La errática política comercial de Donald Trump está poniendo en duda la narrativa del excepcionalismo estadounidense. Un hecho que, inevitablemente, lleva a los inversores a preguntarse cada vez más: ¿y ahora dónde? Y aunque es probable que la respuesta sea heterogénea, en Wellington Management creen que debería incluir a China.
Con todo, y a pesar de los indicios de que el dominio de la renta variable estadounidense ha tocado techo, los inversores extranjeros aún no se han vuelto a interesar de forma significativa por los mercados chinos.
Es más, las asignaciones a la renta variable del gigante asiático se mantienen un 53% por debajo de sus máximos de 2020, incluso tras un modesto repunte a principios de 2025.
"En nuestra opinión, esta desconexión ofrece un potencial atractivo, aunque no pueda excluirse una mayor volatilidad arancelaria a corto plazo. Por eso, creemos que ha llegado el momento de revisar las exposiciones a la renta variable china", dicen Bo Meunier, CFA, gestor de carteras de renta variable; Irmak Surenkok, directora de inversiones; y Gilbert Chen, especialista en inversiones de la firma.
Por ello, exponen cuáles son las 10 razones por las que China podría ser el próximo país en revalorizarse en los mercados.
1. Valoraciones atractivas con potencial alcista. En términos relativos e históricos, la renta variable china cotiza hoy a valoraciones potencialmente atractivas.
"Con los primeros indicios de una inflexión en los beneficios y una participación extranjera aún baja, el renovado interés internacional podría actuar como catalizador de la próxima subida".
2. Mejora de los fundamentales. Las empresas están mejorando la asignación de capital en consonancia con las mejores prácticas globales, como lo demuestra el aumento del reparto de dividendos, la recompra de acciones y un enfoque más disciplinado de la gestión de la deuda.
"Los reguladores también están animando a las empresas cotizadas a mejorar la transparencia y a devolver capital a los inversores. Estos cambios no sólo mejoran la resistencia de los balances, sino que también señalan un entorno de mercado maduro en el que las estrategias empresariales están más alineadas con los intereses de los inversores", señalan desde Wellington Management.
Para los inversores a largo plazo, esta tendencia refuerza el atractivo de la renta variable china como fuente de rendimientos sostenibles.
3. Un modelo económico más resistente. "Creemos que el desapalancamiento en curso del mercado inmobiliario chino y la creciente disposición del Gobierno chino a utilizar sus palancas políticas han empezado a reducir los riesgos financieros sistémicos, especialmente en el sector bancario, reforzando así los cimientos financieros del país", afirman Meunier, Surenkok y Chen.
4. Cambio de política favorable al sector privado. Los responsables políticos chinos parecen apoyar cada vez más a la empresa privada y la necesidad de fomentar la innovación y acelerar la transición a una economía basada en el conocimiento.
5. Fortaleza contracíclica de los consumidores. La confianza de los consumidores, aunque sigue recuperándose, muestra signos de mejora. "Los hogares chinos mantienen altas tasas de ahorro, lo que proporciona pólvora seca para el consumo", comentan en la gestora.
6. Estabilización del mercado inmobiliario. Los analistas de Wellington Management estiman que lo peor de la crisis inmobiliaria parece haber pasado, con crecientes signos de estabilización e incluso algunos brotes verdes en los principales mercados urbanos.
7. Apoyo fiscal de los gobiernos locales. Con las finanzas de los gobiernos locales ahora sobre una base más estable, "esperamos un aumento de la emisión de bonos de los gobiernos locales para apoyar la infraestructura y el consumo, proporcionando un viento de cola para la demanda interna".
8. Beneficios de la diversificación. La renta variable china tiende a mostrar una baja correlación con los mercados mundiales, lo que la convierte en un valioso diversificador de carteras.
"Esperamos que esta divergencia se acelere con el tiempo, a medida que se acelere la desglobalización", subrayan Meunier, Surenkok y Chen.
9. Desvinculación estratégica de EEUU. Las empresas chinas están reduciendo sistemáticamente su dependencia de los mercados de capitales estadounidenses y trasladando su cotización al mercado nacional o a Hong Kong, creando oportunidades adicionales de diversificación.
10. Profundización de los lazos comerciales mundiales más allá de EEUU. China busca proactivamente diversificar sus socios comerciales, en particular con un pivote hacia Europa. A principios de 2025, China y la UE acordaron profundizar sus relaciones económicas y comerciales.
"Aunque los puntos de fricción serán difíciles de resolver, los funcionarios chinos subrayaron su voluntad de abordar estas 'diferencias' de forma constructiva en un reconocimiento de las preocupaciones de los responsables políticos europeos", matizan en la firma.
UNA HISTORIA DE REVALORIZACIÓN
Así, y pese a que el sentimiento de los inversores hacia China sigue siendo cauto en medio de la incertidumbre geopolítica y arancelaria, los fundamentos subyacentes apuntan a una historia más positiva a largo plazo basada en mejoras estructurales internas más que en dependencias externas.
"Desde un modelo económico más resistente y reformas favorables al sector privado hasta la profundización de los lazos comerciales más allá de EEUU -especialmente con Europa-, China se está posicionando cada vez más para prosperar incluso en un orden mundial más fragmentado, un cambio que aún no se refleja en las valoraciones. Para los inversores dispuestos a mirar más allá de los titulares, China bien podría ser la próxima gran historia de revalorización", concluyen Meunier, Surenkok y Chen.












