mcc banking integra inteligencia artificial en su app

Las bolsas viven desde hace semanas instaladas en máximos, principalmente gracias al renovado furor por la inteligencia artificial (IA), aunque las elevadas valoraciones hacen cada vez más difícil encontrar oportunidades atractivas. Los analistas recomiendan mirar más allá de Wall Street, y destacan el "gran potencial" de Taiwán y Corea.

"Cuando se habla de inteligencia artificial, lo primero que viene a la mente, casi inevitablemente, son los gigantes tecnológicos estadounidenses, que están impulsando inversiones masivas en este campo. Sin embargo, lo que a menudo se pasa por alto es que los principales beneficiarios de esta tendencia tienen su sede en Asia; más concretamente, en Taiwán y Corea", destaca Lilian Haag, gestora de carteras en DWS y experta en Asia.

Además, señala que "con una amplia gama de productos semiconductores y otros componentes para centros de datos, muchas empresas taiwanesas y coreanas son actualmente proveedores fundamentales de los equipos necesarios para construir la infraestructura de IA".

"La demanda de los gigantes tecnológicos estadounidenses sigue siendo sólida, mientras que la ampliación de la nueva capacidad de producción aún llevará bastante tiempo. Esto se traduce en una fuerte demanda sostenida, especialmente para las empresas coreanas y taiwanesas, junto con una evolución positiva de los precios de sus productos, lo que impulsa los beneficios a niveles récord. Esto también se refleja en el rendimiento de los mercados bursátiles. En lo que va de año, el índice ponderado de Taiwán ha subido un 49%, mientras que el índice Kospi de Corea ha ganado un 83% (a 10 de junio)", añade.

A pesar de estas "impresionantes cifras", Haag cree que "el potencial alcista sigue intacto", y es que "las valoraciones siguen siendo relativamente moderadas, a pesar de las fuertes subidas de precios, debido en gran medida al crecimiento excepcionalmente dinámico de los beneficios empresariales".

"En el caso de las empresas taiwanesas, el mercado espera que los beneficios crezcan un 35% este año y otro 23% el año que viene”, señala Haag. En el caso de las empresas del índice Kospi de Corea, se espera un crecimiento de los beneficios de hasta el 168% este año.

“En la actualidad, no hay indicios de debilitamiento de la demanda ni de una expansión significativa de la oferta, lo que sugiere que es probable que continúe la dinámica positiva de los beneficios”, añade Haag.

En conjunto, Taiwán y Corea representan ahora casi el 50% de la capitalización bursátil del índice MSCI Emerging Markets, una ponderación "excepcionalmente alta" que para los expertos "también conlleva riesgos".

"La dependencia del mercado de valores estadounidense es considerable. Si la actividad inversora en la expansión de la IA en EEUU se ralentizara, esto tendría un impacto negativo significativo en los mercados de valores de Taiwán y Corea y, en consecuencia, en el índice MSCI Emerging Markets en su conjunto. Además, existe un riesgo geopolítico claro: las reivindicaciones cada vez más enérgicas de China sobre Taiwán", manifiesta.

RENTA FIJA

En lo que respecta a las inversiones en renta fija, Daniel Kittler, gestor de carteras en DWS, indica que "los bonos del Estado ofrecen un atractivo potencial de rentabilidad".

"El contexto para las inversiones que generan intereses, en particular los bonos del Estado, se ha vuelto más favorable recientemente. Esperamos que mejore el ánimo en el mercado de bonos, impulsado por varios factores", declara.

En un horizonte de doce meses, Kittler ve "factible obtener una rentabilidad total de alrededor del 5% con los bonos del Tesoro estadounidense a dos años". En Europa, sin embargo, "las preferencias difieren".

En este caso, Kittler se inclina por los vencimientos de medio a largo plazo. Se espera que el Banco Central Europeo suba los tipos a corto plazo para contrarrestar las elevadas expectativas de inflación, lo que mantendrá los rendimientos en este segmento en un nivel más alto.

"Los vencimientos más largos, por el contrario, podrían beneficiarse, ya que los inversores tienen en cuenta los efectos moderadores a medio y largo plazo de la política monetaria, lo que favorecería unos rendimientos más bajos y un aumento de los precios de los bonos. Los bonos alemanes a diez años podrían ofrecer una rentabilidad total de alrededor del 5,8% en los próximos doce meses", subraya.

Dentro de los bonos del Tesoro de EEUU, el experto en bonos se decanta por los títulos de corta duración, aquellos con vencimientos de uno a cinco años, ya que considera "probable que estos sean los que más se beneficien de las esperadas bajadas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EEUU".

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