MFS: "Hay oportunidades en distintos países para añadir duración a las carteras de renta fija"

Corea del Sur es uno de los mercados favoritos de la gestora

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La capital de Corea del Sur, Seúl, de noche.LG - Archivo

Riesgo de recesión, debilidad económica de China, subidas de tipos... el entorno actual presenta grandes desafíos para el mercado. En medio de un contexto tan incierto como complicado, ¿hay oportunidades de inversión en renta fija?

"Teniendo en cuenta nuestro escenario central de recesión y las variaciones recientes de los tipos de interés, buscamos oportunidades en distintos países para añadir duración de forma paulatina en nuestras carteras multisectoriales de renta fija mundial", explica Pilar Gómez-Bravo, CO-Cio de renta fija en MFS Investment Management.

Para la estratega, cada vez hay más argumentos a favor de la duración a medida que avanza el año y los datos macroeconómicos aportan más convicción. Del mismo modo, indica que en la gestora están centrados en encontrar oportunidades de valor relativo en las curvas y los países, ya que es improbable que todas las economías efectúen las rebajas de tipos que descuentan los mercados.

"Hemos diversificado la sobreponderación y la duración en distintos mercados, incluido el de EEUU, así como en algunos lugares de Europa, como Suecia, y otros mercados, como Canadá y Nueva Zelanda. Somos comedidos con respecto a la duración en China, Australia y algunos países europeos", añade Bravo.

Algunos mercados idiosincrásicos de renta fija en monedas locales de mercados emergentes también resultan cada vez más atractivos, gracias al gran número de subidas de tipos ya efectuadas y a las rebajas previstas.

"Hemos obtenido exposición principalmente en países de Latinoamérica donde los tipos reales se han traducido en la preferencia por las compras de títulos locales, como Uruguay, Brasil, México y Perú. Uno de nuestros mercados favoritos para obtener exposición en duración sigue siendo Corea del Sur. Prevemos que el Banco de Corea sea uno de los primeros que empiece a recortar los tipos de interés", afirma la experta de MFS.

En el mercado de divisas, 'infraponderan' ligeramente el dólar estadounidense, puesto que "prevemos que se deprecie cuando la Fed pronto finalice su ciclo de subidas. Las expectativas de crecimiento de EEUU frente al resto del mundo y los diferenciales de los tipos de interés determinarán la trayectoria del billete verde", señala Bravo.

No obstante, la posibilidad de un mejor comportamiento del dólar en un entorno de fuerte aversión al riesgo es algo a tener en cuenta, principalmente porque una recesión mundial grave podría aumentar su atractivo como "activo refugio".

En productos titulizados y estructurados, "la ampliación reciente de los diferenciales en áreas como títulos hipotecarios no emitidos por agencias y ABS ofrece oportunidades en nuevas emisiones. Las obligaciones garantizadas por préstamos (CLO) secundarias también presentan oportunidades", comentan desde la firma radicada en Boston.

En el segmento de crédito en general, prefieren los títulos con calificación investment grade, donde en las últimas semanas han aparecido algunas oportunidades interesantes, y los títulos emitidos en euros y dólares canadienses a aquellos emitidos en dólares estadounidenses.

En los mercados emergentes, con un sólido entorno fundamental y técnico, las valoraciones reducidas implican que la capacidad de selección cobrará vital relevancia. Los bonos soberanos investment grade y la deuda corporativa de mercados emergentes resultan menos atractivos.

Mientras que en el segmento de alto rendimiento "estamos identificando oportunidades en bonos de calificación B, donde pueden encontrarse títulos de buena calidad que ofrecen más rendimiento", asevera Bravo.

DUDAS EN LOS INVERSORES

La economía mundial tiene ante sí múltiples desafíos que generan preocupación y dudas entre los inversores.

El escenario central de MFS estriba en una recesión ante el deterioro de los indicadores macro, la contracción de la oferta monetaria en Europa y EEUU, y el endurecimiento de las condiciones financieras debido a los altos tipos de interés.

"Dado lo mucho que tarda en sentirse el impacto de los costes de financiación en el consumo y los balances empresariales y el hecho de que directivos y consumidores ya anticipan la recesión en gran medida, de momento nuestro escenario central sigue siendo el de una recesión, aunque sea leve", matiza Bravo.

Sin embargo, a medida que la Reserva Federal (Fed), el Banco Central Europeo (BCE) y otros bancos centrales sigan adelante con su endurecimiento monetario, mayor es el riesgo de que provoquen una recesión más profunda.

"Con vistas al futuro, después de cualquier recesión a corto plazo, prevemos un crecimiento algo más alto y una inflación ligeramente superior al nivel de antes de la pandemia", apunta la experta.

Otra de las cuestiones que se plantean los inversores es si los balances son vulnerables. A este respecto, en la gestora opinan que algunas compañías se verán afectadas por el alza de los costes de financiación, "pero no parece que esto sea un riesgo inmediato dadas las extensiones de vencimiento de la deuda de las empresas".

China también es foco de preocupación, principalmente el hecho de cómo pueda afectar su desaceleración al resto de la economía mundial.

Ante la crisis del sector inmobiliario y el débil crecimiento del gigante asiático, el mercado considera insuficientes las medidas que las autoridades han puesto en marcha para estimular la economía del país y devolver la confianza.

"El mayor impacto para la economía china y los mercados seguramente provendrá de la gestión del tipo de cambio. Pese a que se ha tratado de mantener el renminbi algo elevado para evitar una rápida depreciación, al gobierno chino le conviene una ligera debilitación de su moneda. Se prevé que esta tendencia de depreciación se mantenga, lo que también aumenta la probabilidad de que, con las crecientes presiones deflacionistas en el país, China empiece a exportar deflación al resto del mundo", prevé la analista.

Por último, a los inversores les inquieta cuál es el impacto de la distorsión del mercado relacionada con la marcada inversión de la curva en el tramo corto en EEUU.

"La mayor inversión del tramo corto de la curva de tipos podría provocar distorsiones en los mercados de crédito y los costes de financiación de las carteras que afectarán el carry de varios futuros de tipos; afectará las operaciones de base ('basis tardes') con carry, la gestión de tesorería, la gestión de los márgenes y la financiación de los bonos de titulización hipotecaria (MBS). En algún momento, podría tener un impacto más importante sobre la rentabilidad de los bancos y el sistema financiero estadounidense", concluye Bravo.

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