Bolsamania

Las 24 horas de Lemons, la divertida parodia de Le Mans

No tiene el prestigio ni la tradición de las 24 Horas de Le Mans, pero probablemente supere a la mítica prueba de resistencia en un aspecto: la diversión y el cachondeo. Nos referimos a las 24 Horas de LeMons, una curiosa carrera que se celebra en Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda donde pilotos y vehículos compiten en originalidad con vehículos que, y esto es una regla estricta, no pueden costar más de 500 dólares americanos.

Más que una carrera, las 24 Horas de LeMons es un gigantesco carnaval sobre ruedas que dura un fin de semana entero. La idea nació en el año 2006 en San Francisco, California. La primera carrera se disputó en el Altamont Motorsports Park y su éxito fue tal que pronto otros circuitos del país solicitaron acoger el evento en las siguientes ediciones. Gracias a su imparable popularidad, la alocada carrera saltó el océano para disputarse en Australia (2015) y Nueva Zelanda (2016).

Una carrera divertida, pero peligrosa

A pesar de su carácter humorístico y desenfadado, las 24 Horas de LeMans siguen siendo una carrera de coches, con todo lo que eso conlleva. De hecho, también se han producido alguna que otra tragedia, como la de mayo de 2008 uno de los participantes, cuando Court Summerfield, de 47 años, sufrió un ataque cardíaco durante la carrera y se estrelló contra un muro. Las investigaciones posteriores revelaron que no había habido ningún mal funcionamiento del coche y que el conductor ya estaba muerto antes del impacto.

También hay reglas, obviamente. La bandera amarilla marca el inicio de la competición con la vuelta de calentamiento que, dada la ingente cantidad de participantes, puede ser muy larga y lenta. Luego ondea la bandera verde y empieza la carrera de verdad. Con todos los vehículos rodando, un coche es elegido al azar como cabeza de carrera.

Las sanciones a los pilotos son en las 24 Horas de LeMons especialmente imaginativas. Los “castigos” son impuestos mediante un sistema llamado La Rueda de la Desgracia (Wheel of Missfortune) y pueden consistir en la instalación de dispositivos para afectar el rendimiento del automóvil, por ejemplo siluetas de animales de granja soldadas al techo a fin de reducir la eficiencia aerodinámica. Otras sanciones originales son por ejemplo la obligación de vestir de rosa o detenerse a escribir una carta de amor antes de reanudar la carrera.

En cuanto a los trofeos, van desde menciones honoríficas al diseño de coche más original o al trabajo de tuning más destacado. El vencedor de la carrera se lleva 500 dólares en efectivo,que se pagan en efectivo en monedas de 5 centavos. Una maravillosa locura.

Fotos – Wikipedia