La tregua comercial alcanzada entre Estados Unidos y China ha dado a los mercados un respiro con el que afrontar la recta final del año de un modo más tranquilo. Aunque con Donald Trump nunca se sabe. De hecho, sus amenazas arancelarias han sido una constante desde su vuelta a la Casa Blanca y la volatilidad se ha convertido en el comportamiento habitual de las bolsas mundiales. En este contexto, los expertos de Muzinich & Co muestran una visión escéptica sobre el crédito europeo con calificación crediticia 'B'.
"Para la mayor parte del mercado europeo, octubre fue un viaje de ida y vuelta para los diferenciales de crédito", afirma Ian Horn, portfolio manager de la gestora. Y es que, tal y como explica, el mercado europeo con calificación 'B' es el único que no ha logrado recuperarse de estos vaivenes.
"Los single-A, 'BBB' y 'BB' europeos terminaron el mes cerca de los niveles observados a finales de septiembre. Sin embargo, las 'B' simples se han retrasado significativamente y todavía son casi 50 puntos básicos más anchas durante ese periodo de tiempo".
Pero ¿esta divergencia ha sido específica del mercado europeo? "Parece que sí. En los mercados estadounidenses vemos diferenciales de una sola 'B' más estables y una recuperación en línea con otras categorías de calificación", añade Horn.
En este sentido, el estratega remarca que se sabe que el mercado de una sola 'B' de EEUU está más establecido, mejor diversificado y quizás menos idiosincrásico que su contraparte europea, "pero parece que hay algo que vale la pena investigar". Por ello, comenta que otra forma de mostrar esto, y resaltar la divergencia en el mercado de una sola 'B', es observar los diferenciales de diferencial entre el crédito 'BB' y el crédito con nota 'B'.
"A finales de octubre, la prima del diferencial en las single-B sobre las 'BB' estaba cerca de los máximos del año en Europa, pero cerca de las tensiones del año hasta la fecha en EEUU", dice.
RAZONES PARA EL ESCEPTICISMO
Con este telón de fondo, y detrás del escepticismo mostrado por Muzinich & Co, se encuentra la influencia del mercado de CLOs, que tiene restricciones importantes en el crédito CCC y controla el 9% del mercado de high yield europeo.
"En Europa, los mercados de bonos de alto rendimiento y CLO están más interrelacionados que en EEUU. Las CLO europeas suelen tener una mayor capacidad para poseer bonos de alto rendimiento y, en noviembre de 2024, estimamos que las CLO europeas poseían aproximadamente el 9% del mercado europeo de alto rendimient"”, subraya el analista.
Así, a medida que el mercado de CLO ha crecido, esta demanda de bonos ha ayudado a apuntalar los diferenciales de alto rendimiento en lo que va de año. Sin embargo, en la gestora aseguran que "a medida que los inversores comienzan a temer que el ciclo de calificación esté cambiando, se hacen preguntas sobre qué harán los CLO si sus tenencias de bonos con una sola 'B' se degradan a 'CCC'".
Esto es debido a que los CLO suelen tener restricciones en las tenencias de 'CCC', y los participantes del mercado temen que muchos CLO se estén acercando a esos límites. "Creemos que este miedo a la venta preventiva, o incluso forzada, de bonos con letra 'B' es una de las razones por las que se han quedado atrás. Esto también explicaría por qué el tema ha sido específico de Europa".
En cuanto a las estrategias cruzadas, "seguimos siendo cautelosos con el riesgo del crédito 'B' en este entorno macroeconómico más ajustado e incierto. Creemos que la dinámica europea que hemos debatido apoya aún más esta opinión", concluye Horn.












