Bolsamania

Coches de película: el Ford Thunderbird de Thelma y Louise

Los cinéfilos recuerdan la película Thelma y Louise como un duelo interpretativo entre Susan Sarandon y Geena Davis. Los amantes del motor en cambio reivindicamos la tercera estrella de la película: el Thunderbird descapotable de 1966 de color verde que aparece en las escenas más importantes y otorga a esta road movie un sabor tan especial.

Un coche que acaba como todo el mundo sabe (si no has visto aún la película para de leer aquí y evita el spoiler), acaba arrojándose al vacío en el Gran Cañón con sus dos ocupantes en un emotivo y apoteósico suicidio.

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El Ford Thunderbird salió por primera vez a la venta en 1955 . Su nombre hace referencia al «pájaro de trueno» que según los nativos americanos de Arizona y Nuevo México, era capaz de desatar terribles tormentas y copiosas lluvias solo batiendo sus alas. El modelo que aparece en la película es la cuarta generación de este vehículo, famoso en su día por su diseño flair bird, que rompía un poco con la estética anterior en pro de un look algo más formal y menos agresivo que los anteriores.

1966 fue, de hecho, el último año en el que Ford fabricó sus icónicos T-Bird convertibles. Fue equipado con un motor de 345 CV de potencia gracias al cual podía pasar de cero a cien en nueve segundos y alcanzar una velocidad máxima de 217 km/h.

Además de su papel protagonista en Thelma y Louise, el Thunderbird de 1966 ha hecho apariciones destacadas en otras películas, como The Outsiders (1983) de Francis Ford Coppola y Wild at Heart (1990) de David Lynch. Toda una estrella del celuloide, sin duda, aunque para nosotros siempre será el fabuloso vehículo de una magnífica película cuyo final nos hizo llorar de emoción a todos, bien sea por las protagonistas o por imaginar a una joya como esa despeñada por el acantilado.

Fotos – Telegraph