"El margen de flexibilización de la Fed nos mantiene a favor del riesgo". Es la visión de los analistas de BlackRock, la gestora de activos más grande del mundo, y que resume el sentir general de los inversores.
"Nuestra postura favorable al riesgo depende de que el enfriamiento del mercado laboral anime a la Fed a llevar a cabo más recortes de tipos", explican sus estrategas en su informe semanal.
No obstante, el cierre del Gobierno federal en EEUU ha retrasado los datos de empleo de septiembre, aunque otros indicadores como las "ofertas de empleo, la contratación en el sector privado y las peticiones de subsidio de desempleo apuntan a un debilitamiento del mercado laboral", argumentan.
En este escenario, siguen 'sobreponderados' en renta variable estadounidense y neutrales en bonos del Tesoro a largo plazo, tras haber cerrado una prolongada posición infraponderada en bonos cuando la Fed reanudó los recortes de tipos.
VISIÓN DE MERCADO
Según su valoración, la desaceleración del mercado laboral en EEUU, que ha quedado patente en los dos últimos meses, "probablemente refleja la incertidumbre arancelaria, mientras las empresas esperan mayor claridad, y los recortes de empleos federales, con una pérdida de aproximadamente 100.000 empleos hasta la fecha y más por venir".
También resaltan que la oferta laboral también se ha debilitado, ya que la Oficina de Presupuesto del Congreso ahora prevé una inmigración neta de 400.000 personas en 2025, frente a la estimación de enero de 2 millones.
"El resultado: la demanda laboral se ha desacelerado drásticamente, pero el ritmo de crecimiento del empleo, que mantiene bajo control el desempleo y las ganancias salariales, también ha disminuido notablemente", argumentan desde BlackRock.
"En otras palabras", añaden, "sí, la creación de empleo se está desacelerando, pero la pérdida de empleos es moderada, con una tasa de desempleo baja en comparación con los estándares históricos: un estancamiento de 'no contratar ni despedir'".
ESCENARIOS PARA LA FED
Para la Fed, esta combinación de menores aumentos de las nóminas y una desaceleración de la inflación derivada de una menor demanda laboral ha mitigado la tensión entre sus mandatos de inflación y empleo; ya que justificó el recorte de tipos de septiembre; y le ha permitido indicar margen para más recortes.
Según BlackRock, las dudas sobre la independencia de la Fed y su dominio fiscal están en un segundo plano por ahora. "Pero el cierre gubernamental que comenzó el 1 de octubre priva a la Fed de importantes datos mensuales sobre las nóminas, justo cuando estos datos se vuelven aún más cruciales para sus decisiones", explican.
No obstante, esperan que los miembros de la Fed sigan utilizando otros indicadores, como el informe de ofertas de empleo (JOLT), el informe de empleo de ADP del sector privado y las solicitudes semanales de subsidio por desempleo informadas por los estados, para obtener una visión general del mercado.
"El cierre y la falta de datos no han impedido que los mercados descuentan dos recortes adicionales de un cuarto de punto este año. Estamos de acuerdo, siempre que el mercado laboral siga desacelerándose. Pero más allá de este año, vemos varias posibles trayectorias para la actividad y el mercado laboral", señalan estos expertos.
En su escenario base, la resiliencia de los ingresos de los hogares impulsa una recuperación del gasto de consumo. Además, la inversión a gran escala derivada del desarrollo de la IA (en equipos tecnológicos, software y centros de datos) impulsa el crecimiento.
En su opinión, "este escenario no justificaría los más de 100 puntos básicos de recortes de tipos que los mercados han descontado para finales de 2026". Porque "ese grado de flexibilización de la política monetaria normalmente se asociaría a un debilitamiento más severo del mercado laboral y a una caída de la inflación".
Así, consideran que un fuerte deterioro del crecimiento de EEUU parece menos probable ahora, dado el reciente repunte de la demanda de consumo. ¿Una alternativa plausible a nuestro escenario base?










