Bolsamania

La evolución del diseño del Volkswagen Beetle a lo largo de la historia

El Volkswagen Beetle no es un coche como los demás: su primera generación sigue ostentando el récord de ser el coche más vendido de todos los tiempos. Su historia es realmente interesante. Hoy vamos a ver la evolución del diseño del Escarabajo, un clásico universal, desde su nacimiento en el año 1938 hasta nuestros días.

Volkswagen Tipo 1 de 1938

No es un secreto para nadie que la historia de este modelo se inicia durante el III Reich a instancias del mismísimo Adolf Hitler, quien en 1934 encargó a Ferdinand Porsche un coche de cinco plazas asequible para todas las familias alemanas de clase media, el auténtico Volkswagen (coche del pueblo). Su precio de venta no debía superar los 990 Reichsmark.

El modelo de producción se dio a conocer en 1938 sorprendió por su línea muy aerodinámica con el motor en la parte trasera, un diseño realmente revolucionario para su época, descaradamente inspirado en el modelo el checoslovaco Tatra V570 de 1931. Tanto es así que en los años 60, Volkswagen tuvo que pagar una indemnización millonaria a Tatra por el plagio.

El Tipo 1 pasó en seguida a llamarse Volkswagen, y a ser conocido en Alemania como Käfer (escarabajo), por su color negro y líneas redondeadas. Cuando, después de la guerra, el modelo se exportó a otros países, esta denominación persistió. Incluso para la versión descapotable.

 

El primer cambio importante en el diseño de esta primera generación del Volkswagen Beetle se produjo en 1953, cuando la ventana original trasera de dos partes fue reemplazado por un vidrio de una sola pieza.

Pero el cambio más destacado se produjo en 1958, cuando los directivos de la marca contratan los servicios de un estilista excepcional llamado a convertirse en una leyenda: el italiano Sergio Pininfarina, que llegó a decir: “Es un modelo tan perfecto que no hay razones para cambiar nada”. Y sin embargo, sí hubo cambios: las ventanas se hacen más grandes, se introduce un diseño de faros casi verticales y unos parachoques más grandes, cambios estéticos introducidos a costa de perder pujanza en el apartado aerodinámico.

En la década de los 70 el frontal se hace más voluminoso, se añade un volante de cuatro radios y el parabrisas trasero se curva.

Volkswagen New Beetle de 1997

A finales de la década de los 90 conocimos la reinterpretación futurista del Beetle, desarrollada a partir del Uno Concept mostrado en el Salón de Detroit de 1994. La idea de dar una vuelta de tuerca al modelo más famoso de la marca incorporando los motores del VW Golf resultó ser un gran éxito.

Pero centrándonos solamente en el aspecto del diseño, que es el que nos ocupa en este post, el El New Beetle tiene tracción delantera y motor delantero, siempre refrigerado a agua. Con todo, el grueso de las características de diseño siguen estando estrechamente relacionadas con el Tipo 1. Lo mismo se puede decir del New Beetle Cabriolet de 2003, que añadía intermitentes integrados en los espejos. Hubo también un restyling en 2005 que trajo cambios sutiles en los paragolpes y grupos ópticos.

Volkswagen Beetle segunda generación (2011)

Walter de Silva y Marc Lichte fueron los diseñadores encargados de crear la segunda generación del Escarabajo.  conserva las proporciones de la histórica primera serie, sobre todo en la parte trasera.

Este es un diseño con un carácter más deportivo gracias a la reducción de la altura, el alargamiento del chasis, la forma del parabrisas y el achatamiento de  línea del techo. Por otro lado también representa un regreso a los orígenes con esos abultados guardabarros, los alféizares y los faros redondos.

Pero la historia del Beetle no se detiene aquí, sino que es eterna. La de un modelo capaz de seducir a conductores de todas las épocas.

Fotos – Volkswagen