¿Cómo ganar en los mercados en el temido mes de octubre, que suele ser negativo para la renta variable mundial? Para contestar a esta pregunta, la gestora suiza Vontobel y la francesa AXA IM nos ofrecen diferentes estrategias.
Para los estrategas de Vontobel, los riesgos para su escenario base incluyen "una desaceleración no recesiva en EE. UU., con un debilitamiento del mercado laboral estadounidense, el aumento de los aranceles, riesgos fiscales en las economías desarrolladas, la incertidumbre política en Japón y la ausencia de un estímulo transformador en China que respalde la débil demanda".
En este escenario, mantiene una "asignación de activos moderadamente orientada al riesgo en un contexto de relajación por parte de la Reserva Federal".
Así, conservan "una sobreponderación en renta variable a través de los mercados emergentes (ME) y aumentamos la exposición a acciones suizas, al tiempo que reducimos nuestra exposición a EE. UU".
En renta fija global, mantienen la "sobreponderación en mercados emergentes y en deuda corporativa con grado de inversión".
También sostienen "una posición infraponderada en deuda soberana" y prevén "una mayor debilidad del dólar estadounidense". Por último, estiman "un incremento en el precio del oro y hemos elevado nuestra asignación a 'sobreponderado', lo que también mejora la diversificación de la cartera".
LA CAUTELA DE CHRIS IGGO
Desde la gestora francesa de fondos AXA IM (parte del Grupo BNP Paribas), Chris Iggo, su director de inversiones se muestra "preocupado la desconexión entre los riesgos macroeconómicos y políticos y los mercados".
En su opinión, "existe la posibilidad que de estalle la burbuja de risk on” , aunque, según señala, “los mercados parecen complacientes".
Para Iggo, "es difícil señalar un único acontecimiento que provoque una corrección del mercado” ya que “existen numerosos riesgos individuales para el sentimiento del mercado”.
Sin embargo, Iggo señala que “no podemos operar en base a que alguno de estos riesgos se materialice, o tenga un impacto a largo plazo en las valoraciones. El hecho de que el índice VIX y los swaps de incumplimiento crediticio de bonos corporativos sigan bajos sugiere que los inversores no tienen apetito de cobertura frente a que cualquiera de los innumerables riesgos se materialice en caídas realistas del mercado”.
Según indica Iggo, “mi apuesta es que, si hay una corrección del mercado, será un asunto más prolongado. La economía estadounidense se está desacelerando, al menos fuera de la economía de la inteligencia artificial (IA), y la inflación se mantendrá en un nivel elevado durante algún tiempo, a medida que los costes arancelarios se trasladen cada vez más a los precios al consumidor o reduzcan los márgenes de beneficio".
"Mientras tanto", añade Iggo, "hay fuerzas deflacionarias en otras partes del mundo. De alguna manera, no parece probable que el crecimiento nominal del PIB pueda seguir siendo tan sólido como lo ha sido. Eso tiene implicaciones para el crecimiento de los beneficios corporativos y las primas de riesgo”.
En este contexto, según concluye Iggo: “el crédito en renta fija parece sólido y la demanda es fuerte”. Según explica, “los bonos corporativos de alta calidad darían un poco más de rendimiento en renta fija y los bonos gubernamentales y los corporativos de investment grade tienen una probabilidad extremadamente alta de seguir siendo seguros”.
Por último, este experto señala que “para los inversores europeos, el equilibrio favorece a las acciones sobre la renta fija”.










