La confianza de los inversores españoles en los mercados bursátiles comienza a estabilizarse después de la fuerte sacudida sufrida en abril, según revela la última encuesta trimestral de JP Morgan Asset Management publicada este lunes. El Índice de Confianza del Inversor, elaborado por la gestora internacional, refleja cómo el impacto de las medidas arancelarias anunciadas por Estados Unidos provocó una caída histórica en la percepción de los ahorradores, aunque en mayo y junio el sentimiento ha mostrado claros síntomas de recuperación.
En concreto, el índice se situó en -0,26 puntos en el segundo trimestre, entrando en terreno negativo por primera vez en dos años. Esta caída contrasta con el +1,44 registrado en el primer trimestre, cuando el optimismo se encontraba todavía en niveles elevados. El mayor deterioro se produjo en abril, coincidiendo con el llamado 'Liberation Day', cuando la Administración estadounidense anunció aranceles elevados que dispararon la incertidumbre sobre el comercio global. Entonces, la confianza se desplomó hasta -3,5 puntos, uno de los niveles más bajos de la serie histórica iniciada en 2007.
Sin embargo, el estudio muestra que el efecto de este episodio ha sido transitorio. La recuperación del sentimiento inversor durante mayo y junio permitió cerrar el trimestre con una lectura prácticamente neutral. “Pese al impacto puntual de abril, el comportamiento del índice en mayo y junio sugiere que el shock geopolítico no ha tenido un efecto estructural en la confianza inversora”, explicó Lucía Gutiérrez-Mellado, directora de Estrategia para España y Portugal de JP Morgan Asset Management.
Los datos también evidencian una evolución gradual hacia una visión más prudente. Si bien a comienzos de 2024 los inversores optimistas duplicaban con claridad a los pesimistas (47% frente a 15,5%), hoy el panorama está más equilibrado: el 35% se declara pesimista, el 33% optimista y el 32% considera que los mercados permanecerán estables.
CAMBIO DE PREFERENCIAS REGIONALES
La encuesta muestra un cambio relevante en las expectativas sobre el destino de las inversiones. Tras alcanzar niveles récord de popularidad entre los españoles a comienzos de año, la bolsa estadounidense ha perdido atractivo de manera significativa, situándose como favorita para solo el 23,8% de los inversores, casi la mitad de su anterior máximo.
Este retroceso ha beneficiado a las bolsas europeas y española. El mercado europeo lidera ahora las preferencias con un 27,1%, mientras que la bolsa española se consolida muy cerca, con un 26,7%. Por su parte, los mercados asiáticos y emergentes también ganan peso, con un 14,1% y un 4,8% de apoyos respectivamente.
La política comercial de EEUU ha sido determinante en estos movimientos. Entre los inversores con una visión negativa, un 43,5% atribuye su pesimismo directamente al proteccionismo estadounidense. Entre los optimistas, un 23,5% cree que la economía de EEUU mejorará y un 10,5% confía en que ese crecimiento impulse a otros mercados.
PRODUCTOS DE INVERSIÓN PREFERIDOS
En cuanto a los vehículos de inversión, los productos líquidos, como depósitos y cuentas remuneradas, siguen siendo los más populares, aunque pierden algo de peso. El 42,4% los señala como su principal opción de ahorro, tres puntos menos que en el trimestre anterior.
Los fondos de inversión mantienen su atractivo y continúan como la alternativa más destacada tras el ahorro bancario, con un 21,2% de las preferencias. La compra directa de acciones crece hasta el 14,8%, mientras que otras opciones como inversión inmobiliaria, bonos o letras del Tesoro avanzan de forma moderada.










