'Volatilidad'. Esta ha sido la palabra clave de un 2025 marcado por la errática política comercial de Donald Trump. Con todo, ha finalizado como el tercer año consecutivo de ganancias bursátiles de dos dígitos, incluso con una elevada incertidumbre política en los primeros meses del ejercicio. Por ello, y como no hay nada mejor que mirar al pasado para avanzar hacia el futuro, en BlackRock ponen el foco en tres lecciones clave de inversión para 2026.
Así, en primer lugar, destacan que las leyes económicas inmutables, como el hecho de que las cadenas de suministro no pueden reconfigurarse rápidamente, limitan los extremos de la política.
El segundo aspecto al que hacen referencia es que las 'megafuerzas', especialmente la inteligencia artificial (IA), la gran fuerza dominante, superan a la macroeconomía tradicional. Y el tercero, está relacionado con las stablecoins y la tokenización de activos, que muestran un sistema financiero en rápida evolución.
"2025 fue un año único para los mercados. Los anuncios arancelarios del pasado 2 de abril provocaron la peor ola de ventas semanal del S&P 500 desde la pandemia, y aun así las acciones registraron ganancias de dos dígitos por tercer año consecutivo", afirman desde la gestora.
Además, la expansión de la IA impulsó aproximadamente la mitad del crecimiento de EEUU, con una contribución de la inversión al PIB que casi triplicó su media de 2000-2019. Entonces, ¿a qué se debe esta resiliencia?
LEYES ECONÓMICAS INMUTABLES
En BlackRock lo tienen claro y creen que es gracias a su primera lección: las leyes económicas inmutables —como que las cadenas de suministro no pueden reconfigurarse de la noche a la mañana— significan que el mundo no puede cambiar rápidamente.
"Los mercados sufrieron fuertes fluctuaciones, pero pensábamos que dichas leyes evitarían una postura rígida sobre aranceles y otros cambios de política que generaron tanta incertidumbre en la primera mitad del año. Y así fue: las acciones estadounidenses se recuperaron de la ola de ventas de abril, y el S&P 500 subió un 16% en 2025", explican en la gestora.
'MEGAFUERZAS' vs MACRO
Del mismo modo, en BlackRock indican que "nuestra segunda lección —que las 'megafuerzas' poderosas pueden superar a la macro— nos ayudó a mirar más allá del ruido y a mantener una postura favorable al riesgo ante la fortaleza del tema de la IA, otra predicción que se cumplió".
En este sentido, dicen que los pilares macroeconómicos en los que se basaron los mercados durante décadas, como las expectativas de inflación estables y la disciplina fiscal, se han debilitado. En cambio, unas pocas 'megafuerzas' están impulsando la transformación estructural, con la IA emergiendo como la dominante.
"Dado que no existe una asignación de cartera 'neutral' en este entorno, los inversores deberían centrarse en asumir el riesgo de forma deliberada en lugar de distribuirlo; lo que en nuestra opinión requiere un enfoque más activo. Identificar la habilidad de los gestores será clave para detectar a los ganadores a medida que la IA se extiende por la economía, así como para otras fuentes de rentabilidad idiosincrásicas como los mercados privados y los fondos de cobertura", añaden.
STABLECOINS Y TOKENIZACIÓN
En BlackRock también anticipan que el futuro de la 'megafuerza' financiera evoluciona mucho más rápido de lo esperado —la tercera lección— a medida que aumenta la adopción de las stablecoins y la tokenización.
"La Ley Genius de 2025 estableció el primer marco estadounidense para las stablecoins de pago —tokens digitales vinculados a una moneda fiduciaria y respaldados por reservas líquidas—", recuerdan desde la firma.
La ley prohíbe el pago de intereses, pero una disposición de "recompensas de marketing" permite incentivos similares a los rendimientos. "Esto permite competir con los depósitos bancarios o los fondos monetarios, lo que podría afectar a la forma en que los bancos conceden crédito y a los sistemas globales de pagos actuales".
De hecho, si se adoptan ampliamente en los mercados emergentes como una alternativa a la moneda local, las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense podrían incluso ayudar a consolidar su estatus como moneda de reserva y compensar parcialmente el actual sentimiento negativo y posicionamiento sobre el dólar.
La tokenización, por su parte, que implica registrar la propiedad de activos en libros digitales, permite la liquidación instantánea y podría ampliar el acceso a clases de activos ilíquidos de los mercados privados.
"2025 llevó los límites al extremo en múltiples frentes, con restricciones evidentes en algunos casos (política comercial) y nuevos avances en otros (inversión en IA e innovación financiera). Seguimos de cerca estas 'megafuerzas' de cara a 2026 y, por ahora, mantenemos una postura favorable al riesgo", comentan en BlackRock. Por ello, concluyen rotundos que "todo esto requiere un nuevo enfoque de inversión".












