¿Cómo valora el mercado la histórica subida de tipos realizada por el BCE?

Los expertos coinciden en que el organismo ha aprovechado su ventana de oportunidad

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Christine Lagarde, presidenta del BCE

¿Cómo valora el mercado la histórica subida de tipos anunciada este jueves por el Banco Central Europeo? Los análisis de varios expertos coinciden en que el BCE ha aprovechado la ventana de oportunidad que todavía tiene para elevar el precio del dinero antes de que la economía de la eurozona caiga en recesión.

En este sentido, otra opinión generalizada por parte de los analistas es que el organismo monetario todavía es demasiado optimista sobre sus previsiones de crecimiento, al haber anticipado un crecimiento económico del 0,9% en 2023, cuando la previsión generalizada del consenso es que habrá recesión durante el próximo año.

Otro análisis que también es compartido es que el BCE no tenía otra opción que realizar esta histórica subida de tipos para trasladar al mercado su compromiso con la estabilidad de precios y el control de la inflación, que al fin y al cabo es su única tarea, porque en sus principios fundacionales no está el objetivo de promover el máximo empleo, como sí es el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Sin embargo, también hay quien valora que esta subida de tipos se produce en un pésimo momento para la zona euro, debido a que coinciden con la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania.

BERENBERG: PREVISIONES DEMASIADO OPTIMISTAS

"El Banco Central Europeo (BCE) demostró que quiere luchar contra la inflación, y quiere que el mercado considere que lucha contra la inflación", destacan los expertos de Berenberg. "Sorprendentemente", añaden, "el BCE simplemente proyecta estancamiento para finales de 2022 y principios de 2023, en lugar de la grave recesión que pronosticamos".

En su opinión, "dado que la inflación puede aumentar ligeramente más en los próximos meses, el riesgo de que la tasa de interés principal del BCE aumente hasta el 2% en diciembre y se mantenga en ese nivel a lo largo de 2023 está claramente inclinado al alza".

"Sin embargo", consideran que "todavía parece probable que, una vez que el BCE se dé cuenta de la profundidad de la recesión que esperamos que se desarrolle, suspenda las subidas de tipos en algún momento a principios de 2023".

Según su análisis, "el tono de la declaración del BCE y la referencia de Lagarde a nuevos aumentos de tasas en 'varias reuniones' podrían apuntar a al menos dos pero no más de cinco aumentos de tasas" en los próximos meses.

Por otra parte, destacan que el BCE no realizará un "ajuste cuantitativo" para reducir el tamaño de su balance, como sí está haciendo la Fed en EEUU, debido a que continuará reinvirtiendo los vencimientos de sus programas de compras de activos hasta final de 2024, con el objetivo de mantener bajo control los diferenciales de deuda periférica en la eurozona y evitar una crisis de deuda.

APROVECHAR LAS VENTANAS DE OPORTUNIDAD

Anna Stupnytska, economista macro global en Fidelity International, comenta que "a medida que se desarrolla la crisis energética mundial, en la que Europa se lleva la peor parte, el BCE ha aprovechado la oportunidad para adelantar el endurecimiento de su política antes de que los daños económicos del choque energético sean demasiado grandes".

En su opinión, "la introducción de una gran subida en la reunión de hoy era especialmente importante para la credibilidad del BCE, teniendo en cuenta la creciente presión a la baja sobre el euro y la presión al alza sobre los rendimientos de los bonos en los últimos días".

"Por ahora", considera esta experta, "los halcones del BCE son los que mandan, ya que abordar la alta inflación es la prioridad clave, pero creemos que la ventana para nuevas subidas se está cerrando rápidamente a medida que la realidad de las interrupciones del gas pasa factura. Seguimos esperando que el BCE abandone su ciclo de subidas a finales de año".

En la misma línea, Silvia Dall’Angelo, economista senior de Federated Hermes, afirma que “las previsiones de crecimiento a corto plazo del BCE parecen demasiado optimistas” al limitarse a “prever un estancamiento de la economía a finales de año, en lugar de una auténtica recesión”.

“En general, parece que el BCE está aprovechando una estrecha ventana de oportunidad para subir los tipos de forma agresiva con vistas a frenar los efectos de la segunda ronda y los riesgos de que la inflación se arraigue”, indica.

"A medida que los indicios de los daños a la economía se hagan más evidentes hacia el final del año, el BCE probablemente hará una pausa en su proceso de endurecimiento", concluye esta experta.

