"Mantenemos una visión cautelosa sobre las perspectivas de las acciones europeas". Es la visión de mercado de los expertos de la gestora Lombard Odier, después del resultado electoral en Alemania.
Sus estrategas comentan que la victoria de la conservadora CDU/CSU de Friedrich Merz; y el tercer puesto de los socialdemócratas del SPD, les ha permitido alcanzar conjuntamente 328 escaños, "creando una mayoría escasa, pero funcional".
En su opinión, este resultado es "positivo, ya que debería proporcionar una mayor estabilidad gubernamental y previsibilidad política".
IMPLICACIONES ECONÓMICAS
Sobre el ascenso de AfD, de extrema derecha y euroescéptica, al segundo lugar en el parlamento, consideran que "es una preocupación, tanto en Alemania como en el resto de Europa".
En su opinión, "el contexto geopolítico es particularmente complejo, especialmente para la economía alemana, que depende de las exportaciones, se ha contraído en los últimos dos años y se enfrenta a riesgos adicionales derivados de la agenda arancelaria del presidente Trump".
Según su valoración, "la falta crónica de inversión ha pasado factura, dejando graves necesidades de infraestructura en áreas como la defensa, la digitalización y el transporte público".
En este sentido, afirman que "el debate político se ha desplazado recientemente a favor de la reforma del freno constitucional a la deuda, que ha actuado como una restricción estricta de la política fiscal alemana".
No obstante, señalan que "los tres partidos a favor de una reforma del freno de la deuda (CDU/CSU, SPD, Verdes) no han logrado alcanzar la mayoría de dos tercios necesaria para cambiar la constitución del país".
Esto implica que "cualquier cambio de este tipo será de naturaleza limitada y posiblemente llevará más tiempo negociarlo, lo que significa que, en última instancia, cualquier impulso de crecimiento a corto plazo resultante sería solo modesto".
IMPLICACIONES PARA LA INVERSIÓN
En lo que respecta a las implicaciones para la inversión, consideran que "si hay algún indicio de que la reforma sobre el freno de deuda se ve amenazada, no esperamos que el euro mantenga su reciente resistencia".
Según su valoración, "la moneda única se enfrenta a importantes vientos macroeconómicos en contra, ya que el Banco Central Europeo (BCE) está aplicando sucesivas bajadas de tipos ante un crecimiento económico tibio en los principales países europeos".
Su objetivo para el euro a tres meses se encuentra en 1,02 frente al dólar a tres meses y en 0,98 a doce meses, por lo que anticipan una pérdida de la paridad en 2026.
"Esperamos que el impacto de las políticas de la Reserva Federal y de la administración Trump, así como el impulso de crecimiento de China, sean más importantes para la moneda europea", argumentan.
Sobre los bonos europeos, afirman que "ya es hora de asegurar rendimientos más altos mientras sea posible".
Y en relación a las acciones europeas, después de un "fuerte comienzo de año", aseguran que "se han beneficiado de las expectativas de que las acciones europeas se beneficiarían del fin de la guerra de Ucrania". Además, "el ciclo de recortes de tipos del BCE ha respaldado las valoraciones".
Así, comentan que, "en las próximas semanas, esperamos cierta consolidación. El mercado de valores francés puede tener un mejor rendimiento a corto plazo, dado que las acciones alemanas parecen sobrecompradas. Además de la flexibilización monetaria del BCE, que respalda las valoraciones, una posible caída de los precios mundiales de la energía restablecería cierta competitividad en los sectores industriales europeos".
Y "desde una perspectiva geopolítica, el comentario del señor Merz de que Alemania y Europa necesitan independizarse de EEUU corre el riesgo de poner al país en rumbo de colisión económica con Washington".
Según su análisis, "es posible que la administración Trump aplique aranceles a los productos alemanes, muy probablemente al sector automotriz".
Por otra parte, indican que "el sector bancario, que ha impulsado la mayor parte del rendimiento del mercado bursátil europeo este año, puede desacelerarse en respuesta al ciclo de flexibilización del BCE".
"Por estas razones", concluyen, "mantenemos una visión cautelosa sobre las perspectivas de las acciones europeas". Y seguirán "de cerca la evolución de las negociaciones de guerra de Ucrania y las discusiones sobre el futuro del freno de la deuda de Alemania".












