JSS SAM: "El cuello de botella de la transición energética es la infraestructura"

El apagón en la penísula ibérica urge a modernizar las redes eléctricas

20250516 aleasoft red electrica renovables

Hace un mes, la península ibérica se quedaba a oscuras. Y desde aquel 28 de abril en el que España y Portugal sufrieron el mayor apagón de Europa en dos décadas, los motivos exactos que lo causaron siguen sin estar claros. La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha reconocido en el Congreso de los Diputados "que no fue problema de cobertura, que no fue problema de reserva y que no fue problema del tamaño de las redes". Así, a falta de conocer qué hubo detrás de este suceso, los expertos tienen claro que ha puesto de manifiesto que la transición energética no solo pasa por generar más energía renovable, sino también por modernizar con urgencia las redes eléctricas.

"El apagón que duró casi 18 horas demostró hasta qué punto la vida moderna depende de la electricidad. Asimismo, puso en duda que las actuales infraestructuras de red estén preparadas para la transición energética", explican Daniel Lurch, gestor principal, Léna Jacquelin, cogestora, y Olivier Maris, especialista en inversiones en J. Safra Sarasin Sustainable AM

"La interrupción ha manifestado la urgencia de grandes inversiones para desarrollar sistemas energéticos resistentes y bajos en carbono, así como el papel principal que pueden desempeñar en esta transformación los materiales estratégicos y las estrategias sostenibles", añaden los analistas.

De hecho, subrayan que, mientras que la inversión global en energías renovables casi se ha duplicado desde 2010, la inversión en redes apenas ha variado, situándose en torno a los 300.000 millones de dólares al año.

Es más, según la Agencia Internacional de la Energía, esta cantidad deberá duplicarse de aquí a 2030 y superar los 600.000 millones de dólares anuales para cubrir las reformas necesarias.

"Esto respalda nuestra opinión de que el cuello de botella de la transición energética ya no es la generación, sino la infraestructura", agregan Lurch, Jacquelin y Maris.

En este sentido, consideran que la construcción o mejora de las redes existentes requerirá cables y torres de alta tensión para conectar la capacidad de generación y transportar la electricidad de los parques eólicos y solares remotos a los centros urbanos.

"Las redes digitales de nueva generación, que almacenan electricidad para uso nocturno o en condiciones de viento escaso, serán esenciales para gestionar el suministro intermitente de las energías renovables", dicen.

INVERSIÓN EN MATERIALES CLAVE

Pero la transición energética va más allá y también requiere de inversión en materiales clave como el cobre, el litio o el aluminio.

"Estabilizar el suministro de energía renovable depende del almacenamiento de energía, que requiere metales raros y litio, entre otros materiales. La mayoría de los países carecen aún de infraestructuras de almacenamiento adecuadas, lo que crea una importante oportunidad de crecimiento", afirman desde la gestora.

Del mismo modo, la transición energética está impulsando el mercado de materiales de red, como el cobre y el aluminio, esenciales para ampliar y mejorar los sistemas de transmisión.

"A pesar de las preocupaciones en torno a la presidencia de Trump 2.0 y su impacto en las políticas climáticas, las estrategias verdes han superado a la renta variable mundial en un 2,6% desde principios de año", enfatizan los estrategas.

Por ello, desde JSS SAM, creen que "el apagón registrado en la península ibérica será un nuevo catalizador para apoyar esta tendencia y actuará como viento de cola para las compañías y los materiales que están dando forma a nuestras futuras redes energéticas", concluyen Lurch, Jacquelin y Maris.

Noticias Relacionadas
contador