Comprar un coche eléctrico en 2026 vuelve a tener premio fiscal, al menos sobre el papel. El Gobierno ha anunciado este viernes 20 de marzo la recuperación de la deducción del 15% en el IRPF por la compra de vehículos electrificados y por la instalación de puntos de recarga, una ventaja que había decaído tras sus tropiezos parlamentarios de enero y febrero. La medida llega además junto al nuevo Plan Auto+, llamado a sustituir al Moves III, con una dotación de 400 millones de euros.
La clave para el contribuyente es sencilla: vuelve una deducción conocida, que en la práctica puede rebajar hasta 3.000 euros la factura del IRPF al comprar un coche electrificado. Pero conviene no perder de vista un matiz importante: el anuncio ya se ha aprobado en Consejo de Ministros, aunque todavía debe completar su recorrido normativo y publicarse con todos los detalles para que quede plenamente asentado.
Qué es la deducción del 15% por coche eléctrico
La deducción del 15% en el IRPF permite restar en la declaración de la renta una parte del coste de compra de determinados vehículos electrificados. La referencia que vuelve a ponerse encima de la mesa es la misma que ya estuvo en vigor en ejercicios anteriores: un 15% sobre una base máxima de 20.000 euros, lo que deja una deducción tope de 3.000 euros. También se recupera la ventaja fiscal para instalar un cargador doméstico, con un 15% sobre una base máxima de 4.000 euros, es decir, hasta 600 euros.
No se trata de una ayuda directa que te ingresen al comprar el coche, sino de una rebaja fiscal que se nota al hacer la renta. Esa diferencia es importante porque obliga a conservar bien la documentación y a tener claro en qué ejercicio se podrá aplicar. En la etapa anterior, esta deducción se restaba de la cuota íntegra estatal del impuesto.
Cómo tributa la compra de un vehículo electrificado con esta ayuda
Lo más relevante es el ahorro potencial. Con la fórmula ya conocida, quien compre un coche eléctrico, híbrido enchufable o vehículo de tecnologías equivalentes incluidas en la norma anterior puede llegar a deducirse hasta 3.000 euros. En paralelo, si además instala un punto de recarga, el ahorro total puede elevarse hasta 3.600 euros entre ambas deducciones.
Ahora bien, una cosa es la deducción del IRPF y otra las ayudas a la compra. El nuevo Plan Auto+ prevé ayudas de hasta 4.500 euros y será el relevo del Moves III, pero su puesta en marcha efectiva todavía necesita bases y convocatoria. Además, las informaciones publicadas apuntan a que tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.
Para quien esté haciendo números, esto abre una doble vía de apoyo: por un lado, una ayuda directa del plan; por otro, la deducción en renta. Es precisamente esa combinación la que explica el interés del anuncio en un momento en el que el mercado esperaba una señal clara para reactivar la compra de electrificados.

Quién puede beneficiarse y qué coches entrarían
El esquema recuperado replica el modelo que ya existía. Según esa regulación anterior, la deducción alcanzaba a eléctricos puros, híbridos enchufables, eléctricos de autonomía extendida y vehículos de pila de combustible. Todo apunta a que el Gobierno rescata ese mismo marco, aunque habrá que esperar al texto definitivo para confirmar si no hay ajustes de última hora.
Ese punto no es menor. En febrero, cuando el Congreso tumbó la prórroga incluida en un decreto, se daba por hecho que desaparecía para 2026 una deducción que se venía aplicando desde 2023 y que ya había sido prorrogada con anterioridad. Por eso el anuncio de este 20 de marzo tiene una lectura muy práctica: rescata una ventaja fiscal que muchos compradores daban ya por perdida para este año.
Qué pasa tras el anuncio del Gobierno
Aquí está la parte que más conviene vigilar. El Gobierno ha dado luz verde al paquete, pero varias informaciones recuerdan que la deducción debe seguir su tramitación dentro del plan de choque y volver a pasar por el Congreso. En otras palabras, el mensaje político es claro, pero el contribuyente todavía necesita el respaldo normativo completo para dar por cerrada la deducción en 2026.
Eso no significa que el anuncio sea irrelevante. Al contrario: marca la intención del Ejecutivo de reponer una medida fiscal que el sector llevaba semanas reclamando y que ya se conocía bien por su funcionamiento anterior. Pero sí obliga a distinguir entre “anuncio” y “regla cerrada”, porque en fiscalidad ese detalle cambia mucho las expectativas del comprador.
Qué conviene revisar antes de comprar
Quien esté pensando en comprar un vehículo electrificado haría bien en revisar cuatro cosas. La primera, el tipo de coche y si encaja en las categorías finalmente reconocidas. La segunda, el precio y la base máxima deducible, porque la ventaja fiscal no se calcula sobre cualquier importe sin límite. La tercera, la fecha de compra, de matriculación y, en su caso, de pago anticipado. Y la cuarta, la compatibilidad con otras ayudas públicas.
También conviene guardar facturas, justificantes de pago y toda la documentación del vehículo o del punto de recarga. Cuando una deducción depende del momento exacto de compra o de instalación, esos papeles son los que luego evitan problemas al hacer la declaración. En este enlace puedes repasar cómo funcionaba la deducción en el IRPF por la compra de coche eléctrico. Y aquí puedes revisar cómo tributan las ayudas para la compra de coches eficientes, un punto clave si finalmente se combinan ayudas directas y ventaja fiscal.
La gran duda para la renta de 2026
La noticia es positiva para quien tenía la compra en mente, porque devuelve al debate una desgravación de hasta 3.000 euros que parecía caída. Pero la gran pregunta sigue siendo la misma: cuándo quedará definitivamente blindada y con qué letra pequeña exacta. Mientras no se publique el desarrollo final, lo prudente es interpretar el anuncio como una reactivación muy relevante, sí, pero aún pendiente de confirmación completa en todos sus términos.
En la práctica, eso deja una conclusión clara: si estabas esperando una señal fiscal para dar el paso al coche eléctrico, el incentivo vuelve a estar sobre la mesa. Ahora toca seguir la publicación de la norma y revisar bien fechas, importes y documentación para no perder una deducción que puede marcar la diferencia en la próxima renta.
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