
Cox ha presentado este martes los resultados del primer semestre del curso, en el que ha registrado pérdidas por valor de 113,4 millones de euros, frente a los 12,5 millones de ganancias del mismo periodo del año pasado, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Desde la compañía explican que "ese resultado neto es negativo porque refleja principalmente los costes financieros extraordinarios asociados a la adquisición de Iberdrola México", y agregan que "se trata de una circunstancia meramente coyuntural y que no es representativo de la actividad habitual del negocio".
La cotizada española ha mostrado también unas pérdidas ajustadas de 42,3 millones de euros. A pesar de estas pérdidas, la compañía ha elevado sus ingresos hasta los 893,8 millones, muy por encima de los 497,8 millones facturados en la primera mitad de 2025.
Por su parte, el EBITDA ajustado ha crecido desde los 81,5 millones de hace un año hasta 94,3 millones, mientras que el resultado de explotación ha caído a 36,1 millones.
La cotizada española explica que el periodo ha estado marcado por "la integración de los activos adquiridos a Iberdrola en México (hoy Cox Asset Mexico) y por el avance de su transformación estratégica hacia un modelo con un mayor peso de activos de largo plazo".
"La compañía cierra así los seis primeros meses del ejercicio con una mayor escala, mayor recurrencia de ingresos y una capacidad reforzada de generación de caja, reforzando su posición diferencial en infraestructuras críticas de energía y agua", asegura.
De cara al segundo semestre, Cox se pone como objetivo el "refuerzo inmediato de escala, visibilidad y generación de flujo de caja", así como una "política financiera estricta y disciplina en la asignación de capital".