"Tras años de dominio del mercado de renta variable estadounidense, es comprensible que algunos inversores se muestren escépticos sobre la capacidad de la renta variable internacional para obtener mejores resultados a largo plazo. Pero veo cinco razones para confiar en que puedan encabezar las listas al menos durante los próximos 12 meses".
Es la visión de mercado de Nanette Abuhoff Jacobson, estratega global de Inversiones y Multiactivos de Wellington Management.
SUS CINCO RAZONES
1. En prime lugar, Abuhoff destaca que Estados Unidos pierde impulso frente a otros mercados desarrollados. Las previsiones económicas y de beneficios empresariales para Wall Street han sido revisadas a la baja, mientras que en otros mercados desarrollados se han ajustado al alza.
Esta divergencia responde, en gran parte, al impacto de los aranceles estadounidenses, que actúan como un coste adicional para consumidores y empresas, con potencial para frenar tanto el consumo como la inversión. Además, se prevé que EEUU soporte la mayor parte de las represalias comerciales, mientras otros países podrían mitigar el impacto estableciendo nuevas alianzas.
2. En segundo lugar, esta experta señala que la incertidumbre política justifica una mayor prima de riesgo. El entorno político sigue siendo inestable, aunque se perciben señales de que la estrategia arancelaria estadounidense consiste en aplicar inicialmente medidas agresivas para luego suavizarlas durante las negociaciones.
Los mercados han reaccionado, reflejado en las subidas del rendimiento del bono del Tesoro a 10 años. Sin embargo, es probable que la volatilidad política siga condicionando los mercados de EEUU, lo que podría traducirse en una prima de riesgo adicional para su renta variable.
3. El tercer factor mencionado por Abuhoff es que Europa gana atractivo gracias a nuevos estímulos fiscales. Mientras EEUU lidia con el aumento de su deuda y déficit, Europa comienza a cambiar de enfoque.
Alemania ha anunciado un ambicioso plan de inversión de 1 billón de euros en defensa e infraestructuras, situando al continente en una posición más sólida desde el punto de vista económico. Este movimiento podría marcar un punto de inflexión tanto para Alemania como para la Unión Europea, que empiezan a responder con decisión a sus desafíos estructurales en crecimiento, regulación y consumo.
4. En cuarto lugar, esta gestora destaca que el dólar estadounidense podría perder fortaleza. El 'billete verde' ha sido un factor adverso para los inversores internacionales en los últimos años, pero su hegemonía como divisa de reserva se enfrenta ahora a varios riesgos.
El elevado déficit fiscal, las tensiones sobre el crecimiento económico y las presiones inflacionistas, junto con los movimientos de capital globales, podrían debilitar progresivamente la moneda estadounidense. Este escenario abriría nuevas oportunidades para los inversores que apuestan por activos fuera de EEUU.
5. Por último, Abuhoff remarca la incertidumbre en las grandes tecnológicas americanas. Dentro de la rotación hacia mercados internacionales, el sector tecnológico estadounidense de gran capitalización muestra ahora perspectivas más dispares que hace un año.
El aumento de la competencia, los desafíos regulatorios, las dudas sobre los planes de inversión y la exposición cíclica de algunas áreas de negocio generan mayor cautela. No obstante, estas compañías continúan representando alrededor del 30% del valor bursátil del S&P 500 y siguen siendo determinantes en su evolución.
IMPLICACIONES PARA LOS INVERSORES
Abuhoff aconseja buscar la diversificación en la renta variable internacional. "Creo que ha llegado el momento de considerar la diversificación de las carteras sesgadas hacia la renta variable estadounidense", afirma.
"Además, me preocupa que las marcas estadounidenses puedan enfrentarse a obstáculos por parte de consumidores, gobiernos o inversores institucionales no estadounidenses en forma de represalias o simples preferencias por empresas no estadounidenses", añade.
En su opinión, "la implementación es clave"; por lo que "puede ser mejor elegir una estrategia con un índice de referencia que sea puramente internacional", sin sesgo hacia Wall Street.












