Publicidad

Vuelve el Impuesto sobre el Patrimonio

Todavía no es oficial, pero lo será el próximo viernes en el Consejo de Ministros. Vuelve el Impuesto sobre el Patrimonio tras haber sido eliminado en 2008 y aunque todavía se desconocer como se actualizará a los tiempos actuales, ya se habla de elevar el mínimo por el que tributar para que sólo afecte a las rentas más altas.

Cosas de la campaña electoral hacia la presidencia del Gobierno. El candidato Alfredo Pérez Rubalcaba consideró oportuno recuperar el Impuesto sobre el Patrimonio y ese mismo día el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, accedía a la petición. El retorno de este impuesto directo se producirá el viernes 16 de septiembre durante el Consejo de Ministros y ser hará mediante decreto ley. Esto es posible porque cuando en 2008 se acordó terminar con el tributo se hizo mediante una exención del 100% y no eliminándolo. Por eso, ahora bastará un real decreto en lugar de una nueva ley para recuperarlo.

Lo que resta por saber es los cambios que se pueden introducir sobre el texto vigente, ya que la idea original es que esté dirigido sólo a las clases más ricas. Conviene recordar que el Impuesto sobre el Patrimonio, es junto al IRPF, uno de los impuestos directos por excelencia y que a diferencia de este (que grava la renta obtenida), se centra en el patrimonio del contribuyente, es decir, en los bienes que posee. Este impuesto grava el conjunto de buenes y derechos económicos del cada persona, con deducción de las cargas y gravámenes que disminuyan su valor, así como las deudas y obligaciones personales  contraidos. Dicho de otra forma, es un impuesto sobre la propiedad. Cuanto más se tiene más hay que pagar.

Todavía se sabe poco sobre cómo será el ‘nuevo’ Impuesto sobre el Patrimonio, aunque se especula con un aumento del límite exento precisamente para no castigar a las clases medias y que efectivamente afecte sólo a las clases altas. Y es que uno de los puntos oscuros del mal llamado impuesto para ricos es que por su propia composición no siempre hace que paguen quienes más tienen.

Lo que sí sabemos es que su ámbito de aplicación será estatal y que posiblemente ya no dependa de las Comunidades Autónomas.

¿El impuesto de los ricos?

Esta es la pregunta-trampa más repetida respecto al Impuesto sobre el Patrimonio ¿Realmente es un impuesto para ricos? En teoría sí, porque quien bienes acumula más debe pagar por ellos en este tributo, pero por desgracia la realidad es bien distinta, como ocurre muchas veces. Tal y como explicamos al hablar de las diferencias entre mileuristas y ricos a efectos fiscales, no se trata tanto de lo que cada uno gana, sino de como lo hace. Las grandes fortunas no perciben grandes rentas (por lo menos en forma de salario) y del mismo modo tampoco poseen, por lo menos a su nombre, grandes patrimonios. Sicav y empresas, ambas con condiciones fiscales ventajosas respecto a un contribuyente normal en la declaración de la renta, son los dueños a efectos legales de ese patrimonio.

Tal y como explica Cinco Días, apenas el 28% de los ingresos de las rentas más altas e el IRPF proviene de sus trabajos. El resto son ingresos de sus inversiones, que tributan bajo la renta del ahorro al 19% ó 21%. Además, muchas grandes fortunas siguen utilizando a las empresas (tributan de forma general al 30%) para manejar sus rentas, lo que les libra de tributar al 45% que deberían quienes por ejemplo ganan más de 175.000 euros según las tablas de IRPF.

Contenidos relacionados:

Publicidad

¿Algo que añadir? ¡No te cortes!

Loading Facebook Comments ...