¿Es el momento de aumentar la exposición a la renta variable europea? Es la pregunta que se hacen los expertos de la gestora Robeco en el escenario actual.
Según afirman, desde la crisis financiera mundial, las acciones estadounidenses han ofrecido una rentabilidad extraordinaria. Pero este año, marca un cambio.
Porque, por primera vez en más de una década, la renta variable europea ha superado decisivamente a su homóloga estadounidense, lo cual podría indicar que el dominio de EEUU se ha detenido, si acaso no ha llegado a su fin.
Así, Robeco se pregunta si estamos ante el fin del prolongado liderazgo de la renta variable estadounidense, y encuentra "tres razones de peso" para apostar por Europa, en lugar de por Wall Street.
"TRES RAZONES DE PESO"
1. Exposición mundial a valoraciones atractivas: Los valores europeos importantes ofrecen una exposición equilibrada y global con unas valoraciones atractivas.
Las compañías del MSCI Europe Index obtienen el 60% de sus ingresos de fuera de Europa, y la composición sectorial del índice es más equilibrada que la del S&P 500, dominado por las compañías tecnológicas.
Además, las acciones europeas son más baratas (tanto desde una perspectiva relativa como histórica) que sus homólogas estadounidenses.
2. Los índices de referencia globales están sesgados: En la actualidad, los índices de referencia globales ya no están diversificados en términos de exposición a países: el MSCI ACWI tiene una ponderación del 63% en acciones estadounidenses frente a solo el 17% en acciones de Europa occidental.
Esto constituye un marcado contraste respecto a la situación de hace 15 años, cuando el reparto era del 40% de acciones estadounidense y del 28% de acciones europeas. Para los inversores que buscan una exposición más diversificada a países, los índices con ponderación equitativa y un reequilibrio regional merecen de nuevo su atención.
3. Europa: infravalorada en varios sentidos: En los últimos 10 años, las estrategias activas de renta variable europea han acumulado un volumen de salidas de capital que asciende a 75.000 millones de euros. Sin embargo, la historia financiera nos ha enseñado que cuanto menor es el público, mayor es el milagro.
Con la confianza bajo mínimos, los nuevos flujos de capital que llegan a la renta variable europea podrían desencadenar el cambio de una tendencia que acumula varios años, concluyen desde Robeco.