HABRÁ MÁS SUBIDAS DE TIPOS

No obstante, habrá más subidas de tipos en 2022, como adelantó Lagarde. Los expertos de Pantheon Macroeconomics señalan que "no descartamos otra subida de tipos de 75 puntos básicos en octubre, a raíz de lo que creemos que será otro pésimo informe del IPC para septiembre. Luego esperamos 50 puntos básicos en diciembre y 25 puntos básicos en febrero y marzo, respectivamente".

Desde la gestora de bonos Pimco, esperan "que se produzcan nuevas subidas de los tipos de interés oficiales de 50 puntos básicos en octubre y diciembre y una transición hacia incrementos de 25 puntos básicos el próximo año".

Por su parte, la firma alemana DWS señala que "no hay que descartar subidas de los tipos de interés de 100 puntos básicos si las tasas de inflación siguen subiendo y se pone de manifiesto que la economía está afrontando la escasez de energía mejor de lo que muchos esperan".

"Esperamos que el BCE suba las tasas en 50 puntos en su próxima reunión y continúe subiendo las tasas en diciembre y febrero de 2023 en 25 puntos base en cada reunión", afirman los expertos del banco suizo Julius Baer.

Charles Diebel, responsable de Renta Fija de Mediolanum International Funds (MIFL), comenta que "Lagarde comentó que los mercados de bonos habían hecho un trabajo razonablemente bueno al descontar hacia dónde creían que se moverían y, a su vez, eso sugiere que esta 'carga frontal' no se va a convertir en la norma. Pero el mensaje claro es que no han terminado", con las subidas de tipos.

UNA GRAN SUBIDA DE TIPOS EN EL PEOR MOMENTO

Susannah Streeter, analista sénior de Inversiones y Mercados en Hargreaves Lansdown, afirma que "atrapados entre la espada y la pared, los responsables del BCE sintieron que no tenían otra opción que ir a lo grande con el aumento de tipos para tratar de cortar la cuerda de la inflación y provocar una caída de su ascenso".

"Pero", en su opinión, esta histórica subida "no podría llegar en peor momento, con los grifos de gas de Rusia a Europa cerrados en represalia por las sanciones económicas punitivas. Con los precios de la energía tan elevados, poner fin a la espiral de precios no será nada fácil, y el BCE advierte que habrá nuevas subidas en camino".

Según esta experta, "las empresas y los consumidores se enfrentarán al doble golpe de los costes de endeudamiento más altos y las preocupaciones sobre la seguridad energética, acelerando las perspectivas de recesión y preparando el escenario para un invierno sombrío por delante".

Para Susannah Streeter, la perspectiva de más subidas de tipos en Estados Unidos, debido a la fortaleza de la economía americana, aumentará "aún más la presión a la baja sobre el euro, lo que genera nuevas preocupaciones inflacionarias, ya que hará que las importaciones europeas sean un poco más caras”.

Desde la gestora de patrimonios Welzia Management, comentan que "el ritmo y magnitud de subida de tipos adoptado por parte del Banco Central Europeo está resultando de momento inefectivo para controlar una inflación que ronda el doble dígito, y a pesar de que las expectativas de inflación a largo plazo se han estabilizado, siguen muy por encima de su nivel objetivo".

En su opinión, "es cierto que los bancos centrales pueden presionar en cierta manera a la demanda agregada de bienes y servicios mediante el control de tipos de interés, pero el lado de la oferta no se vería afectado por las políticas monetarias, y seguirá tensionado si no se toman otro tipo de medidas. Mientras el conflicto de Rusia y Ucrania persista y las dudas sobre los posibles cortes del gas ruso sigan sobre la mesa, la inflación seguirá siendo elevada".

CONCLUSIÓN: UN DELICADO EQUILIBRIO DIFÍCIL DE CONSEGUIR

Como conclusión, desde el Instituto Español de Analistas Financieros afirman que las subidas de tipos "pueden resultar dolorosas para empresas y hogares y pueden afectar al crecimiento económico, pero no hacerlas puede tener consecuencias aún peores. Por lo tanto, debe mantenerse un equilibrio entre subir el coste del dinero y el riesgo de que provoque un parón en el crecimiento económico".

Además, destacan que "los bancos centrales se juegan su credibilidad en el control de la inflación, al ser su principal misión la estabilidad de precios. El acierto estará en conseguir un equilibrio razonable entre una subida de tipos que no frene excesivamente el consumo y el crecimiento económico, algo que dependerá, entre otras cosas, de la magnitud de las subidas".

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