Los mercados de renta variable se mueven en zona de máximos históricos animados por el optimismo del acuerdo de paz entre EEUU e Irán. Con este telón de fondo, ¿cómo invertir en el segundo semestre de 2026? En Columbia Threadneedle tienen claro que, aunque la inteligencia artificial (IA) sigue siendo el "motor dominante", hay oportunidades "más allá".
Así, desde la gestora señalan que, a la hora de construir carteras, el enfoque "es más evolutivo que revolucionario. La diversificación sigue siendo esencial". De hecho, consideran que la escala y la persistencia de la inversión de capital en IA y tecnología, especialmente en los sectores de la infraestructura, los sistemas energéticos, los centros de datos y los semiconductores, es un "tema estructural de gran alcance".
Por ello, Columbia Threadneedle mantiene una postura "constructiva" sobre los mercados de renta variable globales, respaldada por un sólido crecimiento de los beneficios empresariales. Y es que la firma comenzaba 2026 con expectativas de crecimiento de BPA de doble dígito bajo —en el extremo superior del consenso— y los resultados publicados hasta la fecha han confirmado una resiliencia mayor de la esperada, pese a los vientos en contra geopolíticos. Para las grandes compañías estadounidenses, prevé un "crecimiento del BPA de entre el 13% y el 16% en el conjunto del año".
Ante este escenario, "la IA sigue siendo el motor estructural dominante, con una inversión en infraestructura de centros de datos prevista en torno a 3,5 billones de dólares hasta 2030". Las compañías líderes del sector —fabricantes de semiconductores, proveedores de hardware y operadores de infraestructuras digitales— se benefician de una demanda firme, una oferta ajustada y una sólida fijación de precios, lo que se traduce en mayores márgenes y beneficios.
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"La IA despunta como el principal motor, pero se prevé que la divergencia en el seno de la tecnología persista, ya que los inversores se inclinan hacia los beneficiarios y se alejan de aquellos expuestos a la disrupción. En este entorno, la selección de valores (no una distribución amplia) es clave para aprovechar las oportunidades", afirma Neil Robson, director de renta variable global, EMEA, de Columbia Threadneedle.
Pero más allá de la IA, también emergen oportunidades selectivas que "aún no han alcanzado su pleno potencial: en los sectores industriales, financiero y energético están surgiendo valoraciones atractivas, aunque la materialización del valor puede requerir paciencia".
Desde una perspectiva geográfica, Columbia Threadneedle apunta a Europa como un caso de inversión respaldado por la expansión fiscal, si bien los elevados precios de la energía lastran las perspectivas a corto plazo. Además, destaca Japón porque continúa su transformación estructural con un dinamismo que se extiende a la automatización de fábricas, la electrónica y las compañías comerciales.
En cuanto a los mercados emergentes ganan impulso, en especial en los sectores vinculados a la cadena de suministro tecnológico global, aunque recomiendan cautela frente a los riesgos de concentración.
PERSPECTIVAS DE RENTA FIJA
El panorama de la renta fija ha cambiado de forma decisiva en el primer semestre de 2026. "Las expectativas de recortes de tipos con las que se inició el año han cedido el paso a una narrativa más restrictiva".
Un giro que, tal y como explican desde la gestora, viene respaldado por tres factores: la desinflación se ha estancado —impulsada por los efectos de los aranceles, el alza energética y la persistencia de la inflación en los servicios—; el mercado laboral se ha estabilizado, eliminando la urgencia de flexibilizar la política monetaria; y la Reserva Federal (Fed) se encuentra en modo de recalibración. En este sentido, los mercados han pasado de descontar recortes a anticipar un periodo más prolongado de tipos restrictivos, con la posibilidad de nuevas subidas en el horizonte de 2027.
Para Gene Tannuzzo, director mundial de renta fija de Columbia Threadneedle, "la renta fija sigue bien posicionada para generar valor en un contexto de mayor incertidumbre. En este entorno, la flexibilidad, la disciplina y la selección activa son fundamentales para sortear la dispersión y aprovechar las oportunidades. Aunque es probable que persistan las incertidumbres en materia de política y macroeconomía, ambas refuerzan los argumentos a favor de asignaciones de alta calidad y de un enfoque más selectivo".
En los mercados de crédito, los fundamentales siguen siendo resilientes y la demanda de los inversores mantiene los mercados estables. Sin embargo, los diferenciales se encuentran en niveles históricamente ajustados. Columbia Threadneedle identifica valor específico, con su enfoque activo en cuatro áreas:
1. Préstamos apalancados. "Sus garantías proporcionan una fuente secundaria de reembolso y respaldan rendimientos atractivos ajustados al riesgo, con valor relativo favorable frente a otros sectores de crédito".
2. Activos titulizados de alta calidad (ABS). "Los consumidores de gama alta siguen siendo resilientes. Las hipotecas no emitidas por agencias con calificación 'AAA/AA', seleccionadas con rigor, pueden ofrecer rendimientos superiores a los de los bonos corporativos de menor calidad con una menor sensibilidad a los diferenciales", subrayan desde la gestora.
3. Bonos internacionales con grado de inversión. "Combinan diferenciales más amplios y menor duración que sus homólogos estadounidenses, con menor concentración en tecnología y mayor exposición a sectores de activos físicos e infraestructuras".
4. Bonos municipales selectivos. "Los fundamentales siguen siendo sólidos. Se prefieren los sectores con apoyo estructural a largo plazo —por ejemplo, asistencia sanitaria— frente a ámbitos con presiones seculares como la educación superior en los EEUU", concluyen en Columbia Threadneedle.










