Los mercados bursátiles mantienen un rally alcista y han descontado parte de la presión geopolítica reciente. Aun así, la incertidumbre persiste y podría traducirse en una elevada dispersión de resultados en la renta variable europea durante 2025 y los próximos años, según Thomas Horsey, gestor de carteras de renta variable en Wellington Management; y Thomas Kramer, director de Inversiones en la misma gestora.
Su análisis indica que la volatilidad derivada de factores macroeconómicos y políticos enmascara las diferencias entre regiones, sectores y compañías, generando un terreno favorable para los gestores con enfoque contrario, que buscan oportunidades de inversión con valoraciones atractivas en el mercado europeo.
OPORTUNIDADES EN LA RENTA VARIABLE
La renta variable europea afronta un 2025 marcado por la incertidumbre económica y geopolítica. En este entorno, las valoraciones se ven condicionadas más por el ruido macro que por los fundamentales de las compañías.
Así, para muchos analistas, esta dispersión de resultados abre la puerta a un terreno fértil para estrategias contrarias (contrarian), centradas en descubrir empresas con balances sólidos y vientos de cola estructurales, aunque a menudo estén fuera del foco inmediato de los inversores. La clave, según afirman estos expertos, reside en distinguir los factores coyunturales de los que pueden sostener el crecimiento a largo plazo.
ESTRATEGIAS CONTRARIAN
En un entorno incierto, los selectores de valores deben centrarse en compañías capaces de prosperar más allá de los ciclos económicos. Esto implica evaluar no solo la rentabilidad presente, sino también la calidad de sus balances, el potencial de crecimiento sostenible y la capacidad de beneficiarse de tendencias estructurales poco dependientes del entorno externo.
Muchos de estos valores carecen hoy del favor del mercado debido a la aversión al riesgo, pero su infravaloración puede convertirse en una oportunidad. Identificar estas compañías exige paciencia y un análisis detallado de los motores de beneficio que trascienden la coyuntura.
ALIMENTACIÓN: UN SECTOR EN TRANSFORMACIÓN
Un ejemplo claro se encuentra en el sector alimentario europeo, que atraviesa un proceso de transformación profunda. Durante la pandemia y los primeros meses de la guerra en Ucrania, los consumidores acumularon productos básicos, pero el ajuste posterior provocó un castigo en bolsa. Sin embargo, algunas compañías del segmento de ingredientes alimentarios presentan hoy valoraciones atractivas y perspectivas sólidas, relatan estos gestores.
La tendencia hacia estilos de vida más saludables y la lucha contra enfermedades como la diabetes se están convirtiendo en un motor de demanda. Empresas líderes en edulcorantes bajos en calorías y fibras añadidas están viendo cómo sus productos responden tanto a la normativa como a las preferencias de consumidores más conscientes.
SALUD VISUAL: CRECIMIENTO SOSTENIDO
Otro sector con fuertes vientos de cola es el de la salud ocular. Factores como el envejecimiento de la población, el auge del uso de dispositivos electrónicos y la creciente incidencia de la diabetes han disparado los problemas visuales en todo el mundo. La OMS estima que la población mayor de 60 años se duplicará de aquí a 2050, mientras que la prevalencia global de la miopía también podría duplicarse en el mismo periodo.
En este contexto, compañías especializadas en lentes de contacto y equipos quirúrgicos oftalmológicos se posicionan como líderes defensivos, con crecimiento estable y un historial de innovación.
MIRAR MÁS ALLÁ DE LA COYUNTURA
La experiencia en los sectores alimentario y sanitario refleja un principio más amplio: las oportunidades no se limitan a estos ámbitos.
Horsey y Kramer también se observan casos interesantes en construcción, defensa e industria. Lo esencial es mantener una mentalidad de largo plazo y la disciplina suficiente para mantener posiciones en valores temporalmente penalizados, pero con fundamentos sólidos.
Porque, en un mercado donde la volatilidad es elevada y las narrativas macro pueden eclipsar los fundamentales, la paciencia se convierte en un activo clave.
Su conclusión es que, para los inversores dispuestos a mirar más allá de las turbulencias actuales, una estrategia contrarian puede ofrecer retornos atractivos y sostenibles en la renta variable europea.









