¿EMERGENTES ES IGUAL A RIESGOS?

Con todo, tal y como afirma Wilson, ningún artículo sobre los mercados emergentes estaría completo sin hacer referencia a los riesgos. "Es justo decir que los riesgos son mayores en los mercados emergentes. Estos se relacionan con la volatilidad macroeconómica y monetaria, cuestiones relacionadas con el estado de derecho y la facilidad para hacer negocios, la gobernanza, la gestión empresarial y la asignación de capital, y la política".

Por ello, la pregunta clave es si los inversores reciben una compensación por esos riesgos y en qué medida los riesgos son suficientes para que los inversores eviten un universo tan amplio, máxime en un escenario de tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos.

"Es probable que China siga estando en desventaja frente a otros países emergentes en lo que respecta al acceso al mercado estadounidense, la transferencia de tecnología y conocimientos, y los resultados arancelarios de Estados Unidos. China también puede verse afectada por un aumento del proteccionismo por parte de Europa, ya que esta región busca defender su propia base industrial, sobre todo debido a las acusaciones de que la política industrial china incorpora subvenciones y crea y apoya un exceso de capacidad", reconoce el estratega.

A pesar de esto, el aumento de la tensión geopolítica ha supuesto un importante incentivo para que China impulse la autosuficiencia en muchos ámbitos, incluida la tecnología, y puede contribuir al deseo de desarrollar y mantener una posición dominante a nivel mundial en determinados sectores y tecnologías clave.

Con todo, Wilson deja claro que los riesgos se aplican de manera diferente a los distintos países y empresas, "y evaluarlos, gestionarlos y aprovecharlos es una función clave de un gestor activo en los mercados emergentes".

En general, el aumento de la tensión geopolítica entre Estados Unidos y China, junto con el auge del proteccionismo, está generando más volatilidad y riesgo en los mercados emergentes que el observado entre 2001 y 2020.

"Sin embargo, las valoraciones siguen siendo razonables, existen motores de crecimiento en todo el universo de los mercados emergentes que presentan un interesante conjunto de oportunidades y la depreciación del dólar estadounidense, si persiste, será un importante factor favorable para la renta variable de los mercados emergentes", concluye Wilson.

Noticias Relacionadas
contador