Tras varios semanas de especulaciones (y temores), el pasado mes de enero Donald Trump ponía fin a los rumores con la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal (Fed). Su figura es bien conocida en Wall Street y Washington, ya que fue gobernador de la Fed durante cinco años, y aunque ha sido retratado como un 'halcón' de la inflación, en Robeco creen que el panorama es mucho más matizado.
"Warsh parece menos un 'halcón' y más un pragmático partidario de recortar tipos", explican los analistas de la firma, para los que sus opiniones sugieren margen para tasas más bajas (no más altos), y "su objetivo de reducir el balance de la Fed podría resultar ser más un deseo que una realidad".
De hecho, en Robeco recuerdan que durante su etapa como gobernador de la Fed, Warsh ya mostró su preocupación por los riesgos inflacionistas derivados de la flexibilización cuantitativa (QE) y se convirtió en uno de sus críticos internos más vehementes.
"Hoy conocemos la QE principalmente como una política que ha engrosado el balance de la Fed. Por ello, no sorprende que, en un artículo de opinión publicado en The Wall Street Journal en noviembre de 2025, sostuviera que 'el balance abultado de la Fed… puede reducirse de forma significativa'. Esta postura ha afianzado su reciente retrato como un 'halcón' de la inflación".
Sin embargo, desde la gestora también dicen que Warsh ha matizado que "si hiciéramos que la imprenta funcionara un poco más silenciosamente, entonces podríamos tener tipos de interés más bajos". Así que consideran que no es un halcón puro.
"Es más: ya en julio criticó la 'reticencia' de la Fed a recortar tipos en una entrevista con CNBC, algo que difícilmente suena a postura agresiva. En cuanto a la idea de Warsh de que el balance de la Fed debería disminuir, los inversores podrían interpretarla como negativa para el soporte de los tramos de mayor vencimiento del mercado de Treasuries de EEUU, algo que el actual secretario del Tesoro, Scott Bessent, sin duda no celebraría".
NO SERÁ FÁCIL REDUCIR EL BALANCE DE LA FED
Con todo, en Robeco señalan que hay otra dificultad práctica que conviene tener en cuenta. Y es que reducir de forma agresiva el balance de la Fed podría reavivar las tensiones en los mercados monetarios de EEUU.
"Una caída rápida de las reservas corre el riesgo de empujar al sistema de nuevo hacia la escasez, aumentando la volatilidad de los tipos de financiación a un día y de los mercados de repos. De hecho, para evitarlo, la Fed ha decidido recientemente —tras varios años de Quantitative Tightening (QT)— volver a expandir su balance, principalmente mediante un mayor volumen de compras de letras del Tesoro".
Por ello, los estrategas subrayan que la imagen de Warsh como un 'halcón' está exagerada y esperan que respalde una nueva reducción de los tipos oficiales para junio, lo que probablemente sería su primera reunión como presidente. "En cuanto a su opinión de que el balance de la Fed puede ser excesivamente grande, creemos que, en la práctica, será difícil reducirlo de manera significativa sin ajustes regulatorios al régimen de 'reservas abundantes' del sistema bancario".
De este modo, ven como un resultado plausible es que el balance —actualmente en torno al 20% del PIB— crezca más lentamente que la economía estadounidense en los próximos años y/o que Warsh abogue por acortar más rápidamente el vencimiento medio de la cartera de bonos de la Fed.
"Esto haría que nuestra preferencia por el tramo de 2 a 5 años de la curva del Tesoro frente a los vencimientos a 10 años esté lejos de ser un mero deseo: sería, más bien, una consecuencia lógica de una Fed que, bajo Warsh, probablemente se incline por el pragmatismo antes que por la ideología", concluyen en Robeco.









