Los inversores se preparan para encarar la recta final de un 2025 en el que las bolsas mundiales han marcado máximos históricos en medio de la volatilidad por las políticas comerciales de Donald Trump o los conflictos geopolíticos. Pero ahora todas las miradas están ya puestas en lo que depararán los mercados en los próximos 12 meses. ¿Seguirá el impulso alcista o la euforia acabará en llanto?
Es la pregunta que se hacen los inversores y a la que dan respuesta en Wellington Management, donde creen que los fundamentales podrían seguir brindando apoyo, por lo que "mantenemos nuestra 'sobreponderación' en renta variable global frente a la renta fija".
"Nuestro optimismo se apoya en el hecho de que los sólidos beneficios continúan impulsando la rentabilidad en Estados Unidos, especialmente en las empresas de megacapitalización. Además, los datos históricos muestran que los mercados han reaccionado positivamente a la reanudación de los recortes de tipos por parte de los bancos centrales incluso tras una larga pausa", explican Nanette Abuhoff Jacobson, estratega de inversión global y multiactivos, y Supriya Menon, responsable de estrategias multiactivos para EMEA en la gestora.
Con todo, desde la firma consideran que los inversores deberían diversificar su exposición a la renta variable estadounidense -dominada por valores de crecimiento- hacia la renta variable no estadounidense, con un mayor sesgo al valor. Además, siguen inclinándose por Japón debido a la mejora de sus previsiones de beneficios y a sus políticas favorables para los accionistas, mientras que mantienen una ligera 'infraponderación' en Europa.
"Aunque la subida registrada desde abril ha sido pronunciada y las acciones estadounidenses muestran precios elevados, el panorama global de beneficios sigue siendo sólido -si bien impulsado, en gran medida, por las compañías estadounidenses de megacapitalización-. Asimismo, el contexto político y monetario es favorable, ya que los bancos centrales están relajando sus políticas en la mayoría de las regiones, con la excepción de Japón", afirman Jacobson y Menon.
Por otro lado, reiteran su visión positiva sobre la inteligencia artificial (IA), "ya que las fuertes inversiones que se están realizando ofrecen un impulso a corto plazo a la economía y podrían traducirse en mejoras de productividad más significativas a largo plazo".
Entonces, ¿por qué desde Wellington Management no adoptan una postura aún más optimista? "Porque las valoraciones han aumentado, sobre todo en los mercados no estadounidenses, donde el crecimiento de los beneficios es más débil. Además, persiste una elevada incertidumbre política en varios frentes, tanto en Estados Unidos como en otros países, entre los que se incluyen la sostenibilidad fiscal, la independencia de la política monetaria y las políticas regulatorias e industriales", comentan.
En lo que respecta a los mercados emergentes, mantienen una postura 'neutral', especialmente tras el intenso repunte impulsado por la expansión de las valoraciones. "La bajada de los tipos de interés en EEUU, la debilidad del dólar y el mayor apetito por el riesgo constituyen factores favorables para estos mercados".
Sin embargo, estas analistas dicen que buena parte de la recuperación responde al sentimiento positivo, más que a una mejora real de los beneficios. "Ni siquiera en China se aprecia una mejora de los fundamentales macroeconómicos o de los beneficios, aunque el optimismo en torno a la inteligencia artificial y la innovación tecnológica parece, en parte, justificado".
En cuanto a los sectores, "nuestras decisiones se basan en diversos factores -ya sean de beneficios, técnicos o de valoración-, más que en una temática general dominante. 'Sobreponderamos' los sectores de comunicaciones, bienes de consumo básico y utilities, e 'infraponderamos' materiales, atención sanitaria e industria. Mantenemos una posición 'neutral' en tecnología y servicios financieros", añaden las expertas.
OPORTUNIDADES EN RENTA FIJA
En renta fija, en Wellington Management también prevén que 2026 traerá distintas oportunidades para aprovechar las divergencias regionales en política monetaria y valoración de los mercados. Y subrayan que su convicción más firme es mantener una posición larga en tipos de interés del Reino Unido.
"Consideramos que la duración global ofrece una oportunidad más atractiva que el efectivo por dos motivos: la combinación del rendimiento real y del rendimiento por 'deslizamiento bajista de la curva' ofrece un potencial de rentabilidad adicional en los tipos de mercados desarrollados, y los rendimientos están descontando un nivel de pesimismo fiscal excesivo, especialmente en el Reino Unido".
En cambio, y frente a esta visión constructiva sobre el Reino Unido, en la gestora mantienen una posición bajista respecto a Estados Unidos, Europa y Japón.
"En nuestra opinión, el mercado se ha anticipado a los recortes de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed) en un contexto en el que la inflación sigue siendo persistente y los riesgos de recesión se mantienen contenidos. En el caso del Banco Central Europeo (BCE), apenas queda margen para nuevos recortes tras los 150 puntos básicos aplicados durante el último año, y consideramos que la expansión fiscal alemana podría aportar cierto potencial de crecimiento adicional", aseguran Jacobson y Menon.
En Japón, siguen apostando por una duración corta, ya que la política monetaria continúa siendo acomodaticia, los riesgos de inflación apuntan al alza y es probable que la política fiscal se relaje tras las elecciones.
En crédito, han revisado a la baja su posición en alto rendimiento hasta situarla en 'neutral', después de que los diferenciales se hayan estrechado hasta niveles cercanos a sus mínimos históricos. Por el contrario, reiteran una moderada 'sobreponderación' en deuda de mercados emergentes, dado que aproximadamente la mitad de este segmento es de grado de inversión y los diferenciales siguen ofreciendo cierto margen.
"Seguimos vigilando de cerca el crédito tras detectarse algunos signos de debilidad en el crédito al consumo en Estados Unidos, especialmente entre los hogares con menores ingresos. No obstante, consideramos que se trata de episodios aislados, no de indicios de un riesgo económico o crediticio más amplio".
ATENCIÓN AL PETRÓLEO Y AL ORO
Sobre las materias primas, en Wellington Management señalan que mantienen una posición moderadamente 'infraponderada' por su visión sobre el petróleo, donde también están ligeramente 'infraponderados' ante la reciente subida de los precios.
"Con el retorno de los barriles de la OPEP, el equilibrio entre la oferta y la demanda apunta a un posible exceso de producción de cierta magnitud. A nuestro juicio, este escenario ofrece un punto de entrada atractivo para adoptar posiciones cortas en crudo, aunque el principal riesgo sigue siendo el notable lastre negativo del carry".
Del mismo modo, remarcan que han cerrado su posición 'sobreponderada' en oro, que mantenían desde hace tiempo. "Aunque el contexto geopolítico y la necesidad de diversificación por parte de los inversores y los bancos centrales continúan respaldando al metal, el reciente repunte ha llevado su cotización más allá de nuestros objetivos y la configuración técnica parece algo más frágil tras la fuerte subida", concluyen Jacobson y Menon.











