Bolsamania

Cómo saber cuando los accidentes son provocados

Aunque suene como un contrasentido, no todos los accidentes de tráfico ocurren “por accidente”. Cada vez son más los que se provocan deliberadamente con el objetivo de engañar a la compañía de seguros. Puede que nos veamos involucrados sin querer en uno de estos accidentes fingidos, que según las estadísticas, casi un 10% de todos los que se producen. Ante la más mínima sospecha de que un accidente de tráfico ha sido causado a propósito, hay que llamar a la policía e informar a nuestra compañía aseguradora. Pero el primer paso es saber cómo identificarlos.

Los especialistas en esta modalidad de fraude, muy vieja pero siempre en continuo cambio, suelen actuar sobre todo en tres escenarios:

  • en las rotondas, cambiando bruscamente de carril y buscando el roce con otro vehículo.
  • en los semáforos, con frenazos súbitos cuando éstos cambian de color a fin de recibir el impacto trasero del coche que viene detrás.
  • en las intersecciones no señalizadas teniendo prioridad de paso, cediéndonos el paso primero y entrando en el cruce en el último momento para que se produzca el choque.

¿Cómo defendernos en estos casos?

Una vez caídos en la trampa, poco puede hacer ante el peso de la evidencia. Uno puede incluso darse cuenta de que el coche contrario ha actuado de mala fe, pero para los agentes que levanten el atestado policial y para el perito de la aseguradora no habrá ninguna duda en señalarnos como responsables. Estos especialistas en el fraude suelen contar a veces con un colaborador “desconocido” que pasaba por allí y que se ofrece como testigo. Sin embargo, sí podemos hacer algo para prevenir tan desagradables situaciones. Por ejemplo: no saltarse un ceda el paso o un stop aunque el otro vehículo aparentemente nos deje pasar, o prestar atención a los coches con señales de golpes y roces antiguos que circulan sospechosamente cerca de nosotros.

Si aún así nos vemos envueltos en una situación así, hay que llamar inmediatamente a la policía, tomar todos los datos posibles del vehículo contrario y su conductor, hacer muchas fotos, dibujar un croquis de accidente antes de que nos confundan y sobre todo informar inmediatamente a nuestra compañía de seguros sobre la sospecha de que estamos ante un engaño. Si finalmente se demuestra que el accidnte ha sido provocado para estafar al seguro, el infractor tendrá que enfrentarse como poco a una cuantiosa multa.

Fotos – Bild