En DWS no dudan y creen que "todavía hay numerosos valores con dividendos atractivos". Pero ¿dónde se encuentran las oportunidades? "Los ganadores siguen siendo los valores tecnológicos. Igual que el equipo de fútbol alemán Bayern de Múnich en los últimos años: aunque hay muchos competidores, al final siempre gana el mismo. Ser exitoso con una estrategia basada en dividendos en un entorno así resulta bastante complicado".
Es la visión de mercado de Thomas Schüßler, gestor de la firma que, no obstante, se muestra satisfecho con los resultados obtenidos por el fondo 'DWS Top Dividende' en lo que va de año gracias a su estrategia centrada en seleccionar valores infravalorados, con rentabilidades por dividendo superiores a la media, balances sólidos y beneficios consistentes.
Y es que considera que todavía hay muchos que cumplen con estos criterios. Así, actualmente, muestra preferencia por el sector financiero, de bienes de consumo, farmacéutico y el petrolero. De hecho, a diferencia del MSCI World, donde las acciones estadounidenses representan aproximadamente el 74%, solo cerca del 30% de la cartera de Schüßler está invertida en Estados Unidos.
En este sentido, el estratega explica que, debido a las elevadas valoraciones de la renta variable estadounidense, las rentabilidades por dividendo han caído del 2,0% a una media del 1,1%. Por ello, las acciones europeas siguen en mejor posición. "Aunque las rentabilidades por dividendo también han disminuido en Europa, siguen situándose en un nivel interesante, en torno al 3%".
"CAUTELA" CON LAS VALORACIONES DE LA IA
Con este telón de fondo, desde la gestora estiman que hay numerosas empresas consolidadas y no excesivamente caras que deberían beneficiarse, tanto del crecimiento de la economía mundial como del de Estados Unidos.
Es más, Schüßler comenta que apenas puede aprovechar el auge de la inteligencia artificial (IA), ya que las compañías del sector suelen ofrecer dividendos poco relevantes. Sin embargo, observa con cautela sus elevadas valoraciones. "El componente especulativo de los valores tecnológicos estadounidenses es, hablando con franqueza, muy elevado. La especulación en sí no es necesariamente un problema, pero cuando se generaliza, el riesgo de correcciones aumenta de forma considerable".
Pero, además, hay otro aspecto especialmente llamativo que centra la atención de Schüßler como el bajo nivel de confianza del consumidor estadounidense -actualmente tan reducido como en 2009-, un dato que, de momento, no parece frenar la euforia de los inversores.
VALORES EUROPEOS Y ASIÁTICOS
Ante este escenario, el experto de DWS pone el foco en valores europeos, asiáticos y el oro. "Este fuerte repunte del oro, que lo ha convertido en un activo con una rentabilidad tan notable, me ha sorprendido. Para mí, el oro es sobre todo un instrumento de diversificación", explica.
En el pasado, tal y como remarcan desde la gestora, la correlación entre el precio del oro y el mercado bursátil ha sido con frecuencia negativa. Del mismo modo, indican que otro elemento de diversificación del riesgo que actualmente favorece son los bonos alemanes a corto plazo.
Por otro lado, en la firma también dirigen la mirada hacia el bitcoin, que cada vez se negocia más en el debate público como "oro digital", pero que, a su juicio, no constituye un instrumento de diversificación adecuado, debido a que se negocia como las acciones tecnológicas: si estas caen, el bitcoin también lo hará. "No hay motivo para rehuir los mercados de bursátiles, pero sí hay muy buenas razones para centrarse más en la diversificación", concluye Schüßler.










