Cobre un 150% de su sueldo si deja este hedge fund: ¿Dónde está la trampa?

Una entidad ofrece estas condiciones a sus trabajadores pero tiene letra pequeña

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Hombre de negocios.

Vacaciones pagadas, ¿dónde firmo?. Esa es la lógica de todo trabajador. No en este hedge fund. D.E. Shaw ha ofrecido a sus empleados un, a priori, apetitoso trato si deciden abandonar la entidad: cobrar un 150% de su sueldo a cambio de respetar una cláusula de no competencia que se puede extender entre tres y 12 meses. ¿Dónde está la trampa?

En el bonus diferido. Un concepto que rescató el caso de Andrea Orcel y Banco Santander hace unos meses. UBS quedó pendiente de pagarle 50 millones de euros. En diferido. Este fue precisamente el gran escollo que impidió su fichaje por el banco presidido por Ana Patricia Botín pese a haber anunciado su marcha del banco suizo con antelación.

Si el ejecutivo decide abandonar su empresa por un competidor o se demuestra que no actuó de forma correcta, este puede acabar perdiendo su compensación económica (sin recibirla nunca o viéndose obligado a devolverla). Estas prácticas se conocen en el argot financiero como 'malus' y 'clawback'. Y es la letra pequeña de la oferta de D.E. Shaw.

Este hedge fund estadounidense no pagará a sus trabajadores ese bonus diferido si acaban incorporándose a otra entidad tras abandonar la suya. Incluso si el periodo de no competencia estipulado ya ha finalizado.

"Donde otras empresas 'compran' tu tiempo, otras como esta pretenden quedarse con tu tiempo y con tu dinero", asegura una fuente anónima citada por 'Bloomberg'.

EL PAGO EN DIFERIDO, UN MECANISMO HIJO DE LA CRISIS

La crisis financiera mundial cambió muchas cosas. O no tantas, quizás. El caso es que las instituciones quieren, desde entonces, asegurar un mayor compromiso de los ejecutivos. Potenciando esa identificación con la mano que le da de comer. Así, no arriesgarán tanto en su toma de decisiones. Así, debería prevenirse la llegada de otra crisis de tal magnitud.

La teoría está bien. ¿Y la práctica? Los directivos cobran un salario anual, si. Pero sus bonus quedan retenidos y se les van otorgando con el paso de los años si su actitud en la entidad ha sido ejemplar. Ahí entra cierto componente sujeto a la subjetividad que pone en muchas ocasiones al directivo entre la espada y la pared.

En el caso de D.E. Shaw, las condiciones parecen idílicas. Pero una vez leída la letra pequeña, se explica la reticencia que ha despertado entre la mayoría de sus trabajadores. Y es que no todos ellos están dispuestos a aceptar unas condiciones tan restrictivas. La cláusula de no competencia forma parte del código no escrito del mundo de los hedge funds. Pero D.E. Shaw la ha llevado al extremo... y lo está pagando.