"El panorama del crecimiento global es algo incierto. Sin embargo, el riesgo de una paralización del comercio mundial que cause una recesión generalizada parece haber disminuido considerablemente". Es la visión de mercado de Craig Burelle, estratega de crédito global en Loomis Sayles, affiliate de Natixis IM. Es más, ve potencial para que surjan acuerdos comerciales, treguas temporales y extensiones de pausas arancelarias durante este verano. "Una tasa arancelaria efectiva -en torno al 15%- parece probable".
Con todo, el analista destaca que las volátiles tensiones geopolíticas en Oriente Medio podrían contribuir a la inestabilidad de los mercados financieros en general y afectar más específicamente el suministro de petróleo, todo ello con consecuencias potencialmente muy negativas para el crecimiento global.
"Si bien reconocemos los desafíos duales de los riesgos geopolíticos y la incertidumbre arancelaria en el futuro, los fundamentos aún respaldan la expansión económica de EEUU, impulsada por los consumidores y la rentabilidad corporativa. Esperamos que el crecimiento de las ganancias se amplíe a través de varios sectores y continúe hasta 2026".
Respecto a la inflación, en la firma estiman que los precios podrían experimentar un aumento temporal a medida que las empresas trasladen los incrementos de costos relacionados con los aranceles. Sin embargo, creen probable que la Reserva Federal (Fed) ignore este aumento de precios "puntual" en lugar de responder endureciendo su política monetaria. Por ello, anticipan dos recortes de 25 puntos básicos en octubre y diciembre.
"El crecimiento económico de EEUU podría situarse por debajo de su tendencia a largo plazo hacia finales de este año, pero nuestra estimación de probabilidad de recesión ha seguido disminuyendo y ahora se sitúa en un 20%", comenta Burelle.
¿ACCIONES AL ALZA?
Así, en un escenario en el que la probabilidad de una recesión a nivel global ha disminuido, la demanda de activos seguros ya no está respaldando al dólar estadounidense.
"El excepcionalismo estadounidense parece estar en pausa por ahora. En un entorno global de mayor apetito por el riesgo, creemos que diversificar las carteras y mantener exposición fuera del dólar tiene sentido", valora el estratega.
De hecho, desde la firma indican que la voluntad del gobierno estadounidense a negociar acuerdos comerciales está impulsando su visión favorable sobre los activos no denominados en dólares. "En Europa -particularmente en Alemania- el giro hacia una política fiscal más expansiva debería elevar las tasas de crecimiento tendencial a largo plazo de esas economías".
Sobre China, Burelle explica que siguen siendo cautelosos, aunque "un acuerdo comercial sustancial podría representar una sorpresa positiva".
Con este telón de fondo, en la gestora prevén que los mercados de renta variable puedan consolidarse a comienzos del verano tras un desempeño tan sólido en primavera. "El entorno macroeconómico puede estar lleno de riesgos derivados de los titulares, pero la historia sugiere que el crecimiento de las ganancias puede impulsar al alza a las acciones".
"Somos optimistas respecto a los mercados bursátiles globales de cara a la segunda mitad de 2025. Las estimaciones de ganancias para el próximo año indican tasas de crecimiento cercanas a los dos dígitos para EEUU, Europa, Japón y los mercados emergentes", concluye Burelle.












