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El futuro laboral: del empleado al profesional

Trabajo virtual

El futuro laboral en los mercados occidentales en general y en el español en particular será muy diferente al que estamos acostumbrados. Para determinados profesionales muy cualificados para mejor, tal vez. Pero para la clase media, cuyos empleos tienden a exigir una cualificación normal, los peligros del cambio son evidentes.

Si las predicciones de muchos expertos se cumplen, vamos a vivir un escenario laboral diametralmente diferente al que estamos acostumbrados. Tanto la regulación laboral, como los sindicatos y las organizaciones empresariales van a quedar obsoletas y se tendrán que reinventar.

La generación anterior a la mía aún vivió la quimera del trabajo para toda la vida. Incluso yo viví en cierta manera la ilusión en algunos momentos. Las generaciones posteriores apenas tiene la ilusión de encontrar trabajo, en muchos casos.

En un mercado globalizado, los mercados laborales con los que se compite ya no son nacionales. Si otro país tiene una masa de trabajadores igual de cualificada que la nuestra y trabaja por menos, las multinacionales se van a deslocalizar. En teoría económica, si cada país se especializa en los sectores en los que es capaz de fabricar más barato (o con más valor añadido), el resultado para el bienestar mundial es superior.

Incluso suponiendo que la teoría económica sea cierta, no debemos olvidar que hablamos de un aumento del bienestar global; eso no implica que todos los países mejoren. Algunos empeoraran y otros mejorarán. En definitiva, estamos hablando de transferencias de riqueza de unos países hacia otros. Y el viejo continente tiene mucho que perder si no se despierta pronto.

Los sindicatos nacionales pueden luchar y manifestarse hasta la saciedad, pero a la realidad económica no se la combate con ruido. Se trata de tomar medidas para que en este campo de batalla mundial, España luche en buenas condiciones.

Tratar de mantener industrias intensivas en mano de obra poco o medio cualificada es perder el tiempo. China o la India producen igual o mejor a un menor coste. Tenemos que encarar una complicada y dura reconversión del mercado laboral, hacia sectores de alta especialización, valor añadido, intensivos en capital intelectual.

La Universidad, el marco jurídico laboral, y fiscal y las propias empresas deben cambiar. Y los empleados sufriremos en el proceso. Pasar de trabajar de peón en la construcción a técnico en domótica no es algo que se pueda hacer en unos meses. Y no está claro que se puedan crear tantos empleos en los nuevos sectores como los que se pierden.

Podríamos dibujar un escenario para el trabajador medio de la siguiente forma:

  • Se le exigirá alta cualificación, formación constante y polivalencia. Máxima especialización junto a capacidad de ser generalista. Casi nada.
  • Las empresas no contratarán trabajadores indefinidos a tiempo completo. Las fórmulas de tiempo parcial y temporalidad se van a imponer.
  • El empleado pasará de trabajar en una empresa a trabajar en varias empresas o proyectos a la vez. En realidad, pasaremos a ser emprendedores, micro-empresarios. El cambio cultural que esto implica es brutal.

El escenario previsible del mercado laboral no es fácil para nadie. El sueño funcionarial se va a desvanecer con toda probabilidad. El nuevo despertar implica mucho trabajo, formación, sacrificio y capacidad de gestionar nuestra propia empleabilidad. Seremos una marca profesional, más que un trabajador.

Según como gestionen las empresas el cambio, la fidelidad de los profesionales será mayor o menor. Al no poder ofrecernos un trabajo estable, tendrán que encontrar otra manera de captar talento.

El único consejo que puedo dar es que abráis vuestra mente a lo nuevo, sin miedo pero con sentido del esfuerzo. La formación es la clave, profunda y constante.

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3 responses to “El futuro laboral: del empleado al profesional

  1. Soy “freelance” desde hace años y me siento plenamente identificado. Mi presente laboral es tal como describes el futuro.

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